Km para el mundo: la analista financiera que lo dejó todo por un par de zapatillas

Desde octubre de 2019 Clara Ruiz viaja por el mundo a la carrera, no es que vaya con prisa, no, al revés, es que está dando la vuelta al mundo a base de correr 15 km diarios

Clara Ruiz

Corriendo por Puebla (México)
Corriendo por Puebla (México)

¡¡Hola hola!! Soy Clara Ruiz, ¡y estoy dando la vuelta al mundo corriendo, 15K al día! En octubre de 2019, di vida a mi proyecto, kilómetros para el mundo, cuyo propósito es descubrir nuevos sitios, aunando deporte y aventura. Aunque por ahora la mayor parte de las rutas las hago sola (viajo sola), no descarto que en el futuro gente con afinidades parecidas se una (lo digo por ti, para que te animes a venirte). Cambié literalmente los tacones por las zapas (antes trabajaba de Analista Financiero en banca de inversión), despedí a mis allegados sabiendo que les vería en ruta y pasé de correr con los Myrmidons (mi equipo de atletismo en Madrid) a hacerlo sola y por el mundo, ¡y no me arrepiento en absoluto! Ahora ya llevo apuntados más de 5.000 km y 17 países!

Empecé por Nepal, donde me sobrecogieron sus montañas y pude correr por ellas.

Las montañas de Nepal me parecieron sobrecogedoras
Las montañas de Nepal me parecieron sobrecogedoras

Luego volé a la India, donde la intensidad (en olores, sabores, paisajes y culturas) fué la protagonista de mi viaje. De ahí pasé a la parte del Sudeste Asiático: Camboya me sobrecogió por su pasado; en Myanmar conocí el voluntariado; y llegué a Tailandia, que me acogió por más de 5 meses gracias al virus. La etapa asiática concluyó allí, tras 2.410 K anotados. Entonces cambié el rumbo de mi viaje hacia los Balcanes.

En Tailandia estuve 5 meses, por las restricciones del coronavirus
En Tailandia estuve 5 meses, por las restricciones del coronavirus



Empecé mi periplo europeo por Croacia, del que recuerdo su sabor super mediterráneo. Eslovenia, Serbia, Montenegro, Albania y Macedonia me recordaron, por su arquitectura y su clima, que eran parte de Europa del Este.

En Montenegro me sedujo la bahía de Kotor, que se convirtió en uno de mis lugares preferidos.
En Montenegro me sedujo la bahía de Kotor, que se convirtió en uno de mis lugares preferidos.

Y finalmente llegué a Turquía, donde experimenté un tremendo choque cultural (son musulmanes), pero también donde hasta la fecha he conocido a las gentes más hospitalarias. Anoten señores al marcador: ¡más de 1.296 km! Y de ahí partí rumbo a América, que es donde me pillas escribiendo estas líneas.

Estrené México entrando por Cancún. Y después de playita y de dorarme al solete, me animé a seguir con las visitas turísticas y con las ruinas: pasé por Mérida y por Valladolid (dos ciudades coloniales con mucho encanto) y bajé al estado de Chiapas, concretamente a Palenque. Allí, además de que se me quitara el hipo por las ruinas mayas (unas de las mejores que he visto hasta la fecha), también se me quitó por la carretera que hice desde allí hasta San Cristóbal.

Vuelta corriendo desde Chamula, San Cristóbal (México)
Vuelta corriendo desde Chamula, San Cristóbal (México)

Eso sí, avisada estaba: si "agarraba" (como dirían allí) el transporte colectivo, iba a pasar por una ruta donde además de la peligrosidad de ser una carretera de montaña, había alto riesgo de atracos. Pero libré bien (y me ahorré unos pesitos, que no me vienen nada mal, porque te recuerdo que hasta la fecha me autofinancio) y llegué a mi sitio preferido del país: San Cristóbal de las Casas.

Allí pude hacer un par de excursiones nada despreciables: una de ellas en barca entre los paredones del Cañón del Sumidero; y otra de ellas paseándome por los turquesas Lagos de Montebello. Pero no fue eso lo que más me emocionó: ¡corrí un par de veces con un grupo de runners! Y a pesar de que ni de coña llegaban a mis 15 km diarios, me encantó compartir kilómetros con ellos.

Excursión del Cañón del Sumidero (México)
Excursión del Cañón del Sumidero (México)

Pero no fue la última vez que conté con compañía a la hora de correr: de ahí me trasladé a Puerto Escondido (la maravillosa costa de Oaxaca, bañada por el Pacífico), donde coincidí con un mexicano que tenía su mejor marca en el maratón en ¡2h 37'! Y a pesar del calorazo, entrenamos juntos (y me acordé de lo que echo de menos las series y los entrenos de fuerza; pero sobre todo a mi equipo de entrenamiento, los Myrmidons).

Relax en Puerto Escondido (México)
Relax en Puerto Escondido (México)



He pasado también por bellos pueblos de montaña, como la sierra de Puebla. Allí me esperaba un grupo majete de trail runners, los Dragones Unión Team México. ¡Me hicieron hasta camiseta personalizada! Y claro, me tocó sudarla (y honrarla): me apuntaron a una carrera de trail de 8 K en Xico (Veracruz) y quedé segunda. ¡No estuvo mal mi debut en competiciones en México y por ende en las Américas!

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Podio en mi primera carrera mexicana


Tras eso, y pasando brevemente por CDMX (si ya me vas conociendo un poco, sabrás que no soy mucho de ciudades) hice un plan megamolón por el norte del país, aunque tuve que colgar temporalmente las zapas: cogí el Chepe.

Esperando al tren del Chepe (México)
Esperando al tren del Chepe (Mexico)

Es el único tren de pasajeros que circula por México, y que va desde Chihuahua hasta el Pacífico (de ahí su nombre, que se corresponde con las iniciales del inicio y del fin del recorrido). ¡Y además, de nuevo re-bién acompañada: lo hice con unas amigas que se vinieron a verme desde España! Y así despedí mi querido México, añadiendo a mi cuenta de kilómetros para el mundo la cifra de 807 Km. ¡Not bad!

Lo último que te puedo contar es que ya he llegado a Guatemala. ¡Increíbles los paisajes y la exhuberante naturaleza por aquí! He conocido La Antigua (una ciudad colonial preciosa en el centro del país), he visitado el inmenso Lago Atitlán (donde les he dado un relajo a mis piernas a base de machacarme remando en kayaks), e ¡incluso he subido a un volcán, el Acatenango, que me permitió ver otro cercano en activo! Eso por no decirte que ésto también está lleno de estupendas ruinas mayas (como Tikal, al norte). Pero mis aventuras en este país no acaban aquí, ¡que aún no he contado los kilómetros guatemaltecos!

Ruinas de Tikal (Guatemala)
Ruinas de Tikal (Guatemala)

¿Te he convencido? Si has llegado leyendo hasta aquí, estoy segura de que a ti también te han entrado ganas de correr y recorrer el planeta. ¡Vente conmigo, con kilómetros para el mundo! Sígueme en Instagram @kilometrosparaelmundo, en mi web www.kilometrosparaelmundo.com y ¡a partir de ahora, también en mi nuevo canal de YouTube: kilómetros para el mundo!

 

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