Alimentos que te roban la energía. Los vampiros energéticos y mis vacaciones en EE.UU.

En el mundo de la nutrición, hay alimentos a los que llamo 'vampiros de energía', porque al comerlos, siento que no sólo no me alimentan o me nutren, lo peor es que me 'roban' la energía, y yo soy una persona muy energética a la que no se le acaba la cuerda fácilmente, pero se me ha acabado después de 1 mes viviendo en EE.UU.
Yolanda Vazquez Mazariego -
Alimentos que te roban la energía. Los vampiros energéticos y mis vacaciones en EE.UU.
Alimentos que te roban la energía. Los vampiros energéticos y mis vacaciones en EE.UU.
Nutrición y deporte
Nutrición y deporte (blog de Yolanda Vázquez Mazariego)

“¿Entrenas para comer o comes para entrenar?“

En el mundo de la nutrición, hay alimentos a los que llamo 'vampiros de energía', porque al comerlos, siento que no sólo no me alimentan o me nutren, lo peor es que me 'roban' la energía, y yo soy una persona muy energética a la que no se le acaba la cuerda fácilmente, pero se me ha acabado después de 1 mes viviendo en EE.UU.

Este mes de julio he tenido la experiencia de disfrutar de unas vacaciones de película, un viaje mítico en familia, 30 días recorriendo  California, Nevada, Utah, Arizona, etc.

Las vacaciones han sido de 10, salvo por un punto, y ese punto ha sido la alimentación, porque es prácticamente imposible comer bien en un país donde la comida rápida es siempre más barata que la comida fresca.

frutas-lasvegasIMG_1995Demostrado: mi presupuesto de comidas y cenas saludables era igual o superior a la suma de las comidas y cenas de Fran y los dos niños. Ellos se ponían morados en cualquier sitio por 3,50 dolares de media por persona y yo no bajaba de 15 dolares por comer una fruta, un vegetal y un simple trozo de salmón fresco cocinado en el microondas del motel, y menos aún si estábamos de acampada.

Afortunadamente, contar con una base en la casa de nuestros amigos de Los Ángeles era la salvación a la hora de poner lavadoras y comer un plato casero cada 5 días. Y nos hemos dado cuenta de que comer sano en EE.UU. no sólo es muy caro, tampoco es fácil aunque sea la meca del fitness y los alimentos orgánicos. Los días que comíamos en la casa, gastamos más en comprar comida en el supermercado que los días que comíamos fuera... Alguna vez decidimos comer en restaurantes 'caros' y ahí comimos sano, aunque a precio de oro por una ensalada y un chuletón a la brasa, pero mereció la pena.ensalada

Ha sido curioso como los niños pedían fruta y vegetales en cuanto llegábamos a la civilización. Acabaron saturados de hamburguesas, patatas fritas, sandwiches de Nocilla y mantequilla de cacahuetes, barritas energéticas y las bolsas de tiras de carne (jerky). Y parece muy divertido hacer perritos calientes en la hoguera con smarshmallow (las nubes que se hinchan en el fuego) de postre, pero cuando es la única cena que hay cada día... Sueñas con comer una ensalada y un pescado a la plancha.



Del viaje me llevo el recuerdo de los paisajes recorridos y las experiencias vividas, la belleza del desierto escalando en Joshua Tree, yoga al amanecer en la salida del sol en Monument Valley, la impresionante grandeza del Cañón de Colorado con un hiking a 45ºc para dormir al lado del río, las siluetas imponentes del Gran Capitán y el Half Dome con las cascadas de Yosemite, navegar en kayac por el  Big Sur de California al lado de leones y nutrias marinas, recorrer en bici las cuestas y el Golden Gate de San Francisco, surfear en Dana Point (o al menos intentarlo), etc. todo ha sido genial, incluso comprobar que Las Vegas son realmente la ciudad del consumismo y la superficialidad, pero había que ir también. Y disfrutar de un país en compañía de una familia americana de buenos amigos con sus niños, es todo un lujo que nos ha permitido salirnos de los circuitos más turísticos para convivir con la auténtica vida americana, un pueblo abierto, generoso y confiado, que te hace sentir como en casa, seguro y confiado.

Sólo ha habido un pero, y este pero para mi es muy importante, y es que hemos comido fatal durante un mes. Yo cumplí mi reto de no probar comida basura, ni una hamburguesa, ni pan de molde ni refrescos, y a pesar de ello, he pasado muchos ratos de hambre porque no encontraba comida sana, y aún así he vuelto con 4 kilos. Tengo claro que la inactividad de horas y horas de coche es la culpable de mi 'engorde' pero también que terminaba comiendo frutos secos y chocolate negro porque no siempre era posible comer una manzana, un yogur natural, o un poco de jamón York (que no tuviera azúcar). El caso es que en 3 semanas que llevo en casa ya me los he quitado, pero me ha costado mucho volver a los entrenamientos de triatlón, y he decidido olvidarme del Half de Menorca en Septiembre por falta de forma física. Las vacaciones han sido geniales pero pasan factura cuando te planteas retos de envergadura. Hasta Fran y los niños que nunca engordan han vuelto con kilos de más y ajustándose los pantalones con tanta hamburguesa y patatas fritas, todos estamos quemando grasas en la bici de montaña por los senderos de Cercedilla, y disfrutando de la buena cocina mediterránea, y con las frutas y verduras del huerto de mis padres.



A reflexionar que EE.UU. marque las pautas de la nutrición con su buen marketing que funciona tan bien a la hora de publicar tanto en revistas científicas como en revistas populares. Me paso la vida leyendo artículos en inglés de los grupos de estudio más importantes del mundo y de revistas deportivas con colaboradores expertos como Runner's World. Ahora mismo, la mayoría de las ideas de nutrición deportiva y saludable vienen del país americano, y después de vivir un mes en California, la cuna del fitness y los cuerpos esculturales, no he visto apenas comida saludable, y la poca que he visto la he pagado a precio de oro, unas simples uvas me costaron 6 dolares, las manzanas se venden de 1 en 1 a dolar, y un pepino orgánico me costó 3 dolares, y dejaba mucho que desear en cuanto al sabor. Comer sano es caro y no es fácil, mantener el tipo y evitar el problema de sobrepeso y obesidad no puede ser fácil viviendo en una sociedad donde es más fácil ir en coche a la hamburguesería para recoger la cena para 4 por 10 dolares, y comer comida casera es sacar una bolsa de verduras del congelador y un bote de macarrones en el microondas.

Y después de esta experiencia vacacional, mi conclusión es que yo dependo mucho de lo que como para estar bien y disponer de energía para la vida diaria. Noto enseguida que no puedo seguir mi ritmo habitual de trabajo, entrenamientos, familia y las pocas horas de sueño que me salen al día. Han bastado 10 días de estar fuera de mi dieta habitual, para notar el bajón, físico y a veces emocional, y hasta la piel estaba apagada, seca y agrietada. Notaba que no podía seguir bien el ritmo con marchas marchas de montaña de 10 km a las que estoy perfectamente habituada y que estaba hasta de mal humor porque tenía hambre y no encontraba comida que me hiciera sentirme bien.



Tengo claro que no sólo hay que comer bien para tener energía, también hay que dejar de comer algunos alimentos porque te roban la energía. En mi caso, opté por comer lo que encontré mas saludables y podía encontrar y transportar fácilmente en las marchas y acampadas:  frutos secos deshidratados,  barritas energéticas,  bolsas de jerky o tiras de carne seca y los frutos secos salados y tostados.



Parecían la mejor solución para no comer comida rápida rica en grasas y azúcares, pero comprobé que no sólo no me daban energía para llenar el depósito, me daban más hambre porque no me saciaban y me hacían sentirme pesada y sin motivación.

Estos son los alimentos 'vampiros de energía' para mi. No tienen por qué ser los mismos para todo el mundo, pero os dejo una lista, en la que podéis ver que en realidad son los alimentos que no deberíamos comer habitualmente, no sólo por no engordar, también por estar sanos.

Sinceramente, al mirar las etiquetas nutricionales me llevé muchas sorpresas, hasta el jerky o tiras de carne secas tenían un exceso de azúcar, y las barritas energéticas para deportistas eran carbohidratos simples básicamente, a pesar de llevar publicidad como barritas proteicas. Me temo que nos engañan con un primera sensación vitalizadora y terminan por agotar nuestras reservas más rápidamente empeorando la situación. La mayoría provoca un aumento de la adrenalina, la hormona del estrés. Si se toman de forma constante, el cuerpo acaba por agotarse y aparece la sensación de fatiga.

Mi lista de ladrones de energía:


  • Carnes procesadas secas (tipo jerky) ricas en azúcares

  • Lácteos tipo yogur que no necesitan frío

  • Fritos variados en bolsa y latas

  • Frutos secos envasados salados y tostados (algunos también dulces)

  • Dulces y golosinas tipo chuches, incluso las que se venden para deportistas

  • Bollería industrial, incluso la baja en grasas y azúcares

  • Refrescos, bebidas energéticas, aguas con sabores, tés embotellados, etc.

  • Alcohol, aunque sea cerveza

  • Alimentos con edulcorantes artificiales desde sacarina a stevia

  • Alimentos enlatados,

  • Aditivos, colorantes y conservantes para dar sabor, hasta la sal puede tener extras

  • Embutidos, salchichas, ahumados, algunos tienen más azúcares que grasa

  • Comida preparada para camping o microondas como pasta, arroz, noodles

  • Barritas energéticas para deportistas,

  • La mayoría de los productos con etiquetas 'rico en proteínas', como la mantequilla de cacahuete


La verdad es que entrenar a diario también me da energía, pero como no era posible siempre, lo que he hecho este mes en EE.UU. es hacer yoga todos los días.

bici-yoga-sanfranciscoMe propuse hacer el reto del saludo al sol por 21 días, y he continuado haciéndolo cada mañana, y funciona. No sólo es una forma de levantarse con un ejercicio que me ayudó a despertar mis doloridos músculos y articulaciones después de dormir en el suelo de una tienda de campaña con niños, también me sirvió para ver los paisajes a primera hora con el sol, meditar sobre mi vida cuando no hay estrés por medio y sentirme integrada en la Naturaleza, descubriendo que el silencio y la quietud también tienen espacio en mi vida, y bastan 10 minutos de estar quieta para que tu alrededor se mueva, y disfrutes de ciervos, conejos, lagartos, ardillas, serpientes, ratones de campo, etc. que de otra forma no hubiera llegado a ver.

Os dejo un vídeo del Saludo al Sol en 'La herradura' que forma el Río Colorado en el Gran Cañón. No es muy bueno y estoy de espaldas, pero es que aún no soy buena en yoga y prefiero actuar con prudencia y humildad en esto de los vídeos de yoga. Namasté.

https://www.youtube.com/watch?v=hxr19N7SlAk&feature=youtu.be

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