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Carismático dentro y fuera de la pista, Jerónimo 'Momo' González es uno de esos jugadores que hacen fácil enamorarse del pádel. Malagueño, actual top del ranking mundial y habitual de las rondas finales del circuito Premier Padel, Momo combina consistencia, magia en los momentos clave y una actitud siempre positiva que le ha convertido en uno de los jugadores más queridos del circuito.
En 2026 ha dado un paso importante en su carrera al convertirse en embajador de la nueva pala Endure de Wilson, desarrollada durante más de un año y medio y pensada para potenciar su estilo de juego: control, manejabilidad y mucha sensibilidad en cada golpe.
El pádel empezó como un juego en familia y acabó siendo mi vida
¿Cuál es tu primer recuerdo ligado al pádel?
Lo tengo clarísimo: en Antequera, jugando en una pista de muro con mis padres y mi hermana. Empecé viniendo del tenis y cogí una pala por primera vez con 11 años. No sabía si se me daba bien, pero me lo pasaba increíble. A los 13 ya empecé a competir y ahí sí llegaron los buenos resultados.
De jugar por hobby a ser profesional... ¿cómo ha sido ese camino?
Largo y muy duro. Mucha gente solo ve el partido, pero detrás hay muchísimo trabajo: técnico, táctico, físico, mental y nutricional. Ha sido un proceso exigente, pero también muy bonito.
Entrenamos mucho más de lo que se ve con la pala en la mano
¿Cómo es un día normal de entrenamiento para ti?
Suelo entrenar entre dos y tres horas de pádel y unas dos de físico. Pero luego está todo lo que no se ve: fisio, nutrición, descanso, psicólogo... Eso también suma, y mucho.
¿El descanso es sagrado?
Totalmente. Intento dormir unas ocho horas siempre. Para rendir bien, descansar es clave.
La nutrición y recuperación son pequeños detalles que marcan la diferencia
La alimentación es una parte importante de tu rendimiento. ¿Cómo la trabajas?
Muchísimo. Soy una persona que quema muchas calorías y me cuesta ganar peso, así que necesito comer bastante. Hago varias comidas al día y lo tengo todo muy pautado con mi nutricionista.
¿Qué no falta antes y durante un partido?
Depende del horario, pero fruta, plátano, suplementación prepartido, electrolitos y geles durante el partido. Todo está muy medido para llegar bien al final.
¿Y para recuperar después?
Batidos recuperadores, una buena comida y volver a cargar hidratos. La recuperación es casi tan importante como el propio partido.

En pádel se juega en pareja, hay que trabajar la confianza y muchas horas de pista. ¿Cómo se construye la conexión con tu compañero?
Con tiempo y sinceridad. Muchas horas de pista juntos para entender cómo juega el otro, qué necesita y cómo
reaccionamos en distintas situaciones. La compenetración no se improvisa.
¿Como embajador de Wilson, ¿qué importancia tiene el material para ti?
Es fundamental. La pala es tu herramienta principal y tiene que adaptarse a ti. Con Wilson hemos trabajado muy de cerca para crear una pala que encaje con mi juego.
¿Qué destacarías de la nueva Endure?
La manejabilidad, el punto dulce tan amplio y el rugoso. Es una pala muy cómoda, rápida y que responde bien incluso en condiciones de humedad. Te da mucha confianza.
¿Qué consejo darías a los jugadores aficionados al elegir pala?
Que piensen en su nivel. Si empiezan, mejor una pala blanda que ayude a sacar la bola. Si ya tienen más nivel, una un poco más dura para ganar control. Y, sobre todo, que se sientan cómodos con ella.
Cercano, trabajador y con una sonrisa siempre lista para competir, Momo González representa una nueva generación de jugadores que entienden el pádel como rendimiento, disfrute y espectáculo. Con Wilson y su nueva pala Endure Pro v1 como aliada, el malagueño sigue construyendo una trayectoria sólida... y muy divertida de seguir

LO MEJOR, LO PEOR... Y LO QUE LE VIENE
¿Qué es lo mejor y lo más duro de ser profesional del pádel?
Lo mejor, jugar en escenarios increíbles y que tu familia pueda verte competir. Lo peor, sin duda, los viajes y pasar tanto tiempo fuera de casa.
¿El momento más especial de tu carrera?
El Mundial de Pádel de 2021 con la selección española. Fue algo único.
¿Cómo te ves dentro de 10 años?
Ojalá siga dando guerra, aunque no lo sé. Me veo con una familia, con hijos y feliz. Eso seguro.
¿Algún lema en pista?
No tengo uno fijo, pero me animo mucho a mí mismo. El famoso “vamos” nunca falla.










