Las 8 claves para cuidar la movilidad y la flexibilidad de tus articulaciones

Porque tus articulaciones son las bisagras responsables del movimiento... Deberías cuidarlas. Te damos las claves.
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Las 8 claves para cuidar la movilidad y la flexibilidad de tus articulaciones
Las claves para cuidar la movilidad y la flexibilidad de tus articulaciones

Ha pasado de ser una moda a formar parte del estilo de vida de una gran mayoría, y es que estar en forma, o al menos hacer ejercicio se empieza a pautar como si de una medicina se tratase. Las antiguas recomendaciones, de 150 minutos por semana de actividad moderada, se han quedado cortas y ahora nos movemos más cerca de los 180 minutos, incluyendo además en ese tiempo actividades intensas y entrenamiento de fuerza, no vale simplemente con el trabajo aeróbico.

Y es precisamente el ejercicio físico una de las claves, la principal, para que tus articulaciones, ligamentos, huesos y músculos mantengan su movilidad, flexibilidad y funcionalidad en general.

Las bisagras de tu cuerpo

Tenemos algo más de 200 huesos que se unen entre sí por más de 300 articulaciones, auténticas bisagras que hacen posible que tu movilidad sea la adecuada. Hay diferentes tipos de articulaciones, algunas prácticamente inmóviles como las de los huesos del cráneo. A nosotros nos preocupan más las sinoviales, las que tienen más movilidad y nos permiten correr, saltar, hacer sentadillas, lanzar una pelota, pedalear, nadar, etc. Cuida tus articulaciones

Todo el mundo debería cuidar sus articulaciones, desde los deportistas más dedicados, a los guerreros de fin de semana o los que se escapan al gimnasio una o dos veces por semana, adultos, jóvenes y tercera edad, tanto los más activos como los sedentarios.

En nuestro día a día realizamos infinidad de movimientos repetitivos, para llevar a cabo nuestro trabajo y en las tareas domésticas rutinarias, igualmente en nuestra práctica deportiva repetimos gestos, como las zancadas al correr, los lanzamientos, las brazadas en la piscina… La repetición, si bien puede hacer que seamos más eficientes al automatizar el gesto, puede ser origen de dolores y molestias localizadas. Súmale a esto una postura de trabajo que no siempre es la ideal, o que incluso siendo correcta se mantiene demasiadas horas, añádele el desgaste correspondiente a tu edad y tienes el cóctel perfecto para unas articulaciones doloridas y para una lesión por esfuerzo repetitivo.

Qué podemos hacer para cuidar nuestras articulaciones

Toma nota de estos ocho puntos, esenciales:

1 • Mantenerse físicamente activo. No es necesario correr medio maratón cada semana ni participar en un torneo de crossfit, aunque ayudaría… Hablamos de usar menos el coche, caminar más, olvidarse del ascensor…e intentar hacer ejercicio al menos tres veces por semana.

2 • No fumar. Las toxinas que inhalas afectan prácticamente a todo tu cuerpo y tus articulaciones también lo acusan.

3 • Reducir los alimentos ricos en purinas (como vísceras y mariscos, espárragos, puerros, coliflor...) y evitar la ingesta de azúcares refinados.

4 • Evitar la ingesta de alcohol. Igual que el tabaco, es una sustancia tóxica.

5 • Mantener un peso corporal adecuado. El riesgo articular es exponencial cuando varía el peso.

6 • Seguir una dieta saludable y equilibrada adecuada a nuestra edad y condiciones individuales. No deben faltar las frutas y verduras y debemos huir de los alimentos procesados.

7 • Beber agua es esencial, ten en cuenta que la composición de tu líquido sinovial es mayoritariamente agua.

8 • Buscar consejo profesional para tomar complementos alimenticios que favorezcan la salud articular. Cuida tus articulaciones

Complementos como Solgar 7 te dan justo lo que tus cartílagos y articulaciones necesitan, 7 ingredientes avanzados que ayudan a mantener la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones: UC-II® que aporta colágeno tipo II, Boswellia serrata, Ester-C®, que es una forma patentada de vitamina C en forma neutra, que minimiza la irritación gastrointestinal, extractos de raíz de cúrcuma, corteza de sauce blanco y jengibre, más un tipo de extracto de pimienta negra patentada, Bioperine®.

Hay muchos motivos por los que podemos sentir molestias, dolor, inflamación, rigidez y falta de movilidad y además del ejercicio y las buenas pautas que te recomendamos, un buen profesional fisioterapeuta u osteópata te puede ayudar a reequilibrar tus articulaciones y restablecer la correcta movilidad, aliviando el malestar. Dichos profesionales y los expertos en suplementación también te pueden asesorar sobre otros complementos alimenticios que te pueden beneficiar y ayudar a mantener la flexibilidad y movilidad de las articulaciones.

O te mueves...o te oxidas

Como decíamos al principio, el ejercicio es clave, como es igualmente importante no tener sobrepeso, ya que las rodillas y caderas se ven afectadas demasiado pronto.

Un sobrepeso de solo 15 kg ya afecta sustancialmente a la movilidad de tus articulaciones.

En nuestras articulaciones hay un componente clave, el cartílago articular, un tejido altamente especializado, de apoyo, flexible y fuerte capaz de soportar cargas pesadas de compresión. Se nutre del líquido sinovial y la membrana sinovial que lo rodea, que a su vez le sirven para la eliminación de productos de desecho.

El cartílago es muy resbaladizo y esto permite a los huesos moverse con facilidad cuando frotan sus superficies articulares. La actividad física ayuda a mantener la lubricación de las articulaciones y también mejora el tono muscular, sostén de nuestro esqueleto.

Ejercicios como las gimnasias suaves, la natación o el senderismo ayudan a nutrir y activar las articulaciones para facilitar, sin molestias, el movimiento. Sin embargo, para cuidar la salud ósea es mejor recurrir a esfuerzos más intensos, que traccionen los extremos de los huesos, como el trabajo de fuerza o correr. La nutrición también ayuda e incluso hay suplementos específicos para mejorar la salud de tus huesos como algunos multivitamínicos minerales con aporte de calcio, magnesio, vitamina D, zinc y otros nutrientes o como la vitamina D3 en forma de colecalciferol, que además de reforzar tus huesos estimula tu sistema inmunitario.

Tu cartílago articular es liso y más resbaladizo que el hielo para facilitar el movimiento, pero solo funciona bien si está en forma y bien nutrido.

Además de los factores posturales, con la edad la capacidad de regeneración del cartílago se ve afectada, disminuyendo la velocidad de reparación. Esta situación a medio-largo plazo puede desencadenar en osteoartritis ya que el deterioro del cartílago produce falta de lubricación y amortiguación produciendo dolor, rigidez y falta de funcionalidad.

Cuida tus articulaciones

Entrenar es parte esencial de la ecuación para unas articulaciones, huesos y ligamentos sanos. Y se necesita intensidad, no vale con paseos por el parque, el entrenamiento de fuerza beneficia tanto a jóvenes como a personas de la tercera edad, controlado por un entrenador.