Abdominales rodando

Mejora tu cintura con inercias y desequilibrios
Domingo Sánchez -
Abdominales rodando
Abdominales rodando

Cuando trabajamos los músculos del tronco en situaciones estables y con movimientos controlados, a nuestro sistema central le resulta muy fácil interpretar las informaciones y prácticamente la función se limita a enviar una información a los músculos de contraerse y relajarse. En cualquier ejercicio de abdominales en el suelo seguro que podrías ver la tele o hablar con un compañero mientras que realizas tus repeticiones.

Sin embargo, cuando proponemos un ejercicio en una situación inestable y bastante más dinámica donde aparecen aceleraciones, la complejidad aumenta. El sistema nervioso se ve obligado a interpretar multitud de informaciones que tiene no solo que discriminar y organizar, sino que además debe enviar una respuesta mucho mas fina a los diferentes músculos que intervienen en el ejercicio. En estas situaciones toda tu atención se centra en el ejercicio, no sería posible una ejecución correcta mientras que te distraes charlando con un compañero, todo tu sistema central se centra en el movimiento. Ya no se trata simplemente de contraer y relajar un músculo de forma localizada, sino que se trata de organizar una secuencia de movimientos donde la correcta coordinación de las diferentes contracciones determinará el la eficacia del movimiento. Esta organización secuencial es lo que denominamos coordinación intermuscular y hace referencia a la técnica y destreza motriz en un movimiento organizado.

Si observamos un poco cualquier gesto de nuestra vida cotidiana no es un ejercicio analítico y localizado en un solo músculo, sino que es una secuencia de movimientos donde intervienen varios grupos musculares principales, otros que actúan a modo de ayudantes como secundarios y finalmente están los músculos estabilizadores que realizan una importante función en el control del movimiento y protección de estructuras. Nuestro cerebro no entiende de músculos, sino de movimientos.

Es importante y necesario, que introduzcamos ejercicios para el trabajo del core donde exista una situación dinámica e inestable. Solo así además de conseguir fuerza, conseguiremos control motriz, destreza y coordinación. Este punto cobra especial importancia cuando realizamos algún deporte ya que la transferencia es mucho mayor en estas situaciones. De poco nos servirá hacer abdominales en el suelo cuando la situación real será una interactuación de todos los músculos del tronco en movimientos de pie y con movimientos explosivos.

Sujeta una carga en tus manos, puedes utilizar un balón medicinal, un disco, una mancuerna, etc. y rueda sobre tu espalda hacia delante y hacia atrás. Comienza el ejercicio con una velocidad lenta y a medida que controles el ejercicio imprime mayor velocidad hasta conseguir pasar de un punto a otro del recorrido de giro con la propia inercia del movimiento, consigue esa sensación de "punto muerto" en el inicio y final del ejercicio. A mayor técnica, menor esfuerzo, si tu cuerpo consigue ajustes rápidos y eres capaz de manejar el centro de gravedad, el movimiento lo tendrás controlado, si por el contrario necesitas mucho esfuerzo y no consigues el punto de equilibrio, necesitas mejorar tu sistema propioceptivo y coordinación intermuscular.

Este es un ejercicio para el trabajo del core donde la complejidad técnica del ejercicio se ve aumentada por varios factores:

  • Existe una carga considerable (balón medicinal) que modifica constantemente el centro de gravedad, nos vemos obligados a manejarla para que colocándola en la posición adecuada el centro de gravedad se sitúe en una posición favorable para poder realizar el ejercicio.
  • Se realiza un movimiento de balanceo donde existe una inercia con aceleración y frenada del movimiento, la coordinación entre las diferentes contracciones musculares resulta muy necesaria para una técnica fluida.
  • La base de sustentación resulta mínima y continuamente variable, esto supone una inestabilidad que estimulará a los receptores sensoriales de movimiento, el sistema nervioso los interpretará y enviará una respuesta ajustada a la nueva situación. El resultado, una mejor respuesta motriz.

Si ya tienes buenos niveles de fuerza pero deseas aumentar tu coordinación y agilidad, comienza a realizar este tipo de ejercicios.

Consejo de experto:

Realiza las repeticiones que consideres oportunas, la referencia es la ejecución técnica correcta del ejercicio. En el momento que notes que no controlas el movimiento, que la técnica disminuye, es el momento de dejarlo. Insistir cuando aparece el error tan solo conseguirás automatizar los errores.

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