Quiero añadir gratis SportLife como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.
Todos los pilotos empiezan igual: en un kart. Fernando Alonso, Carlos Sainz y Álex Palou, los tres nombres que hoy representan a España en la élite del automovilismo mundial, se subieron de niños a uno antes de soñar con un monoplaza.
El karting es la base sobre la que se sostiene todo lo demás, y desde hace cinco años el mejor del mundo en esa base también es español: Jon del Valle se ha proclamó ayer a última ahora de la tarde, campeón del Kart World Championship (KWC) 2026 en el circuito de Vandel, en Dinamarca, y ha sumado su quinto título mundial consecutivo.
Nadie lo había hecho antes. En los 21 años de historia del campeonato ningún piloto había ganado cinco ediciones seguidas, y el propio formato explica por qué: el KWC se disputa cada año en un país distinto, en un trazado diferente y con karts que los participantes no han tocado nunca.
No hay circuito favorito ni material propio al que agarrarse. Cada temporada se empieza de cero contra los mejores del planeta, y Del Valle lleva un lustro ganando esa apuesta: Portugal en 2022, Bélgica en 2023, Brasil en 2024, Alemania en 2025 y ahora Dinamarca.
Encadenar cinco Mundiales sin fallar un solo año es algo que en el deporte español se cuenta con los dedos de una mano: ahí están los cinco Roland Garros seguidos de Nadal o las rachas de Toni Bou y Laia Sanz sobre una moto
En Dinamarca tampoco hubo lugar para el suspense. Del Valle marcó el ritmo desde las primeras clasificatorias y sostuvo ese nivel durante toda la semana, llegando a las rondas decisivas como el hombre a batir. Es su manera de competir: a una conducción de otra categoría le suma una lectura de carrera poco frecuente —cuándo atacar, cuándo administrar, cómo entender un kart desconocido en apenas unas vueltas— que convierte el campeonato en un ejercicio de cabeza tanto como de muñeca.
“Ganar cinco Mundiales seguidos no es cuestión de suerte, es un método. Llegas cada año a un país nuevo, con un kart que no has tocado en tu vida, y tienes unas pocas vueltas para entenderlo mejor que el resto. Ese trabajo es el que decide el campeonato, mucho antes de la final. Este año el nivel era altísimo, con pilotos de todo el mundo apretando en cada manga, y eso le da todavía más valor al título. También quiero acordarme de los españoles que estaban allí: se les oía en cada carrera”, explicó Del Valle tras proclamarse campeón.
El título no fue el único motivo de celebración para el karting español en Dinamarca. El equipo Neo Levelap terminó tercero en la clasificación por equipos, José Burillo firmó el tercer puesto del campeonato en la categoría Master y Sandra Gómez fue cuarta en la categoría femenina.
A ellos se sumaron Diego Pérez Lara, clasificado para la gran final, Francisco Ramírez, Alejandro Florido, Rubén Ortega, Markos S. Del Valle, Carlos Salvat, Miguel Cuenca y Borja Martínez, en una de las representaciones nacionales más numerosas del campeonato
Un campeón que trabaja para los que vienen detrás
Esa salud del karting español no es casual, y Del Valle es una de las razones. Fuera de la competición, su empeño es que este deporte deje de ser difícil de alcanzar: que cualquier aficionado al motor, sin presupuesto ni contactos, pueda inscribirse en una prueba y competir de verdad. Con esa idea impulsa, junto a un grupo de pilotos y creadores de contenido, un circuito de torneos que ya reúne a miles de seguidores en España y que funciona a la vez como cantera de futuros profesionales y como puerta de entrada para el aficionado.
El propio Del Valle ha creado Superpole, su serie de torneos, cuya gran cita internacional será la Superpole World Cup del 14 y 15 de noviembre, con profesionales y amateurs de todo el mundo. Julen Barcenilla organiza el RKT (Rental Karting Trophy); los hermanos Sánchez Flor impulsan los torneos Costa Blanca, con pruebas en Alicante y Murcia y próxima parada el 13 de septiembre en Ciudad Quesada (Orihuela); y Alejandro Ruiz Cabello prepara para el 13 de diciembre el GP Pistón, cuya recaudación irá íntegramente a fines benéficos.
A dar visibilidad a todo ello contribuye Javi en Kart, el creador de contenido que recorre los circuitos del país y acerca los centros de karting españoles a sus 50.000 seguidores
Todo ese entramado ha crecido hasta aquí de forma autogestionada, sostenido por los propios pilotos, y le falta el paso que en otros países ya está dado: que los medios y las marcas empiecen a mirar hacia la base del automovilismo. Es el escalón donde se forman los pilotos que una década después llenan titulares en la Fórmula 1 o la IndyCar, y también el único punto de la pirámide donde un aficionado cualquiera puede ponerse un casco y competir.
“Los títulos acaban en una vitrina; lo que va a quedar de verdad es lo que estamos construyendo. Aquí caben los dos: el chaval con talento que quiere llegar a profesional, porque nadie llega arriba sin haber empezado en un kart, y el aficionado de toda la vida que nunca tuvo la oportunidad de competir y ahora se pone el casco un domingo y se juega la carrera con el de al lado. Para mí ese segundo tiene tanto valor como el primero: es el que llena las parrillas, el que trae a sus amigos y el que hace que esto exista. Queremos que cualquiera que ame el motor pueda rodar y competir de verdad, sin necesidad de presupuesto ni de contactos”, añadió el pentacampeón.
Sobre el Kart World Championship (KWC)
Fundado en 2005 en Phoenix (EE. UU.), el KWC es el principal campeonato del mundo de karting de alquiler. Se disputa cada año en un país distinto y reúne a los mejores pilotos de la disciplina, clasificados a través de pruebas nacionales en decenas de países.










