Cómo prevenir la muerte súbita en deportistas

Te damos las claves para evitar la muerte súbita asociada a la práctica deportiva.
Yolanda Vázquez Mazariego -
Cómo prevenir la muerte súbita en deportistas
Cómo prevenir la muerte súbita en deportistas

Diez claves para prevenir la muerte súbita en deportistas:

1. Evita los cambios bruscos de temperatura. Al hacer ejercicio el calor o el frío pueden provocar arritmias graves.

2. Controla los cambios de ritmo. Las series, fartlek, intervalos, etc. son necesarias para mejorar en casi todos los deportes aeróbicos pero no se deben hacer sin conocimientos previos, evita siempre los parones o enfriamientos bruscos en deportes como el tenis, baloncesto, fútbol donde puedes estar sin jugar unos minutos.

3. Empieza con un calentamiento y termina con enfriamiento. Es algo obvio pero muy pocas personas deportistas lo hacen, especialmente cuando vamos más apurados de tiempo.

4. Motívate con prudencia. La adrenalina es un arma poderosa, puede hacerte subir una montaña con tu madre a cuestas si es necesario, pero también aumenta el riesgo de muerte súbita. La mayoría de las muertes súbitas ocurren durante los maratones, y es que el primer caso de muerte súbita durante el ejercicio recogido en la historia es el del guerrero griego Filípides, que murió extenuado después de recorrer la mítica distancia de los 42,195 km. que separaba la ciudad de Maratón a Atenas, para anunciar la victoria a su rey. Piensa que tu honor nunca está en juego en una competición, lo que esta en juego es tu vida.

5. Cuidado con las sustancias excitantes. La cafeína, los medicamentos de tipo anfetamina, algunos medicamentos para el asma que contienen efedrina, etc., estimulan intensamente el sistema cardiovascular, actúan como la adrenalina y favorecen la aparición de arritmias. La tolerancia a la cafeína varía mucho en cada persona, a algunos deportistas un simple té les puede provocar palpitaciones y otros pueden tomar pastillas con cafeína como si fueran caramelos, pero nunca puedes fiarte. Puede que un pelotazo de café te haga correr a tope, pero también puede parar tu corazón.

6. Respeta la digestión. Hay una generación que hemos crecido bajo la sombra de no hacer deporte especialmente en el agua hasta no haber hecho la digestión en 1 o 2 horas. No todo el mundo sigue este consejo pues la digestión es un proceso variable, algunas personas pueden correr inmediatamente después de una paella y otras tienen que esperar 3 horas para entrenar después de una comida ligera. Lo que está claro es que la digestión es un proceso activo que requiere un gran aporte de sangre al estómago e intestino, reduciendo la cantidad de oxígeno y energía que llega a los músculos y cerebros. Por eso una digestión pesada nos da sueño, es un mecanismo de defensa natural para que el descanso permita dejar al sistema digestivo trabajar tranquilamente. Obviamente si no lo respetamos lo más normal es que vomitemos al hacer un esfuerzo, situación que en el caso de los deportes acuáticos puede ser muy peligrosa. Si además el agua está fría, aumenta la probabilidad de aparición de arritmias.

7. No pierdas de vista la altitud. Cuanto más alta es una montaña menos oxígeno hay en la atmósfera por lo que no llega suficiente a los tejidos. El corazón aumenta su ritmo para compensar la falta de oxígeno pero trabaja en malas condiciones pues el aire de las montañas también suele ser más frío y seco. Si además le sumas la deshidratación durante el ejercicio, la montaña puede ser mortal. Sólo necesitas adaptarte durante unos días a la altitud para reducir el riesgo como hacen los montañeros expertos.

8. Hidrátate siempre. La deshidratación se acelera al sudar intensamente durante el ejercicio. Al perder agua también perdemos minerales en el sudor, y algunos de estos son muy importantes para regular la contracción muscular. Por esta razón es muy común que aparezcan calambres musculares después de un ejercicio extremo. El corazón también es un músculo y la deshidratación puede provocar una arritmia o la muerte súbita. Para evitarlo has de hidratarte adecuadamente con agua y sales minerales siempre antes, durante y después del ejercicio.

9. Evita ser un deportista "dominguero". Los deportistas ocasionales o de fin de semana tienen un riesgo 10 veces mayor de muerte súbita que los que practican ejercicio de forma regular. La mejor manera para evitarla es la más simple: practicar deporte entre 4 y 6 veces por semana.

10. Pasa un reconocimiento médico deportivo anual. Sin lugar a dudas es la mejor manera de evitar la muerte súbita, si conoces tu cuerpo no sólo entrenarás mejor y conseguirás mejores resultados, también evitarás los riesgos que conlleva el deporte.

Muerte súbita y deporte

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