Un estudio del Instituto Van Andel ha encontrado cómo el ayuno o restricción dietética ayuda a mantener las células inmunitarias que combaten el cáncer
Ayunar o reducir la ingesta calórica parece ayudar a las células inmunitarias que combaten el cáncer a desempeñar su función de manera más eficaz, según informa un estudio de científicos y colaboradores del Instituto Van Andel.
Estos resultados sientan las bases para desarrollar estrategias dietéticas que potencian los efectos de una poderosa clase de inmunoterapias contra el cáncer.
"Cada vez hay más evidencias que sugieren que el ayuno o restricción dietética tiene efectos anticancerígenos, pero el 'por qué y cómo' no se entienden bien. Este nuevo estudio revela una forma en que esta relación puede funcionar: proporcionando a las células T, los soldados del sistema inmunitario, la mezcla adecuada de nutrientes para combatir el cáncer de forma más eficaz", ha comentado Russell Jones, Ph.D., director del Departamento de Metabolismo y Programación Nutricional del VAI y autor correspondiente del estudio.
"Se necesitan más investigaciones, pero esperamos que estos conocimientos puedan informar las directrices dietéticas basadas en la evidencia para mejorar la eficacia de los tratamientos contra el cáncer basados en el sistema inmunológico."
El ayuno o restricción dietética es un enfoque que reduce la ingesta calórica total manteniendo una buena nutrición. Estudios de laboratorio de otros investigadores sugieren que una restricción calórica moderada puede mejorar la función inmunitaria y metabólica y retrasar la aparición de ciertas enfermedades relacionadas con la edad. Pero todo en equilibrio, ya que hay que tener en cuenta que las dietas demasiado restrictivas pueden tener efectos negativos significativos, como deficiencias de nutrientes, pérdida muscular y depresión.
El estudio, realizado en modelos murinos y publicado en Nature Metabolism, analizó una dieta baja en grasas y alta en proteínas administrada una vez al día, con entre un 30% y un 50% menos de calorías de lo habitual.
Los resultados mostraron que esta menor ingesta calórica favoreció la formación de cetonas, que actúan como combustible celular que utilizan las células T para convertirse en combatientes tumorales más efectivos.
Las cetonas también ayudan a las células T a combatir el cáncer durante más tiempo al prevenir el agotamiento celular.
Las cetonas son subproductos metabólicos que son producidos regularmente por el hígado. Los niveles de cetonas aumentan cuando la glucosa, un azúcar que sirve como fuente principal de energía para las células, escasea, como durante el ejercicio o el ayuno.
Investigaciones anteriores del laboratorio de Jones encontraron que las células T suelen preferir las cetonas a la glucosa porque las cetonas pueden "reprogramar" las células T para abordar mejor las amenazas.
La capacidad de las células T para depender de diferentes nutrientes puede ser un mecanismo de seguridad biológica que refuerza el sistema inmunitario cuando los recursos son limitados, como cuando el apetito de una persona se suprime durante una enfermedad.
Pero las células T no son el único tipo de célula que puede aprovechar las cetonas. A principios de este año, un estudio de Evan Lien, Ph.D., del VAI, reveló que las células cancerosas también pueden utilizar cetonas para impulsar su crecimiento.
Esto plantea una pregunta importante: si tanto las células T como las células cancerosas pueden usar cetonas, ¿cómo podemos asegurarnos de que solo las células T se beneficien? La investigación en curso en los laboratorios de Jones y Lien busca responder a esta pregunta.
Por ahora, los hallazgos contribuyen a una comprensión cada vez más compleja de cómo diferentes nutrientes ayudan o dificultan la actividad celular. También subrayan la relación inmensamente intrincada entre la dieta y todos los sistemas del cuerpo.
Aunque los nuevos hallazgos son emocionantes, comentó Jones, hay varias advertencias importantes.
1/ Aunque el estudio demuestra que reducir la ingesta calórica favorece la función de las células T, no sugiere que la restricción dietética previene o trate el cáncer.
2/ Además hay que tener en cuenta que las personas con cáncer ya enfrentan dificultades significativas para cubrir sus necesidades nutricionales, en parte debido a la pérdida de apetito o las náuseas asociadas al tratamiento.
3/ Por ello los investigadores comentan que se necesita más investigación para entender claramente todos los factores en juego.
"La nutrición nunca es un enfoque único para todos", dijo. "Nuestro trabajo es un punto de partida importante para desarrollar dietas científicamente sólidas y adaptables que los médicos puedan adaptar a las necesidades individuales."
Los siguientes pasos del equipo incluyen explorar diferentes combinaciones de dieta y ayuno para ver cómo afectan a la función inmunitaria. A largo plazo, Jones prevé ensayos clínicos sólidos para evaluar posibles estrategias dietéticas diseñadas para potenciar el éxito de las inmunoterapias contra el cáncer.
ENTREVISTA VALTER LONGO - COMBINAR AYUNO CON EL DEPORTE 💪🏻 | SPORT LIFE
Fuente:
Oswald, B.M., DeCamp, L.M., Longo, J. et al. Dietary restriction reprograms CD8 T cell fate to enhance anti-tumour immunity and immunotherapy responses. Nat Metab 7, 2489–2509 (2025). https://doi.org/10.1038/s42255-025-01415-6



