1. Come despacio
Ser paciente al masticar es algo que es mucho más importante a la hora de conseguir controlar tu peso (además de mejorar tus digestiones) de lo que piensas. Cuando pienses que está listo para tragar lo que tienes en la boca, mastica cinco o seis veces más.
2. Nunca comas de pie
Dedicada a la comida el tiempo que requiere.
3. Toma raciones más pequeñas
Prueba un poco de todo pero en pequeñas cantidades, en vez de un plato rebosante de un solo alimento con alto contenido proteico. No te dará la impresión de estar limitándote y reducirás la ingesta calórica.
4. Usa la regla de los tres cuartos
Pon tres cuartas partes de ensalada, verdura, pavo…y alimentos bajos en calorías en general y un cuarto del resto (patatas, salsas, dulces, etc).
5. Primero el verde
En las comidas buffet empieza siempre por los vegetales y las frutas para saciarte antes
6. Si tienes comida o cena de empresa
Planifica una buena sesión de entrenamiento o por la mañana o por la tarde/noche.
7. Come algún alimento sano
Antes de irte a una fiesta para no llegar hambriento e “inflarte" a cualquier cosa.
8. No te pases con el alcohol
Tiene muchas calorías y no te hace sentir lleno. Un truco es tomar un vaso de agua por cada bebida alcohólica que ingieras.
