Lesiones: roturas fibrilares

Los deportsitas estamos más expuestos a padecer roturas fibrilares, pero un movimiento brusco o un pequeño traumatismo pueden provocarlas en la vida cotidiana. Aquí tenéis los ejercicios para recuperarse tras una rotura fibrilar
Enrique Galindo Andújar, Director Médico del Instituto Madrileño de Traumatología (IMTRA) y miembro de TopDoctors -
Lesiones: roturas fibrilares
Lesiones: roturas fibrilares

Los músculos de nuestro aparato locomotor están formados por haces de fibras rodeadas de una membrana denominada fascia y tienen la capacidad de contraerse y cambiar de longitud conforme al estímulo que reciben. No obstante, cuando la contracción es muy brusca o por encima de la capacidad del músculo, las fibras que lo forman se rompen y notamos un dolor brusco seguido de un hematoma que nos impide seguir la actividad.

Los deportistas estamos más expuestos a padecer roturas fibrilares, pero un movimiento brusco o un pequeño traumatismo pueden provocarlas en la vida cotidiana. Entre los deportistas populares, estas roturas son más frecuentes al principio del ejercicio, sobre todo si no se ha calentado bien la musculatura. En deportistas de un nivel más alto, son más frecuentes después de un sobreesfuerzo, como al final de la carrera o después de una jugada límite.

Debemos acudir al médico si el dolor no cede con la aplicación de hielo, si hay endurecimiento de la zona afectada o un hematoma exagerado, si aparece en pacientes que toman anticoagulantes, o si, en casos más graves, hay deformidad en la zona con imposibilidad para realizar algún movimiento.

Para prevenir las roturas fibrilares se debe calentar antes de comenzar el ejercicio, mantenerse en forma, no llegar a fases de esfuerzo extremo en algún tipo de deporte, y mantener una alimentación equilibrada con aporte de proteínas, electrolitos y agua para prevenir la deshidratación que favorece también este tipo de lesiones.

En lesiones leves, con rotura de algunas fibras, el tratamiento a seguir es la aplicación de hielo en las primeras horas y reposo deportivo. En lesiones más amplias, el tratamiento sería aspiración, con aporte de plasma rico en plaquetas. Además, en caso de rotura grave que incluya la fascia y la retracción de los extremos musculares, el tratamiento a veces es quirúrgico.

 

 

Ejercicios para recuperarse de una rotura fibrilar


Por Paula Arana Miguel, fisioterapeuta de Ruber Physios y miembro de TopDoctors


Para evitar las roturas fibrilares debemos evitar las sobrecargas y los esfuerzos bruscos con el músculo en frío, por lo que el calentamiento y los estiramientos jugarán un papel muy importante en estas lesiones. Además, es muy importante respetar el tiempo de cicatrización del tejido.

Aquí te ofrecemos algunos ejercicios para facilitar la recuperación de una rotura fibrilar en los isquiotibiales, una de las más frecuentes entre deportistas. Están ordenados de menor a mayor esfuerzo y deben realizarse de forma progresiva, respetando los tiempos de recuperación del músculo. El número de repeticiones dependerá de cada persona y su condición física. Es recomendable realizarlos siempre con ambas piernas. Si notamos molestias en algún ejercicio, deberemos parar o reducir la carga.

 

 

 

01- Ejercicio con elástico (concéntrico)

Nos tumbamos boca arriba. Estiramos una pierna lo más cerca de la vertical que nos sea posible, sin forzar, y colocamos un elástico alrededor del talón. Bajamos la pierna hasta tocar la colchoneta y volvemos a subir.

 

 

02- Ejercicio sobre pelota

Nos tumbamos boca arriba con los pies encima de la pelota y elevamos los glúteos hasta alcanzar la diagonal y bajamos lentamente. Es un ejercicio de alta demanda muscular que también mejora el equilibro.

 

 

03- Sentadilla con carga posterior a una pierna

Nos colocamos de pie sobre una pierna, la otra flexionada hacia adelante y los brazos extendidos. Realizamos una bajada hasta donde podamos sin sobrepasar los 90º de flexión de la rodilla y subimos lentamente. Podemos agarrarnos si no tenemos mucha estabilidad.

 

 

04- Ejercicio excéntrico

Para este ejercicio necesitaremos a una persona que nos fije los tobillos. Nos pondremos de rodillas con el tronco recto y los brazos a la altura de los hombros para frenar la caída. Desde esa posición bajaremos lentamente hacia adelante de forma controlada, hasta que notemos bastante tensión en los isquiotibiales, y entonces nos dejaremos caer sobre la colchoneta. Este ejercicio es muy potente y hay que realizarlo en una fase final de la lesión.

 

 

Los autores de este artículo son miembros de TopDoctors®, empresa líder mundial en localización de doctores y centros médicos. En www.topdoctors.es puedes encontrar una selección de 2.700 prestigiosos médicos españoles. 

 

Te recomendamos

Ecuestre e Ifema Madrid Horse Week te ofrecen la oportunidad de asistir a la Copa del...

En estos tiempos digitales que nos ha tocado vivir no hay nada como jugar para poder ...

Nos invitan a probar gratis las nuevas Solar Boost de adidas en el RUN SOLAR 5K, ¿vi...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

El espíritu de la maratón más internacional...