Comer en exceso y picotear influye en los niveles de dopamina provocando más ganas de comer

Un estudio en ratones encuentra relación entre el centro del placer del cerebro y el consumo de alimentos ricos en calorías a la hora de

Yolanda Vázquez Mazariego

Comer en exceso y picotear influye en los niveles de dopamina provocando más ganas de comer
Comer en exceso y picotear influye en los niveles de dopamina provocando más ganas de comer

Vivimos en una época de abundancia a la hora de comer. Nunca ha resultado tan fácil comer alimentos ricos en calorías sin moverse del sillón. Basta usar una app en el móvil para que nos llegue la comida que más nos gusta a casa, generalmente en forma de alimentos ricos en grasas, azúcares y calorías, lo que está provocando una epidemia generalizada de obesidad en todo el mundo.

Un estudio realizado en la Universidad de Virginia con ratones puede explicar porque al comer en exceso y picotear entre horas, nuestro cerebro no puede dejar de comer, provocando que tengamos ansiedad por comer a todas horas lo que hace que ganemos cada vez más peso y que hagamos cada vez menos ejercicio para contrarrestarlo.

En el estudio la clave la ha dado la dopamina, el neurotransmisor relacionado con la adicción al placer, que también influye en el el reloj biológico interno que marca el ciclo día-noche, y que está influido por el picoteo entre horas y comer en exceso en las comidas.

Comer en exceso y picotear influye en los niveles de dopamina, provocando más ganas de comer

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Los investigadores creen que comer en exceso durante las comidas y hacer frecuentes picoteos entre comidas interrumpe los procesos metabólicos programados de forma natural en nuestro cuerpo, y es un factor más que está influyendo en el aumento de peso.

El mecanismo neuronal por el cual el consumo de alimentos ricos en energía reestructura el momento de la alimentación es poco conocido, pero en este estudio han encontrado que la señalización dopaminérgica dentro del núcleo supraquiasmático (SCN), el marcapasos circadiano central, interrumpe el momento de la alimentación, lo que resulta en un consumo excesivo de alimentos.

Los resultados de este estudio han sido publicado en la revista Current Biology, y muestran que el centro de placer del cerebro, que produce la dopamina y el reloj biológico de nuestro cerebro, que regula los ritmos fisiológicos diarios, están vinculados; y que los alimentos ricos en calorías, que son considerados como placenteros, rompen los horarios normales de alimentación, provocando su consumo en exceso.

Comer en exceso y picotear influye en los niveles de dopamina, provocando más ganas de comer

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¿En qué consistió el estudio?

Los investigadores trabajaron con ratones como modelos de estudio para analizar su comportamiento frente a la comida en diferentes situaciones:

1/ Un grupo tenía disponibilidad de una dieta alta en grasas y azúcares, las 24 horas del día durante los 7 días de la semana (dieta 24/7). Estos ratones comenzaron a picar a cualquier hora del día y acabaron obesos y con problemas de salud relacionados con la obesidad.

2/ Un grupo de ratones fueron alimentados con una dieta comparable a una alimentación normal en calorías y grasas, con horarios normales de alimentación y ejercicio. Estos ratones mantuvieron un peso adecuado, sin picotear a deshoras.

3/ Otro grupo de ratones no tenían receptor de dopamina D1 (Drd1), lo que hace que no encuentren placer al comer una dieta alta en grasas. Al seguir la dieta 24/7 con acceso libre e ininterrumpido a grasas y azúcares, no engordaron, mantuvieron su peso y no desarrollaron enfermedad metabólica ni la interrupción circadiana asociada con las dietas altamente energéticas.

Comer en exceso y picotear influye en los niveles de dopamina, provocando más ganas de comer

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Ali Güler, profesor de biología en la Universidad de Virginia y director de este estudio ha comentado: * "Hemos demostrado que la señalización de dopamina en el cerebro gobierna la biología circadiana y conduce al consumo de alimentos densos en energía entre comidas y entre horas".*

Otros estudios ya habían demostrado que cuando los ratones se alimentan de alimentos ricos en grasa entre comidas o durante lo que deberían ser horas normales de descanso, el exceso de calorías se almacena en forma de grasa más fácilmente que la misma cantidad de calorías consumidas durante los períodos normales de alimentación. Esto puede llevar a obesidad y enfermedades relacionadas con la obesidad, como la diabetes.

Comer en exceso y picotear influye en los niveles de dopamina, provocando más ganas de comer

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Ari Güler ha hablado sobre las conclusiones que se pueden obtener de este estudio en cuanto a la evolución humana y el problema actual de obesidad mundial:

"Actualmente, vivimos en una época donde las calorías de una comida completa se pueden conseguir fácilmente en un y en pequeño volumen. Basta comer un pastel de chocolate o un refresco en vaso grande para comer más de 400 calorías de un golpe. Ahora es más fácil cengordar, y sabemos que muchas de las enfermedades que afectan a los humanos empeoran con la obesidad. En los primeros años de la evolución humana, consumir una gran cantidad de alimentos en un corto periodo de tiempo era una gran ventaja, ya que no era fácil encontrarlos disponibles. Los humanos cazaban o recolectaban alimentos y tenían breves períodos de abundancia, seguidos de períodos potencialmente largos de hambruna. Además, los primeros humanos también eran presas potenciales de animales grandes, y esto llevo a una búsqueda muy activa de comida durante el día, y al descanso en un lugar seguro por la noche. "Evolucionamos bajo fuertes presiones que ya no tenemos en nuestra sociedad, y nuestros cuerpos siguen consumiendo de forma instintiva tanta comida como sea posible, almacenando la grasa como en los primeros tiempos de la humanidad en los que no se sabía cuando dispondríamos de alimentos para la próxima comida.

Comer en exceso y picotear influye en los niveles de dopamina, provocando más ganas de comer

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*El problema es que ahora no hay hambrunas y la comida es abundante y está a mano, en la cocina, o el restaurante de comida rápida más cercano, o incluso en nuestra mesa de trabajo. A menudo, escogemos comer alimentos muy ricos en grasas, azúcares, y, por tanto, en calorías, porque tienen buen sabor. Nunca ha sido tan fácil consumir en exceso y, con el tiempo, esto afecta nuestra salud ".

Otro factor a tener en cuenta según ha comentado Güler son los horarios diurnos-nocturnos:

"Hasta hace poco nuestra sociedad no tenía electricidad, el día empezaba al amanecer, se aprovechaba la luz del día para trabajar, generalmente en trabajos activos y al ponerse el sol se dormía. La actividad humana, por lo tanto, se sincronizó con el día y la noche. Hoy tenemos luz las 24 horas, y estamos trabajando, jugando, manteniéndonos conectados, y comiendo, día y noche. Esto afecta nuestros relojes corporales, que se desarrollaron para operar en un ciclo de sueño-vigilia programado para la actividad diurna, la alimentación moderada y el descanso nocturno.

"Este estilo de vida con luz y comida disponible en todo momento, cambia los patrones de alimentación y afecta la forma en que el cuerpo utiliza la energía. Altera el metabolismo, como muestra este estudio, y produce obesidad, lo que conduce a muchas enfermedades. Estamos aprendiendo que el momento en que comemos es tan importante como la cantidad que comemos. Una caloría no es solo una caloría. Las calorías consumidas entre las comidas o en horas extrañas se almacenan como grasas, y acaban originando problemas de salud ".

Ante la situación global de aumento de peso también están incrementado las enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer y complicaciones de salud causadas por la obesidad, como la hipertensión. Incluso la enfermedad de Alzheimer puede atribuirse en parte a la obesidad y la inactividad física. Conocer y descifrar el mecanismo por el que las personas comemos o picoteamos en exceso puede ayudar a controlar ante los alimentos más ricos en calorías y de esta manera encontrar un equilibrio entre la comida y el peso saludable.

Fuente:

Ryan M. Grippo, Qijun Tang, Qi Zhang, Sean R. Chadwick, Yingnan Gao, Everett B. Altherr, Laura Sipe, Aarti M. Purohit, Nidhi M. Purohit, Meghana D. Sunkara, Krystyna J. Cios, Michael Sidikpramana, Anthony J. Spano, John N. Campbell, Andrew D. Steele, Jay Hirsh, Christopher D. Deppmann, Martin Wu, Michael M. Scott, Ali D. Güler. Dopamine Signaling in the Suprachiasmatic Nucleus Enables Weight Gain Associated with Hedonic Feeding. Current Biology, 2020; DOI: 10.1016/j.cub.2019.11.029

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