Durante años, hablar de glucosa parecía algo exclusivo de personas con diabetes o problemas metabólicos. Sin embargo, hoy sabemos que la forma en la que nuestro cuerpo gestiona el azúcar en sangre influye de manera directa en nuestro nivel de energía diario, en la capacidad de concentración, en el rendimiento deportivo, en la recuperación tras el ejercicio, en el control del peso e incluso en cómo envejecemos.
Por ejemplo, el Alzheimer comienza a conocerse como la diabetes tipo 3, y tiene más relación con la resistencia a la insulina y los niveles de glucosa en sangre de lo que imaginábamos
La glucosa es el principal combustible de nuestro organismo, pero también puede convertirse en un factor limitante cuando sube demasiado rápido, se mantiene elevada durante horas o cae de forma brusca poco después de comer. Estos altibajos, conocidos como picos y valles glucémicos, están asociados a fatiga repentina, hambre constante, bajadas de rendimiento, mayor inflamación interna y una peor capacidad de recuperación muscular o de descanso.
En personas activas y deportistas aficionados es especialmente relevante, ya que entrenar con una mala gestión de la glucosa es comparable a intentar rendir con un motor de carreras, pero con un combustible de mala calidad. Y en personas que buscan gestionar su peso y una pérdida progresiva que sea permanente, resulta crucial; la insulina crónica generada por constantes picos de glucosa hace que el cuerpo no sea eficiente en el uso de grasa como combustible interno, y a pesar del déficit calórico, la persona no pierde peso o acumula más grasa perdiendo masa muscular.
Hasta hace poco, conocer el comportamiento de la glucosa requería el uso de sensores continuos, una tecnología que cada vez está más presente entre deportistas y también entre personas que buscan un estilo de vida saludable y están preocupadas por su longevidad
Es importante distinguir entre las aplicaciones que permiten la integración de este tipo de sensores, dado que las aplicaciones para personas con diabetes lanzan predicciones que no son reales para una persona sin diabetes. Utilizar una aplicación diseñada para vigilar y diagnosticar pautas de insulina en una patología podría no ser adecuada para una persona sana.
Glucovibes es una de esas aplicaciones que ayudan a interpretar los valores de glucemia en personas sin diabetes, y ha vivido este proceso con miles de personas, acompañando e interpretando estos datos de estilo de vida unidos con datos de glucosa para confeccionar propuestas de nutrición personalizadas
Contamos con la experiencia de un millón y medio de horas de información metabólica registradas. Información generada por miles de personas de diferente tipo y condición en estos últimos años trabajando y aprendiendo. En este contexto, y gracias al uso de la inteligencia artificial aplicada al método científico, surge un nuevo enfoque que permite predecir la curva de glucosa que va a generar una comida o alimentos antes incluso de ingerirlo.
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Para ello, se ha llevado a cabo una investigación exhaustiva y rigurosa, segmentando la base de datos metabólica mencionada anteriormente para entrenar a los algoritmos de inteligencia artificial. Podría decirse que estamos ante los primeros algoritmos metabólicos a disposición de cualquier persona. Ya no es necesario medir lo que ya ha ocurrido y utilizar biosensores de glucosa de forma recurrente.
Con esta nueva tecnología es posible anticiparse a lo que va a suceder e incluso simular el impacto en los niveles de glucosa en sangre antes de comer. Estos modelos de inteligencia artificial entrenados con los millones de horas de datos metabólicos reales tienen una precisión superior al 80%, y ofrecen un rango de confi anza al usuario final.

En la práctica, esto permite al usuario comparar infinidad de recetas calibradas metabólicamente en la aplicación, ajustar cantidades, modificar combinaciones o elegir alimentos, todo ello con el objetivo de mantener la glucosa estable y con los sube bajas normales, evitando picos elevados, hipoglucemias reactivas o una mala elección nutricional.
Así, cada persona recibe un plan de nutrición calibrado metabólicamente por estos algoritmos, con la oportunidad de generar propuestas equivalentes para cualquier comida sugerida
Por otro lado, la investigación que hemos llevado a cabo nos ha confirmado lo que otros estudios ya avanzaban, que la estabilidad glucémica está muy relacionada con la saciedad percibida por la persona tras las comidas. Así ha surgido el Índice de Saciedad Perdurable, ISP, un indicador que predice entre 1% y 99% la sensación real de saciedad. A mayor %, mayor saciedad.

Tanto la predicción de glucemia, llamada Glucoscore en este estudio, como el ISP, resultan especialmente relevantes en un entorno en el que muchas personas comen de forma aparentemente saludable, pero vuelven a sentir hambre al poco tiempo, lo que favorece el picoteo constante, el exceso calórico y una relación poco equilibrada con la comida.
Comprender qué combinaciones de alimentos generan una saciedad más estable ayuda no solo a controlar mejor el peso, sino también a reducir la ansiedad alimentaria y a mantener niveles de energía más constantes durante el día. Por ello, esta tecnología es prescrita comoherramienta clave para el control de peso por muchos profesionales clínicos en el ámbito del sobrepeso y la obesidad o por dietistas y nutricionistas.
Finalmente, aquellas personas que busquen una mayor precisión tienen a su disposición la opción de integrar sensores de glucosa, de forma que pueden calibrar de forma precisa su metabolismo, y conocer a futuro, en qué lugar de la franja predicha se encuentran.
Esto es, se puede utilizar un sensor para calibrar y segmentar al individuo, y después avanzar con ese conocimiento a través del uso de los algoritmos de predicción sin necesidad de biosensores recurrentes
Los beneficios de mantener la glucosa estable van mucho más allá de la prevención de la diabetes. Cada vez son más los usuarios de Glucovibes que descansan mejor, se sienten con más energía y de forma constante durante el día, menos sensación de vacío tras entrenar, menor dependencia de azúcares rápidos o estimulantes y una mayor facilidad para mantener una composición corporal saludable. No se trata de obsesionarse con números ni de vivir pendiente de una gráfica o algoritmo, sino de entender mejor cómo responde el propio organismo y utilizar esa información para tomar decisiones más inteligentes y conscientes.
Estos beneficios combinados con un entorno gamificado de pequeños hitos saludables diarios para alcanzar objetivos de sueño, actividad, número de pasos diarios y consumo de fibra, completan un ecosistema educador y coach de estilo de vida en tu móvil

La actividad, el sueño y variables asociadas a actividad y descanso pueden ser integradas directamente desde dispositivos como Garmin, Oüra, el propio móvil o aplicaciones como Strava. Y la parte nutricional es posible integrarla mediante texto, audio y foto.
Todo para facilitar un seguimiento sencillo de datos del estilo de vida para un bienestar más consciente y alcanzar una mejor versión de uno mismo



