Sedentarismo y cáncer: el riesgo de pasar muchas horas sentado

Un estudio con más de 91.000 personas relaciona el sedentarismo prolongado con mayor mortalidad por cáncer. Descubre por qué conviene romper las horas de silla.

Si haces deporte pero pasas muchas horas sentado, este estudio tiene algo que decirte
Si haces deporte pero pasas muchas horas sentado, este estudio tiene algo que decirte

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No basta con hacer ejercicio: pasar muchas horas sentado también puede afectar a tu salud

 

Un gran estudio realizado con más de 91.000 personas revela que no solo importa cuánto tiempo pasamos sentados, sino también cómo acumulamos ese tiempo. Interrumpir los periodos prolongados de sedentarismo y sustituirlos por movimiento, incluso de baja intensidad, se asocia con un menor riesgo de mortalidad por cáncer.

Si entrenas, sales a correr, haces fuerza o practicas deporte varias veces por semana, pero después pasas muchas horas sentado trabajando, conduciendo, comiendo o viendo la televisión, este estudio tiene un mensaje interesante para ti: estar activo no consiste únicamente en cumplir con tu entrenamiento diario; también importa lo que haces durante el resto del día.

Una investigación publicada en PLOS Medicine ha analizado la relación entre el sedentarismo y el riesgo de cáncer utilizando datos de 91.292 participantes del UK Biobank, que fueron seguidos durante una mediana de 12,38 años. La actividad física y el tiempo sedentario se midieron mediante acelerómetros, dispositivos que permiten registrar objetivamente el movimiento.

¿Haces deporte pero pasas muchas horas sentado? Este estudio tiene algo que decirte.

¿Qué descubrieron?

El estudio diferencia entre dos formas de pasar tiempo sedentario: periodos prolongados sin interrupciones y periodos sedentarios que se intercalan con pequeños momentos de movimiento.

Y ahí está una de las claves de la investigación.

Cada hora adicional al día de sedentarismo prolongado se asoció con un aumento aproximado del 9% en el riesgo de mortalidad por cáncer (HR 1,09). En cambio, sustituir una hora diaria de ese sedentarismo prolongado por actividad física ligera se asoció con un 12% menos de riesgo de mortalidad por cáncer.

Los resultados también apuntan a que no hace falta convertir cada pausa en un entrenamiento. Sustituir 30 minutos diarios de sedentarismo prolongado por actividad física moderada se asoció con un 8% menos de riesgo de mortalidad por cáncer. Y en los análisis del estudio, sustituir incluso 5 minutos diarios por actividad física vigorosa se relacionó con una reducción mayor del riesgo asociado a algunos resultados de cáncer.

La clave está en romper los periodos largos de sofá o silla

El resultado más interesante para la vida cotidiana es que no parece importar únicamente el número total de horas que permanecemos sentados, sino también cómo las distribuimos.

Una persona puede pasar varias horas sentada a lo largo del día, pero levantarse periódicamente, caminar unos minutos, subir escaleras o realizar pequeñas tareas activas. Ese patrón de sedentarismo interrumpido se asoció en este estudio con mejores resultados que acumular largos periodos de sedentarismo continuado.

De hecho, cada hora adicional de sedentarismo interrumpido se asoció con un 19% menos de riesgo de mortalidad por cáncer en el análisis de los autores. Esta cifra debe interpretarse como una asociación estadística y no como una garantía de protección individual.

¿Qué significa esto si haces deporte?

Para los deportistas, el mensaje es especialmente interesante: una sesión de entrenamiento no debería ser la única actividad física del día.

Puedes hacer una hora de gimnasio por la mañana y, sin embargo, acumular después ocho horas sentado delante del ordenador. O salir a correr por la tarde y pasar el resto del día prácticamente inmóvil.

Por eso, además de mantener el entrenamiento habitual, puede ser útil introducir pequeñas dosis de movimiento durante la jornada:

  • Levántate de la silla periódicamente.
  • Camina mientras haces una llamada telefónica.
  • Utiliza las escaleras siempre que puedas.
  • Haz pequeños desplazamientos a pie.
  • Aprovecha las pausas de trabajo para moverte en lugar de permanecer sentado.
  • Si trabajas muchas horas frente al ordenador, alterna periodos sentado y de pie.
  • Después de comer, da un pequeño paseo en lugar de volver directamente al sofá.

No se trata de sustituir el entrenamiento por caminar cinco minutos. La actividad física moderada y vigorosa sigue siendo importante para la salud. La idea es añadir movimiento al resto de las horas del día y evitar que el sedentarismo se acumule en bloques demasiado largos.

Movimiento ligero: pequeño, pero no insignificante

Una de las aportaciones interesantes de este trabajo es precisamente poner el foco en la actividad física ligera. Los autores señalan que las recomendaciones suelen prestar mucha atención a la actividad moderada y vigorosa, pero que el movimiento de baja intensidad también puede tener importancia cuando se utiliza para sustituir periodos prolongados de sedentarismo.

Esto puede ser especialmente relevante para personas mayores, sedentarias o con limitaciones para realizar ejercicio intenso, para quienes aumentar ligeramente el movimiento diario puede resultar mucho más realista que empezar directamente con entrenamientos exigentes.

Importante: el estudio no demuestra que estar sentado cause cáncer

Aunque el titular pueda resultar impactante, hay que interpretar los resultados con prudencia.

Se trata de un estudio observacional de cohorte, por lo que permite detectar asociaciones, pero no demostrar una relación causa-efecto. Además, los participantes del UK Biobank no representan perfectamente a toda la población británica y el acelerómetro solo registró el comportamiento durante un periodo limitado, por lo que no permite conocer con precisión todo el contexto del tiempo sedentario —por ejemplo, si se estaba trabajando, conduciendo o viendo la televisión—. Los propios investigadores señalan también la posibilidad de factores de confusión residuales.

Por tanto, no podemos decir que “estar sentado provoca cáncer” ni que levantarse unos minutos vaya a prevenirlo. Lo que sí aporta el estudio es una nueva pieza de evidencia a favor de una idea sencilla: reducir los periodos prolongados de inactividad y sustituir parte de ese tiempo por movimiento puede ser una estrategia saludable y accesible.

 

La regla Sport Life: entrenar todos los días no basta,  también debes moverte durante todo el día

 

El mensaje final es sencillo: no concentres toda tu actividad física en una sola hora y dejes las otras muchas horas del día para el sedentarismo.

Entrena, sí. Corre, monta en bici, nada, haz fuerza o practica tu deporte favorito. Pero también levántate, camina, sube escaleras y rompe las horas de silla.

 

Porque para cuidar tu salud a largo plazo, quizá no solo importe cuánto entrenas, sino también cuánto te mueves entre entrenamiento y entrenamiento.

Fuente bibliográfica:
Zhou Z, Trost SG, Ryde GC, et al. Accelerometry-measured prolonged and interrupted sedentary behavior and cancer incidence and mortality: A cohort study of 91,292 UK Biobank participants. PLOS Medicine. 2026;23(7). DOI: 10.1371/journal.pmed.1004767. Publicado el 2 de julio de 2026.

Fuente de información: ScienceDaily, 2 de septiembre de 2026, a partir de materiales proporcionados por PLOS.

 

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