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Los viajes de verano suelen implicar muchas horas sentados, cargar maletas y dormir en camas diferentes. Todo ello puede hacer que la espalda, el cuello y las caderas lleguen al destino con más tensión y menos movilidad.
Después de un desplazamiento largo, el objetivo no debería ser realizar un entrenamiento intenso, sino recuperar el movimiento de forma progresiva, activar la musculatura estabilizadora y compensar la postura mantenida durante el trayecto.
Con esa idea, repasamos ocho ejercicios de Pilates para movilizar el cuerpo después de un viaje:
1. Standing Roll Down
- Colócate de pie, con los pies paralelos y separados al ancho de las caderas.
- Inhala para crecer y, al exhalar, lleva la barbilla hacia el pecho y desenrolla la columna vértebra a vértebra hasta donde tu movilidad te permita.
- Mantén el peso repartido entre ambos pies. Inhala abajo y, al exhalar, vuelve a subir reconstruyendo la columna desde la pelvis, dejando que la cabeza sea lo último en colocarse.
Este ejercicio permite observar si existen zonas rígidas o tensiones acumuladas y ayuda a despertar la movilidad de toda la columna y la cadena posterior.
2. Cat Stretch
- Sitúate en cuadrupedia, con las manos debajo de los hombros y las rodillas bajo las caderas. Al exhalar, redondea la espalda, lleva el ombligo hacia dentro y separa las escápulas.
- Al inhalar, vuelve lentamente a una posición neutra o continúa hacia una ligera extensión, siempre desde el control y sin comprimir la zona lumbar.
El Cat Stretch moviliza la columna en flexión y extensión y ayuda a abrir el pecho y la zona abdominal, que suelen permanecer acortados después de muchas horas sentados.
3. Spine Twist Supine
- Túmbate boca arriba, con los brazos abiertos en cruz y las rodillas flexionadas a 90 grados.
- Manteniendo ambos hombros apoyados en el suelo, deja caer lentamente las piernas hacia un lado mientras inhalas.
- Exhala, activa el abdomen y regresa al centro antes de repetir hacia el lado contrario.
- Llega únicamente hasta donde puedas mantener el control.
Este movimiento ayuda a recuperar la rotación de la columna, liberar tensión en la espalda y mejorar la movilidad de la zona torácica.
4. Roll Up
- Túmbate boca arriba con los brazos por encima de la cabeza.
- Inhala para preparar el movimiento y, al exhalar, lleva los brazos hacia delante mientras despegas la columna vértebra a vértebra hasta sentarte.
- Continúa alargando el tronco hacia delante. Inhala y, al exhalar, desciende lentamente, apoyando cada segmento de la espalda sobre el suelo. Si es necesario, puedes realizar el ejercicio con las rodillas flexionadas.
El Roll Up combina movilidad de la columna, control abdominal y coordinación entre respiración y movimiento. La calidad del movimiento debe prevalecer sobre la amplitud.
5. Single Leg Circle
- Túmbate boca arriba, con una pierna estirada en el suelo o flexionada para aportar mayor estabilidad.
- Eleva la otra pierna hacia el techo y dibuja círculos pequeños y controlados, manteniendo la pelvis estable.
- Cambia el sentido del círculo antes de repetir el ejercicio con la otra pierna. El movimiento debe nacer desde la articulación de la cadera y los círculos deben tener únicamente el tamaño que puedas controlar.
Este ejercicio mejora la movilidad de la cadera sin perder la estabilidad del tronco.
6. Spine Stretch Forward
- Siéntate con las piernas separadas aproximadamente al ancho de las caderas y los brazos extendidos al frente.
- Inhala para crecer y, al exhalar, lleva la barbilla hacia el pecho mientras flexionas la columna hacia delante, como si quisieras rodear una pelota grande.
- Inhala al final del recorrido y exhala para regresar, creciendo vértebra a vértebra. No se trata de llegar más lejos, sino de alargar la columna.
Este ejercicio ayuda a movilizar la espalda, alargar la cadena posterior y favorecer una sensación de descompresión.
7. Plank
- Colócate en posición de plancha, con las manos debajo de los hombros y el cuerpo formando una línea recta desde la cabeza hasta los talones.
- Activa el abdomen, los glúteos y las piernas mientras mantienes una respiración constante.
- Evita que la pelvis caiga o se eleve en exceso y mantén el cuello alineado con la columna.
Más que buscar un ejercicio de fuerza máxima, el objetivo es mantener un cuerpo largo, activo y bien alineado.
8. Swan
- Túmbate boca abajo, con las manos apoyadas junto al pecho y las piernas activas.
- Inhala para alargar la columna y comienza a elevar el pecho utilizando principalmente la musculatura de la espalda. Puedes ayudarte ligeramente con las manos si es necesario.
- Exhala para descender lentamente y mantén el control durante todo el recorrido. La extensión debe nacer desde la espalda y no concentrarse únicamente en la zona lumbar.
El Swan ayuda a abrir el pecho, activar la musculatura extensora y compensar la tendencia a encorvarse durante los viajes. Prioriza siempre la longitud sobre la altura del movimiento.
Recuperar el movimiento después del viaje
La secuencia busca devolver movilidad a la columna y las caderas, recuperar la activación abdominal y compensar las horas en posición sentada. Los ejercicios deben realizarse de forma controlada y adaptarse a las sensaciones y posibilidades de cada persona.
Más información
Club Pilates España
www.clubpilates.es














