Correr

El pie, los gemelos y el sóleo, puede ser, nunca mejor dicho, tu talón de Aquiles

En cada paso, los músculos de la pierna y el pie soportan varias veces tu peso corporal. Junto con el tendón de Aquiles funcionan como un muelle que absorbe y devuelve energía, pero si son débiles, el tobillo se hunde y pierdes impulso al correr.

Jéssica Bonet

1 minuto

El pie, los gemelos y el sóleo, puede ser, nunca mejor dicho, tu talón de Aquiles

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Por este motivo es importante dedicar al menos dos sesiones semanales específicas, con ejercicios como los que te mostramos a continuación:

1º Elevaciones de talón con rodilla flexionada, manteniendo 2–3″ arriba (4×8–12)
Elevaciones de talón con rodilla flexionada Foto: Jordi López
2º Isométricos de gemelos, 5×45″ a RPE 7–8, descanso 2′
Isométricos de gemelos Foto: Jordi López
3º Excéntricos en escalón, bajando lento (3×15)
Excéntricos en escalón, bajando lento Foto: Jordi López
4º Marcha de puntillas o skipping plantar (3×20 m)
Marcha de puntillas o skipping plantar Foto: Jordi López

 

Este trabajo de Pie-Tobillo es el “seguro invisible” del corredor, cuida la rigidez del tendón sin sobrecargarlo y mejora la eficiencia energética sin añadir impacto extra.

 

 

 

 

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