20 malos hábitos que el deportista debería eliminar

Revisamos los malos hábitos que nos perjudican y merman nuestra salud
Yolanda Vázquez Mazariego -
20 malos hábitos que el deportista debería eliminar
20 malos hábitos que el deportista debería eliminar

No nos damos cuenta pero hay pequeñas malas costumbres que no nos parecen importantes, aunque nos perjudican. No estoy hablando de dejar de fumar o pasar muchas horas en el sofá frente al televisor sin hacer ejercicio nunca, hablo de hábitos poco sanos a los que no damos importancia. Esas malas costumbres por las que nos regañaban de pequeños (y de mayores). Revisa conmigo los malos hábitos que parecen insignificantes para saber por qué nos perjudican.

1. Comer rápido. Esa manía de hacerlo todo a máxima velocidad para ganar tiempo y ser más eficientes también llega a la hora de alimentarnos, y es cada vez más habitual que se reduzca el tiempo para comer y cenar, ya no digamos para desayunar ¿quién se permite el lujo de desayunar en la mesa hoy en día?

¿Por qué no es bueno? Creo que lo tenemos todos claro, comer rápido no permite digerir bien los alimentos. La digestión empieza en la boca, con la masticación y la liberación de saliva con enzimas y sustancias que van predigiriendo los alimentos, cortándolos en pedazos más pequeños o masticándolos para formar una pasta o bolo alimenticio que puede ser pasada por el esófago hasta el estómago, donde continúa el proceso de digestión para que estos lleguen al intestino en una papilla donde los nutrientes, vitaminas y minerales pueden ser completamente digeridos y absorbidos por la sangre para llegar a los tejidos.

¿Cómo podemos mejorar?  Es tan fácil como parar y dedicar tiempo para comer de forma consciente. Bastan 10 minutos muchas veces para educarnos ante el plato. Hay trucos como contar hasta 10-25 mientras masticas alimentos semiduros, o poner el cronómetro para medir el tiempo que dedicas a cada comida. Y en el caso del desayuno, hay que poner el despertador antes para hacer un desayuno completo, que puede ser sencillo y ligero (yogur con frutas y nueces) y empezar bien el día.
 

#comerdespacioessalud

2. Llevar una mala postura. Es difícil encontrar a una persona que se siente correctamente en la silla, que ande o corra con buena pisada, incluso durmiendo podemos acabar lesionándonos. La buena postura es un arte, y cada maestro tiene una teoría sobre como deberíamos posicionar nuestro cuerpo, pero cada persona debe encontrar su postura equilibrada, no es fácil.

¿Por qué no es bueno?  Pasamos muchas horas sentados, si lo hacemos en mala postura es normal que termine doliéndonos la espalda, los hombros, las muñecas, etc. Lo mismo pasa andando, corriendo, en el gimnasio, etc. Si nuestra técnica de movimiento no es correcta, acabaremos con lesiones varias, dolores intensos en un primer momento y crónicos si no se pone remedio al problema. No quiero ser pesada con este tema porque todos somos conscientes de los problemas que acarrea una mala postura.

¿Cómo podemos mejorar? Es importante tener consciencia corporal. Párate a pensar como te sientas o mírate en el espejo, o pide que te hagan un vídeo o una fotografía cuando no te das cuenta, en la silla, de pie, corriendo, durmiendo, etc. Si no sabes cuál es el problema, o ya tienes dolores, busca ayuda profesional, hay fisioterapeutas y entrenadores personales que están formados y especializados para analizar las malas posturas y enseñarte a corregirlas.

#buenaposturatodoeldia

3. No estirar después de entrenar. Si eres de las personas que piensan que estirar es una pérdida de tiempo, bien porque tienes flexibilidad, o porque no la tienes, o por otras razones, vas por mal camino. No hacen faltan más que unos minutos para estirar los músculos utilizados en cada ejercicio o deporte, con 30 segundos por ejercicio basta. Tampoco es necesario estirar todos los días si no hay una lesión o problema concreto, basta con hacerlo un par de veces por semana, especialmente cuando la sesión ha sido más intensa o más prolongada.

¿Por qué no es bueno?  No soy especialista en deporte, pero sí soy deportista popular y creo en las bondades de los estiramientos, especialmente después de haber empezado a hacer yoga hace unos años y comprobar cómo me ayudan a prevenir y curar lesiones. Estirar me hace consciente de cómo está cada músculo después del ejercicio, me adelanta a las lesiones y dismetrías o desequilibrios que pueden acabar en problemas y me ayuda a reducir las agujetas. Si además le sumas que con los años perdemos elasticidad, especialmente cuando corremos, y que es fácil recuperarla con un programa corto de estiramientos, no hay más que ventajas a la hora de estirar con buena técnica.

¿Cómo podemos mejorar? Aprende un poco de anatomía para identificar los músculos que trabajas con cada ejercicio y estirarlos correctamente. También es muy importante que estires sin distracciones, concentrándote en el músculo que quieres cuidar, contando hasta 30 segundos y revisando la postura. Es una pena cuando ves a gente en el parque estirando de cualquier manera, con los pies mirando a Cuenca, las rodillas y caderas desequilibradas y sin mirar el reloj, un minuto en el lado derecho y 3 minutos en el izquierdo.

#estirodespuesdeentrenar #estiraresentrenar

4. No beber suficiente agua al día. Aunque creo que ya todos somos conscientes de la importancia de la hidratación, especialmente a la hora de hacer deporte, pocas veces lo hacemos bien. O bebemos mucha agua o poca, o la bebemos de un tirón y luego no bebemos más en todo el día, hay muchas formas de no hidratarse correctamente, posiblemente porque hemos perdido la sensación de tener sed, y no sabemos cuándo y cuánto agua necesitamos cada día.

¿Por qué no es bueno?  Creo que todos sabemos los riesgos de la deshidratación, desde un simple dolor de cabeza que se podría haber evitado bebiendo agua al empezar al día, hasta una rabieta de los niños que no son conscientes de que no han bebido en toda la jornada. La deshidratación ligera es bastante habitual, con síntomas que van desde la migraña hasta el estreñimiento, pasando por depresión y mal humor. La deshidratación grave es ya un problema de urgencias, mejor no llegar a ese punto, especialmente si hacemos deporte sin beber agua, o no contrarrestamos correctamente las pérdidas de agua y minerales en el sudor, por calor, humedad, etc.

¿Cómo podemos mejorar? Bebiendo agua, y no de cualquier manera. Hay que beber entre 2 y 3 litros de agua al día, que dependen de si bebes infusiones, sopas, comes fruta y vegetales crudos ricos en agua, bebidas deportivas, etc. Ni todos necesitamos la misma cantidad de agua ni cada día necesitamos lo mismo, pero tener una botella a mano, preferentemente de vidrio claro donde podamos ver cuánto agua bebemos cada vez, para beber despacio y a pequeños tragos, hará que podamos hidratarnos mejor. También es importante que aprendamos a reconocer la señal de sed, porque la mayoría de las personas la confunden con hambre. Si tienes muchas ganas de picotear, empieza bebiendo. O si tienes ganas de comer salado, bebe agua con sales, suele ser un síntoma poco conocido de deshidratación

#Idrinkwater

5. Estar sentado mucho tiempo.  Cada vez surgen más estudios que avisan sobre el gran problema de sedentarismo, ahora dicen que es casi tan malo como fumar. Se ha comprobado que cuando pasamos mucho tiempo parados, especialmente sentados o tumbados, la grasa tiende a acumularse en la zona abdominal, lo que está asociado con problemas cardiovasculares, diabetes, sobrepeso, etc.  Recuerda que somos animales, no plantas, necesitamos movernos y no hemos sido diseñados para pasar tantas horas inmóviles frente a una pantalla,y menos sentados en una silla, algo que la naturaleza no nos dio, nos dio pies y tierra para recorrer.

¿Cómo podemos mejorar? Es tan fácil como levantarse de la silla o el sofá cada 30 minutos, no pasar inmóvil más de una hora. Ahora las pulseras de actividad o los pulsómetros te avisan cuando detectan que no te has movido, y a la señal o pitido, basta levantarse al baño, a beber agua, o a hablar con alguien.

#menostelemasejercicio

6. Engancharse con las redes sociales. La oferta es amplia: Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, etc. sin perder de vista los juegos de internet, o el correo personal. Es como una segunda vida, atrayente y sin ataduras, donde podemos ser cómo queremos y tener miles de amigos virtuales que nos siguen, reconfortan y mencionan.

¿Por qué no es bueno?  Los expertos avisan de las nuevas adicciones relacionadas con la tecnología, y no es un problema de adolescentes inseguros, hasta jubilados acaban enganchándose al embrujo del ‘me gusta’ y el retwiteo. Es un mundo nuevo, y estamos aprendiendo, pero cuando las redes sociales se convierten en una vida irreal, o en una dependencia o nos distraen de relacionarnos con familia, amigos, trabajo, etc., estamos ante un problema.

¿Cómo podemos mejorar? Busca tiempo para desconectarte, pasa un día sin ver tus redes sociales u olvídate de ellas en vacaciones o fines de semana. Si te cuesta mucho, o no puedes hacerlo, acude a un especialista antes de que se convierta en una adicción y acabe en un problema grave.

#desconectoytengovida

7. Morderse las uñas. O las yemas de los dedos, o la punta de la lengua, o morder algo con los dientes, hay muchos tics nerviosos relacionados con llevarse algo a la boca para chuparlo o morderlo.

¿Por qué no es bueno?  Es un hábito antihigiénico, la mayoría de las veces mordemos algo sucio con muchos gérmenes, pero además de dejarte sin uñas, piel o lengua, es una de las mayores causas de problemas de maloclusión dental, vamos que te descoloca los dientes, cambia la forma de morder, puede producir problemas de mandíbula, dolores de cabeza, de cuello y hasta de espalda. También puede estar relacionado con problemas de estómago.

¿Cómo podemos mejorar? Es un hábito difícil de erradicar, se debería eliminar en la infancia, en cuanto se detecta, y si ya es demasiado tarde, es importante identificar el momento en que acabamos mordiendo algo, uñas, o lo que sea, porque la mayoría de las veces se hace de forma inconsciente. Avisa a tus familiares, amigos y compañeros para que te hagan una señal cuando te vean y te ayuden a acabar con el problema. Busca trucos en internet, desde pintarte las uñas, ponerte pimienta o picante en lo que muerdes, etc.

#yoyanomemuerdo

8. Poner azúcar a todo. El dulce es una droga y cuesta mucho evitar el sabor dulce en la comida actual. Si eres una persona golosa, no pasa nada, pero si añades azúcar hasta al pan con mermelada o la leche con cacao, y no puedes vivir sin algo dulce cada día, en forma de comida o bebida, hay que revisar tu gusto y aprender a comer sin dulces.  

¿Por qué no es bueno?  Los efectos perjudiciales del azúcar blanco y las comidas y bebidas dulces están ahora saliendo a la luz. El azúcar blanco es un carbohidrato muy refinado, con un índice glucémico muy alto, lo que significa que pasa directamente a la sangre sin necesidad de ser digerido, prácticamente se absorbe entero ya en la boca. Aparte de los problemas de caries, el abuso de azúcar lleva a sobrepeso, obesidad, síndrome metabólico o diabetes y está relacionado con más enfermedades. Existe una gran polémica.

¿Cómo podemos mejorar? Elimina el azúcar de tu vida durante una semana y educa a tu sentido del gusto con el resto de sabores: ácido, amargo, salado, umami, agrio y los australianos también dicen que el sabor ‘grasa’ es el sexto sabor. Importante para degustar el resto de sabores y saciarse al comer. Y es que ‘el dulce pide más dulce’, puedes dejar de comer limones ácidos o verduras agrias, pero no puedes parar de comer caramelos cuando empiezas. En una semana verás cómo los alimentos que antes te pedían añadir azúcar ahora te parecen suficientemente sabrosos y hasta tienen mejor olor y sabor.
□#yanotomoazucar #sinazucartodosabemejor

9. Fumar de vez en cuando. Hay personas que pueden controlar el hábito del tabaco, pueden fumar solo los fines de semana o un cigarrillo al día. Pero el tabaco sigue siendo un agente cancerígeno, limitarlo no hace que no nos haga daño.

¿Por qué no es bueno?  Creo que está ampliamente demostrado y que todos sabemos el daño que el tabaco, o el humo del tabaco en los no fumadores, hace a nuestro cuerpo. Aparte de que la relación entre cáncer de pulmón y tabaco es la más clara y directa, fumar se relaciona con muchos más tipos de cáncer y enfermedades. El que fuma lo sabe, fume poco o mucho.

¿Cómo podemos mejorar? Dejando de fumar, y dejando de engañarnos a nosotros mismos pensando que si fumas poco no hay problema. Dejar de fumar es difícil, el ejercicio te ayudará. Y si no puedes, recurre a ayuda profesional.

#niuncigarrillonidosjamas

10. Pasarse con las copas los fines de semana. Es algo muy español, lo de no beber de lunes a jueves, pero empezar con las cañas de los viernes al mediodía en el trabajo y pasar a las copas de viernes y sábado noche, sin perderse el aperitivo y los licores de sobremesa de la comida familiar del domingo.

¿Por qué no es bueno?  El alcohol en exceso está relacionado con todo tipo de problemas de salud, y no hace falta ser diagnosticado como persona alcohólica para empezar a tener síntomas provocados por el abuso de bebidas alcohólicas. Desde el hígado graso que ya se empieza a detectar en adolescentes, a diabetes, obesidad, hipertensión, ateroesclerosis, problemas cardiovasculares, etc. Al beber solo los fines de semana es fácil engañarse y pensar que tenemos control, pero si sumas las copas y vasos que bebes, te darás cuenta de que superas la dosis diaria recomendada: una cañita o un vasito de vino tinto al día en el caso de mujeres adultas, un poco más en hombres adultos.

¿Cómo podemos mejorar? Contabiliza lo que bebes, apunta y se consciente de si te estás pasando o no. Si ya tienes problemas de salud relacionados con el alcohol, o pasas las mañanas del fin de semana con resaca por norma, ten claro que vas mal y que tienes que parar. Si no lo controlas, pide ayuda a familiares y amigos o vete a un centro profesional.

#unacañaypunto

 

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11. Picotear y comer porquerías sin tener hambre. Da igual que estés en tu peso y no engordes por mucho que picotees, bien por genética delgada o porque entrenas mucho. Si eres de las personas que siempre tiene una bolsa de patatas fritas, unos donuts, o unas barritas de chocolate en la boca, entre otras muchas ofertas insanas que hay por ahí, debes plantearte que picotear alimentos poco saludables no es bueno para ti y que hay que parar.

¿Por qué no es bueno?  Cada vez hay más oferta de comida envasada y lista, rica en sal, azúcares sencillos, grasas saturadas, grasas hidrogenadas, conservantes, colorantes, aditivos, etc. Y cada vez hay más problemas de obesidad, diabetes, alteraciones cardiovasculares, tumores, enfermedades neurodegenerativas, autoinmunes, etc. Es difícil seguirle la pista a lo que provoca cada enfermedad, pero lo que comemos nos influye, para bien o para mal. Cuanta más comida fresca y natural, casera y de temporada nos llevemos a la boca, más salud y años de vida tendremos.

¿Cómo podemos mejorar? Empieza a llevar fruta fresca, frutos secos naturales sin tostar, yogures naturales sin azúcar ni edulcorantes, zanahorias, apio, etc. Al principio cuesta pasar de los atrayentes sabores de la comida envasada y lista, pero al final te aficionarás y notarás más energía y menos ganas de comer picoteos. Aparte de que ahorrarás un dinerito.

#picoteoconsalud

12. Moverse en coche hasta para ir a por el pan. Aunque nuestra cultura es de sol y de estar en la calle y no llegamos a los niveles de sedentarismo de países como EEUU, cada vez somos más reacios a movernos andando o en transporte público y preferimos conducir aunque sea hasta la esquina de al lado, perdiendo tiempo en aparcar.

¿Por qué no es bueno?  Es otro problema de sedentarismo. Dicen los antropólogos que hasta hace 50 años los seres humanos recorríamos cada día entre 5 y 10 kilómetros en desplazamientos sencillos, para trabajar, para ir a la tienda, para ir a la escuela o simplemente para disfrutar del día. Ahora ni los niños juegan en la calle, están sentados y se cansan en cuanto tienen que andar un poco. Todo esto lleva a un mal desarrollo muscular y óseo, a problemas de obesidad, diabetes, riesgos cardiovasculares, etc. La lista de enfermedades relacionadas con el sedentarismo no deja de aumentar.

¿Cómo podemos mejorar? Es vital que andemos o nos desplacemos con nuestro cuerpo, de forma activa cada día. Ya sea corriendo, andando, en bicicleta, subiendo escaleras, paseando al perro, haciendo la compra, patinando, da igual. Ponte un reto, empezando con 5 minutos al día y vete aumentando al menos a 20 minutos, no importa si lo divides en periodos de 5 minutos por día. Ganarás salud y ahorrarás dinero en gasolina.

#mejorandandoqueconduciendo

13. No hacerse una revisión médica y una prueba de esfuerzo una vez al año. Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena, y no vamos al médico si no es porque nos duele algo, a veces ni  entonces.

¿Por qué no es bueno?  Igual que los niños tienen las revisiones del "niño sano", los mayores debemos cuidar y revisar nuestra salud con un chequeo anual que incluya analítica, revisión de vista, oído, postura, etc. Si además eres deportista y estás entrenando para competiciones como maratón, triatlón, travesías, marchas cicloturistas, etc., debes realizarte una prueba de esfuerzo anual, te ayudará a mejorar tu rendimiento físico, ver tus mejoras, prevenir lesiones y detectar problemas.

¿Cómo podemos mejorar? Pidiendo la cita con el médico o con la clínica deportiva al comenzar la temporada o el año. Una vez que está en la agenda, ¡no fallas!

#arevisionmedicaunavezalaño

14. Tomar el sol sin protección. Es algo que nadie confiesa, pero pocas personas llevan crema con FP solar cada día, solo la utilizamos cuando vamos a la playa a coger color moreno. Y en el caso de las personas deportistas, que entrenamos muchos días al aire libre, hay que utilizar crema con protección solar en invierno y verano, aunque no se vea el sol.

¿Por qué no es bueno?  Es ya conocida la relación entre la radiación solar UV y el daño en el ADN celular que produce enrojecimiento, ampollas o quemaduras en el mejor de los casos, hasta un melanoma o cáncer de piel en el peor. Hay que tomar un poco de sol cada día para favorecer la producción de vitamina D en la piel, una vitamina muy importante, cuyo déficit se relaciona cada vez con más problemas, desde depresión a esclerosis múltiple. Pero bastan 10 minutos de sol suave al día para generar la dosis de vitamina D que necesitamos, no más.

¿Cómo podemos mejorar? Lleva crema con un factor de protección adecuado a mano, y no dejes de ponértela por la mañana o cuando salgas a entrenar a la calle. Si es verano, sube el factor de protección; si es invierno o tienes piel morena, lleva un factor menor, pero lleva siempre protección.

#nosalgosinproteccionsolar

15. Entrenar o competir lesionado. Es una mala costumbre difícil de erradicar, y no soy la más indicada para hablar de este tema, o quizás sí, porque muchas de mis lesiones han sido provocadas por no parar a tiempo y empeñarme en seguir.

¿Por qué no es bueno?  Si hay dolor, hay un problema. Las personas deportistas suelen ser buenas aguantando el dolor, pero eso no es un valor a destacar. Una lesión pequeña que no se cura a tiempo, con reposo y con revisión por especialistas, no va a mejor, suele ir a peor y acaba en un problema grave que te aleja de tu deporte durante mucho tiempo o que te imposibilita para hacerlo para toda la vida.

¿Cómo podemos mejorar? Es un problema de voluntad, aprender a escuchar el cuerpo, a no ignorar las señales y tener la suficiente inteligencia para parar, pedir ayuda y seguir los consejos de los profesionales que nos ayudan a prevenir y curar lesiones.

#lesion=paron

16. Quitarse horas de sueño para llegar a todo. No todo el mundo necesita dormir 8 horas diarias, y si te quitas una hora de sueño al día, te acostumbras y no eres consciente de que tu cuerpo necesita descanso, recuperarse durante la noche. Cuando vas a mil por hora, quieres entrenar, trabajar, salir con los amigos, pasar tiempo con la familia, ver tus series favoritas y estar al día en redes sociales cada noche, acabas durmiendo cada vez menos sin darte cuenta.

¿Por qué no es bueno?  Los efectos de la falta de sueño son cada vez más estudiados. Especialmente ahora que pocas personas pueden dormir las horas que necesitan, bien por falta de tiempo o por mala calidad de sueño. Si no descansas o no duermes suficientes horas, no solo notarás cansancio, mal humor, agotamiento, etc. también notarás más hambre, especialmente ganas de comida dulce o grasa, mal rendimiento físico, más lesiones y al final no tendrás control sobre tu día a día.

¿Cómo podemos mejorar? Es vital dedicar tiempo a dormir, es una prioridad en tu vida. Ponte una hora para acostarte, de verdad, con la luz apagada y sin distracciones, y otra hora para levantarte. Comprueba si de verdad necesitas dormir pocas horas, y si tu sueño es reparador. Y si no es así, revisa el problema, pon soluciones y aprende a dormir bien.

#sindormirnosepuedevivir

17. Aguantar las ganas de hacer pis. Parece una tontería, desde pequeños nos enseñan a retener el pis, pero no tiene sentido tener la vejiga llena y aguantarse sin ir al baño por costumbre. Lo mismo pasa con las ganas de ir al baño para hacer "aguas mayores", muchas personas, solo lo hacen en su casa, en su baño y a una hora concreta, por lo que cuando están fuera o viajan, arrastran un estreñimiento de varios días.

¿Por qué no es bueno?  En el pis y las heces se acumulan los residuos que no son útiles, algunas son sustancias nocivas como el amoniaco en la orina, en el mejor de los casos, piensa que en un análisis de orina se pueden detectar drogas, metales tóxicos, etc. En las heces se acumulan desechos, fibra insoluble, etc., ya el olor te indica que no son sustancias beneficiosas. Retener la orina o las heces hace que estos elementos estén más tiempo en contacto con las membranas, lo que puede provocar alteraciones en las células que se relacionan con inflamación y tumores. Si además los retienes mucho tiempo, haces trabajar los esfínteres, lo que puede llevar a problemas de suelo pélvico, prolapsos, daños en el ano, etc.

¿Cómo podemos mejorar? Tan fácil como ir al baño cuando tienes ganas. Si no hay un aseo cerca, busca alternativas. No pasa nada por aguantarse algún día, también hay que entrenar los esfínteres de cara a las competiciones, donde los nervios nos juegan malas pasadas. Una vez no pasa nada, te da confianza saber que puedes controlarte y aguantarte, pero no es algo que debas hacer todos los días.

#cuidamoselsuelopelvico

18. Apretar los dientes, de día o de noche. El bruxismo es un hábito involuntario al apretar o rechinar la dentadura, que afecta entre un 10% y un 20% de la población. Está relacionado con el estrés, especialmente con el crónico.

¿Por qué no es bueno?  Puede provocar dolor de cabeza y músculos de la mandíbula y articulaciones, cuello y oído. El rechinamiento puede desgastar los dientes y acabar en el síndrome de ATM, o de la articulación temporomandibular, una de las mayores causas de cefaleas vienen de este problema, así como algunos trastornos faciales, desequilibrios, dolores de oído, mareos o vértigos, insomnio, etc.

¿Cómo podemos mejorar? Hay que trabajar el problema, tanto los dentistas como los fisioterapeutas te pueden ayudar con férulas de descarga, ejercicios de relajación mandibular y tiene mucha relación con el estrés, así que si es tu caso, trabaja la relajación, aprende a respirar, meditar, etc., especialmente antes de dormir, cuando se hace de forma inconsciente.

#dientesrelajadosvidasfelices

19. Soportar situaciones perjudiciales sin pedir ayuda. Muchas personas "aguantan" con lo que les echen, lo más común son situaciones externas de estrés y ansiedad crónicas en el trabajo, pero también se esconden problemas familiares graves, dolores crónicos, problemas psicológicos, etc., temas que prefieren esconder y no cuentan a nadie. Las personas deportistas suelen considerarse duras y ven como una debilidad quejarse o no llegar a lo que se espera de ellas, aguantando desde dolores intensos a problemas emocionales graves.

¿Por qué no es bueno?  No hay que quejarse por todo, pero tampoco hay que aguantarse por norma. Hay un equilibrio entre lo que debemos y lo que podemos soportar, si lo pasamos acaba provocando un desgaste físico y mental que suele acabar en enfermedad, no solo en tristeza, depresión, traumas y problemas nerviosos, también tiene relación con problemas cardiacos, infartos, hipertensión, envejecimiento prematuro y hasta cáncer.

¿Cómo podemos mejorar? Hay que aprender a pedir ayuda, reconocer que somos humanos y no podemos con todo. Si algo te duele física o mentalmente y afecta a tu vida, párate intenta solucionarlo y no te avergüences si necesitas consejo y tratamiento. Saldrás más fuerte del problema, y eso es lo que importa, salir bien.

#noestoysol@

20. Tomar medicamentos sin receta médica. Es una mala costumbre española, pues ingleses, alemanes y otros europeos se sorprenden cuando ven que en España se puede pedir medicamentos como los antibióticos sin receta en algunos sitios.

¿Por qué no es bueno?  Los medicamentos son medicinas con efectos secundarios, algunos serios que pueden agravar o provocar la enfermedad. O en el caso de los antibióticos, su uso indiscriminado está generando súperbacterias que son resistentes a casi todos los tratamientos.

¿Cómo podemos mejorar? Pidiendo consulta con el médico de familia o especialista para que haga la receta adecuada y el seguimiento al tratamiento. No menosprecies las carreras como Medicina, Enfermería y Farmacia, en las que pasan años estudiando materias complejas que les permiten conocer bien los ingredientes de las medicinas para poder diagnosticar y tratar adecuadamente.

#consultealfarmaceutico

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