¿Cómo ha logrado Curazao jugar el mundial?

La selección caribeña representará al país más pequeño en llegar a la fase final de una Copa del Mundo

¿Cómo ha logrado Curazao jugar el mundial? (Imagen: iStock)
¿Cómo ha logrado Curazao jugar el mundial? (Imagen: iStock)

Siempre nos han gustado las historias inspiradoras en el deporte. Y esta, a priori, tiene todos los ingredientes. Isla muy pequeña, 156.115 habitantes, apenas cien futbolistas elegibles por el seleccionador… y aún así consiguen el sueño de clasificarse para la fase final del Campeonato del Mundo que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. El pequeño Estado luchará de tú a tú dentro del Grupo E con selecciones tan importantes como Alemania y Costa de Marfil.

Pero. ¿Cómo han llegado tan lejos? Es cierto que en esta edición acuden más equipos que nunca y que el nivel del grupo previo de la Concacaf no es el más fuerte, pero dejar en la cuneta a países como Jamaica o Trinidad y Tobago tiene un gran mérito. ¿Cuál es la explicación? ¿Acaso en la isla ha surgido una generación de grandes jugadores? ¿Tienen una liga con nivel para formar jugadores competitivos a nivel internacional? Por desgracia, el secreto del éxito hay que buscarlo lejos del mar Caribe. Los que esperarais una historia romántica de superación a través del fútbol no la vais a escuchar. Lo de Curazao es una proeza, desde luego, pero tiene una explicación más mundana.

Curazao se configuró como país autónomo de las antiguas Antillas Holandesas en 2010, pero no es un Estado totalmente independiente, pues pertenece al reino de los Países Bajos, compartiendo monarca y derechos de ciudadanía. Así, aprovechando la normativa de la FIFA al respecto, el presidente de la federación local contactó con el exjugador del FC Barcelona Patrick Kluivert, de madre curazoleña, para que encontrara jugadores holandeses con ascendencia en la pequeña isla caribeña.

Con esas premisas se formó una selección de jugadores que podrían vestir legalmente la elástica de Curazao, siempre que no tuvieran opción de enfundarse la orange de los Países Bajos. Tan solo un jugador de los que saltarán al campo en este Mundial ha nacido en Curazao, Tahith Chong, del Sheffield United, aunque formado en la cantera del Feyenoord de Róterdam.

El resto de los 26 convocados son nacionales de Países Bajos con ascendencia en Curazao y que no aspiran a ser llamados por Ronald Koeman para el combinado europeo. Cinco de ellos juegan en la primera división del país; el resto, en segunda y en alguna liga menor como las de Arabia Saudí, Israel o Suiza.

No cabe duda de que, para estos jugadores, la oportunidad de disputar una Copa del Mundo era un tren que no podían dejar pasar. Y en Curazao se respira ilusión. Lo único que esperamos es que esta fórmula no haga que el deporte de base quede sin sueños para los jóvenes deportistas de las ligas locales.

Archivado en: