4 ejercicios que solucionan el dolor de tu dedo pulgar

Si has empezado a sentir dolor al separar el dedo de la palma, e incluso una disminución de la fuerza de pinza con el pulgar, puede que sufras de rizartrosis. ¡Estos ejercicios te interesan!

El dolor de tu dedo pulgar puede estar ocasionado por un agarre incorrecto del smartphone (Foto: iStock)
El dolor de tu dedo pulgar puede estar ocasionado por un agarre incorrecto del smartphone (Foto: iStock)

La rizartrosis es la afección más común sobre la articulación trapecio-metacarpiana del pulgar. Su origen pocas veces resulta claro, pero la proporción de personas que la sufren aumenta entre quienes realizan actividades repetitivas con la zona de mano cercana al dedo pulgar, desde la práctica de deportes de raqueta o el agarre del manillar de la bicicleta hasta realizar apretones con gran esfuerzo sobre las mancuernas. También ocurre por el incorrecto agarre del móvil o por deportes de impacto como el voleibol, que pueden generar el conocido como estrés crónico de dedos.

La fuerza constante en la articulación puede llegar a dañar la capa que protege el cartílago y provocar su desgaste, lo que acelerará la fricción. Sin ese cartílago que cubre los huesos, el espacio entre los que forman la articulación queda sin protección, lo que generará dolor e inflamación.

De la noche a la mañana podrás comenzar a sentir dolor al separar el dedo de la palma, e incluso una disminución de la fuerza de pinza con el pulgar.

La mala noticia es que nos encontramos ante una lesión degenerativa sin un tratamiento específico para su total sanación, pero ni mucho menos has de pensar que no tienes nada que hacer al respecto. Existen técnicas y ejercicios que ayudarán a que tu mano no pierda funciones.

Así, lo primero que deberás hacer es consultar a tu médico y ponerte en manos de un fisioterapeuta o rehabilitador para que te instruya en los ejercicios de fortalecimiento muscular.

Puede ser conveniente disminuir la carga sobre el cartílago si vas a realizar actividades que pudieran afectarlo, para lo que se recomienda el uso de una ortesis. Este tipo de muñequeras estabilizará la articulación metacarpofalángica del pulgar y trapecio-metacarpiana en una posición neutra, dejando los dedos libres

Las inyecciones de ácido hialurónico también aparecen como una solución para dotar a la articulación de una lubricación suficiente que ayude en la mitigación del dolor.

En casos agudos existe la opción de someterse a una intervención quirúrgica. Tu traumatólogo te informará sobre las diferentes técnicas viables, desde la extirpación del trapecio y la colocación de un sistema de suspensión hasta el uso de una prótesis.

Por lo pronto, para los que empiezan a notar esa incómoda sensación en la base del pulgar, os dejamos estos cuatro ejercicios que un facultativo os enseñará a realizar correctamente:

  1. Extensión del pulgar: Apoya la mano en una superficie plana y estira el pulgar hacia fuera, manteniendo la posición durante unos segundos.
  2. Ejercicio de masaje con pelota:  Coloca una pelota pequeña en la palma de la mano y realiza movimientos circulares suaves presionando sobre ella.
  3. Pinza corregida:  Contacta la yema del pulgar con la de cada uno de los dedos, formando una letra O, muy despacio y manteniendo unos segundos.
  4. Elevación sobre la mesa:  Lleva ambas manos sobre una mesa, escondiendo el pulgar bajo su borde. Levantar ahora el pulgar por encima de la mesa hasta ponerlo a la par con los demás dedos. Repite a velocidad muy lenta.