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Con 192 g declarados en talla 37, espuma IMPULSETECH y una placa que combina carbono y nylon, la OY/RC 1000 supone un paso de Oysho hacia el running de competición.
La he probado en varios entrenamientos exigentes y te cuento qué ofrece, para qué corredora la elegiría y qué conviene tener en cuenta antes de comprarla.
Por Jéssica Bonet, atleta y entrenadora
Oysho entra en el terreno de las zapatillas de competición con las OY/RC 1000. Tras probarlas en varios entrenamientos a ritmos exigentes, mi conclusión es que tienen un planteamiento interesante para corredoras de asfalto con experiencia que buscan una zapatilla para series, sesiones de intensidad y carreras de 5 a 10 km. No las elegiría como único par para todos los rodajes.
La construcción explica esa orientación. Oysho combina una mediasuela IMPULSETECH, una placa de carbono y nylon y una geometría rocker que busca facilitar una transición rápida de la pisada. La respuesta que obtenga cada corredora dependerá también de su velocidad, técnica y forma de correr: incorporar una placa no garantiza por sí solo mejores tiempos. Oysho detalla la construcción del modelo en su ficha de producto.
Ajuste ligero, con atención a la horma
El upper de engineered mesh apuesta por la ventilación y por reducir peso. La lengüeta tiene un pasador para los cordones que ayuda a mantenerla en su sitio, mientras que los cordones planos reparten la presión sobre el empeine. El cuello lleva un acolchado ligero y la zona del talón tiene poca estructura.
En mi opinión, el ajuste está más orientado a pies de anchura normal o estrecha. Si tienes el pie ancho, probaría la talla y la horma antes de decidirme, especialmente si piensas utilizarlas en competición.
La clave está en la mediasuela
IMPULSETECH es la espuma con la que Oysho busca combinar bajo peso y respuesta rápida. La placa mezcla carbono y nylon, una solución pensada para acompañar el movimiento de la zapatilla durante la carrera. Bajo el pie, la suela de poliuretano CPU completa una construcción que persigue aportar tracción sin añadir demasiado peso. Son características interesantes sobre el papel; la sensación final, como ocurre con cualquier zapatilla de competición, será personal.
Oysho indica que el modelo se desarrolló con pruebas realizadas por sus atletas. Ese trabajo aporta información valiosa, aunque la experiencia de una corredora de élite no siempre se traslada directamente a la de una popular. Por eso, mi recomendación es reservar las OY/RC 1000 para probarlas primero en entrenamientos rápidos y comprobar cómo responden a tu ritmo y a tu pisada antes de estrenarlas en una carrera.
Mi veredicto: Una opción a considerar si ya corres con cierta experiencia, compites en asfalto y buscas un par ligero para los días rápidos.
En la web oficial de Oysho figura a 129 €; el catálogo muestra tallas del 35 al 43, con disponibilidad variable según talla y color.










