Entrena tu digestión

Los problemas digestivos e intestinales son uno de los problemas más frecuentes que sufre la población. Te contamos cómo preparar a tu cuerpo para ayudarle a hacer una buena digestión.

Elena Compte

Entrena tu digestión
Entrena tu digestión

Quiero añadir gratis SportLife como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.

Activar ahora

Si los gases, el ardor de estómago o el abdomen hinchado estropean frecuentemente tus entrenamientos, debes modificar algunos de tus hábitos de alimentación para prevenir las malas digestiones.

Debes revisar:

Qué tipo de alimentos comes

  • Dale preferencia en tus menús a las frutas, verduras, cereales integrales, las carnes blancas y el pescado, que facilitan el tránsito intestinal y no resultan “pesados” por su bajo contenido en grasa. 

Cómo comes

  • Debes comer y beber despacio, sin estrés.
  • Destina 30 minutos a cada comida y deja al menos dos horas entre las comidas principales y tus entrenamientos.
  • Corta la comida en trozos pequeños y mastícalos bien, para que tu estómago tenga que realizar menos esfuerzo y la digestión sea más fácil.

A qué hora comes

  • Intenta seguir un horario regular en tus comidas.
  • Es mucho mejor comer menor cantidad y con mayor frecuencia, que hacer grandes comidas que exijan a tu estómago un enorme esfuerzo.

Es importante, además, atender a las señales físicas de ansiedad o estrés, ya que en muchas ocasiones no estaremos sintiendo un hambre fisiológica que se soluciona ingiriendo alimento, sino que estaremos hablando de un "hambre emocional". En estos casos, es interesante pararse, respirar y observar las sensaciones del cuerpo.

La digestión del deportista

Relacionado

La digestión del deportista

Cuidado: el ejercicio intenso aumentar el riesgo del mal llamado corte de digestión

Relacionado

¡Atención! El ejercicio intenso aumenta el riesgo del mal llamado corte de digestión

"Mindful eating": porque SÍ merece la pena esta técnica para deportistas

Relacionado

"Mindful eating": porque SÍ merece la pena esta técnica para deportistas