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¿Te miente tu smartwatch? Un estudio pone a prueba las calorías que dice que quemas
Terminas la San Silvestre de tu ciudad, una exigente ruta en bici, un paseo de tres horas o una sesión de gimnasio, miras la pantalla y ahí está: 486 kcal, 723 kcal, 1.024 kcal... Pero hay una pregunta que quizá deberíamos hacernos más a menudo: ¿es realmente fiable esa cifra?
Un nuevo estudio publicado en PLOS ONE acaba de poner a prueba cuatro de los relojes deportivos más populares (Apple Watch Series 8, Fitbit Sense 2, Samsung Galaxy Watch 5 y Garmin Forerunner 955), comparando sus estimaciones de gasto energético con una medición metabólica de referencia. Y el resultado invita a mirar esas calorías con bastante más prudencia.
El smartwatch no mide las calorías: las estima
Esta es probablemente la primera idea que conviene tener clara. Cuando el reloj nos dice que hemos recorrido 8 km, acierta con una precisión ejemplar, pero cuando nos dice que hemos gastado, por ejemplo, 600 kcal durante un entrenamiento, no está midiendo directamente esas 600 kcal.
Los relojes utilizan principalmente la frecuencia cardiaca captada mediante sensores ópticos, junto a la información de los acelerómetros y otros datos personales como tu peso, edad, estatura... para hacer una estimación mediante algoritmos propios. Es decir, hay bastante tecnología detrás, pero también hay una parte importante de cálculo estimativo.
Y precisamente ahí está el problema: dos relojes pueden recibir información parecida y llegar a estimaciones diferentes, en función del algoritmo que esté usando cada uno.
El nuevo trabajo, realizado con 58 adultos, comparó las estimaciones de cuatro dispositivos con la calorimetría indirecta realizada mediante un analizador metabólico COSMED K5, una referencia mucho más precisa para determinar el gasto energético durante el ejercicio. Los participantes realizaron un protocolo de ciclismo que alternaba intensidades moderadas y vigorosas.
Spoiler... los relojes no salieron especialmente bien parados
Los Garmin y los Samsung tendieron a pasarse con la estimación de las calorías y los investigadores encontraron un error sistemático en tres de los cuatro dispositivos analizados.
Garmin y Samsung tendieron a sobreestimar el gasto energético, mientras que el sesgo del Apple Watch fue considerablemente menor. Fitbit fue el caso más complicado de interpretar: su promedio parecía bastante ajustado, pero incluía algunos valores extremos que cambiaban radicalmente el resultado cuando se tenían en cuenta.
Los valores medios de desviación fueron: Apple Watch Series 8: +21,6 kcal, Garmin Forerunner 955: +68,6 kcal, Samsung Galaxy Watch 5: +56,8 kcal. y Fitbit Sense 2: +3,1 kcal después de eliminar determinados valores extremos.
Pero hay que tener cuidado con estos números. No significa que tu Garmin vaya a marcar siempre 68 calorías de más, ni que tu Apple Watch se equivoque exactamente en 22; los errores, según el estudio, variaban mucho entre personas y situaciones.
De hecho, cuando los investigadores analizaron el error absoluto, las diferencias fueron mucho mayores: aproximadamente entre 80 y 110 kcal de media, dependiendo del dispositivo, mientras que el error porcentual absoluto medio se movió aproximadamente entre el 15 y el 25%.
Dicho de una manera mucho más sencilla: si tu reloj te dice que has quemado 500 kcal, no deberías interpretar esa cifra como si hubieras pasado por una báscula metabólica que acaba de medir exactamente 500 kcal.
Hay otro factor que puede empeorar las cosas: tu porcentaje de grasa
Este es probablemente uno de los resultados más interesantes del estudio. Los investigadores observaron que, cuanto mayor era el porcentaje de grasa corporal, mayor tendía a ser el error de las estimaciones de gasto energético. Esto sucedía con los cuatro dispositivos analizados. Además, el efecto era diferente según el reloj: el error aumentaba de forma más pronunciada en Garmin y Fitbit que en Apple.
Esto tiene bastante sentido desde el punto de vista tecnológico. Los relojes intentan convertir señales como la frecuencia cardiaca y el movimiento de la muñeca en una estimación del gasto energético. Pero la relación entre esas variables y las calorías realmente gastadas no es idéntica en todas las personas.
Nuestro cuerpo no funciona con una fórmula universal.
El porcentaje de grasa, la composición corporal, la mecánica del movimiento y otros factores pueden hacer que un algoritmo que funciona razonablemente bien para una persona sea menos preciso para otra.
¿Influye el color de piel en la medición óptica de pulsaciones?
Los sensores ópticos de los relojes utilizan luz para detectar cambios en el flujo sanguíneo y estimar, entre otras cosas, la frecuencia cardiaca; por eso se ha estudiado mucho si el tono de piel puede influir en la precisión de estos sensores.
En este trabajo, sin embargo, el tono de piel no mostró un efecto significativo sobre el error en la estimación del gasto energético dentro de la población estudiada, pero eso no significa que podamos cerrar definitivamente el debate.
La muestra fue relativamente pequeña, estaba formada por adultos hispanos y los participantes tenían tonos de piel entre III y V de la escala Fitzpatrick, con solamente cuatro personas en el tipo V. Los propios autores señalan que hacen falta estudios más amplios y en condiciones de vida real.
Por eso me parece especialmente interesante este resultado: el estudio no dice que el color de piel no pueda influir nunca en los sensores ópticos; dice que en estas condiciones concretas no encontraron una relación significativa con el error del gasto energético.
Entonces, ¿hay que dejar de mirar las calorías del reloj?
La respuesta corta es un no, y aquí está, en mi opinión, la parte más importante. Un reloj inteligente sigue siendo una herramienta extraordinariamente útil para entrenar. Nos permite observar tendencias, controlar la frecuencia cardiaca, registrar entrenamientos, analizar cargas, controlar ritmos y comparar nuestra evolución; lo que no tenemos que hacer es convertir una estimación en una verdad absoluta.
Si un día el reloj te marca 620 kcal y otro día 710 kcal haciendo un entrenamiento parecido, esa diferencia puede ser útil como referencia. Pero utilizar esas cifras como si fueran una contabilidad exacta de la energía que hemos gastado, y, sobre todo, comer después exactamente las calorías que "nos hemos ganado", es muy discutible.
Los propios autores concluyen que los dispositivos actuales no ofrecen todavía una estimación suficientemente fiable del gasto energético absoluto como para utilizarlos como una medida precisa individual. Al mismo tiempo, señalan que podrían seguir siendo útiles para observar cambios relativos o tendencias dentro de una misma persona, y esta diferencia es fundamental.
Tu reloj puede ser muy bueno sin acertar tus calorías
Esta es una de esas aparentes contradicciones de la tecnología deportiva. Podemos tener un reloj capaz de registrar nuestra frecuencia cardiaca segundo a segundo, nuestro ritmo de carrera, distancia, altitud, track GPS, sueño y decenas de variables más y, al mismo tiempo, no poder fiarnos al 100% de las calorías que nos dice que hemos quemado.
No es que el reloj "mienta" deliberadamente, es que está haciendo una estimación. Y cuanto más nos alejamos de las condiciones y las personas con las que fueron desarrollados y ajustados esos algoritmos, mayor puede ser el error. Por eso, si entrenas con smartwatch, yo seguiría mirando ese número de calorías. Pero lo colocaría en su sitio: como una referencia, no como una medición exacta, porque entre que tu reloj diga "has quemado 800 calorías" y que tu cuerpo haya gastado exactamente 800 calorías hay bastante más distancia de la que esa pequeña cifra en la pantalla nos hace pensar.
Y quizá esa sea la conclusión más interesante del estudio que hemos analizado: el dato más útil de tu smartwatch no siempre es el que aparece con una cifra más espectacular.
Fuentes:
Kostrna J. et al., "Body fat, skin tone, and the accuracy of smartwatch caloric expenditure estimates", PLOS ONE, publicado el 29 de julio de 2026. DOI: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0353261
Florida International University. FIU News. https://news.fiu.edu/2026/your-smartwatch-is-lying-to-you-about-how-many-calories-you-burned-in-your-last-workout







