A pesar de todo esto... las cuentas no salen, y nos encontramos con que hay personas que siguen dietas muy bajas en calorías y no consiguen perder peso a pesar de hacer más gasto entrenando del que ingieren, y otras personas que pueden comer en cantidad lo que les apetezca y que son capaces de quemar muchas calorías en poco tiempo de entrenamiento.
Aquí hay mucho por descubrir, aunque la ciencia nos está dando las claves y vemos que las matemáticas nos fallan. Ahora sabemos que el músculo es clave y que lo importante no es el peso que nos marca la báscula en kilos, lo importante es la composición corporal, que la proporción de grasa corporal sea la adecuada para nuestra edad, sexo y deporte, y que prioricemos el peso en masa muscular, cuántos más kilos de músculo mejor, aunque no al contario, no siempre cuanta menos grasa mejor.
Por ejemplo, en el caso de las mujeres, un porcentaje de grasa bajo es tan malo desde el punto de vista hormonal como uno alto.
PROS:
- Se acabó la tiranía de las dietas para perder peso, ya no hay que pretender estar delgado y pesar poco, ahora lo que importa es tener un cuerpo sano, musculado y con un porcentaje de grasa saludable.
- Eso hace que nos olvidemos de la delgadez extrema de hace unos años, y que veamos que los y las modelos, actores y actrices e influencers, tengan cuerpos deportistas, con abdominales y una buena definición muscular de brazos, troncos y piernas.
- El cuerpo humano ha vuelto a los ideales de belleza griegos, al menos en el caso de los hombres, lo que nos permite poder comer sin contar calorías, con dietas variadas y sanas.
CONTRAS:
- Hemos pasado de la obsesión por la delgadez a la obsesión por el músculo, de la anorexia a la vigorexia, y cada vez hay más trastornos de la alimentación y enfermedades mentales relacionadas con la falta de aceptación al cuerpo físico y con ideales de cuerpos imposibles de conseguir fuera del circuito de los concursos de fitness y culturismo.
- Esto es preocupante, especialmente en los más jóvenes que siguen en las redes sociales entrenamientos para conseguir abdominales o generar masa muscular en el glúteo, o dietas estrictas y poco saludables.
Debemos centrarnos en conseguir nuestra mejor versión de nosotros mismos, con nuestra altura, sexo y proporciones.
Igual que no puedes conseguir medir más centímetros, tampoco vas a poder adelgazar sólo de piernas, o aumentar una talla de sujetador en el gimnasio o comiendo o dejando de comer un alimento.
Prioridad número uno: hacer ejercicio y alimentarnos para estar sanos y aprender aceptarnos cómo somos, sin comparaciones ni obsesiones.
