Las mejores cenas para correr

¿Qué cena una persona corredora? En este artículo te damos claves para que aprendas a cenar bien, algo que parece obvio pero suele ser la asignatura pendiente entre las personas deportistas.
Sport Life -
Las mejores cenas para correr
Las mejores cenas para correr
  • El problema

Hay muchas personas que cuando se ponen a régimen para perder peso simplemente eliminan las cenas de la dieta y al cabo de un mes han perdido 4 ó 5 kilos, pero ¿es realmente efectivo este método? La verdad es que no, al no ser que no quieras volver a cenar más en tu vida. La mayoría de los "hoy no ceno" siempre tienen el problema de que vuelven a recuperar el peso cuando retornan a su vida normal con cenas. Incluso una simple cena con los amigos ha dejado instalado un kilo en la báscula a la mañana siguiente, por lo que vuelve la lucha y a dejar de cenar una semana. Este método no merece la pena, el metabolismo se acostumbra a no cenar y se va a la cama tan contento, pero se acabo la vida social, ya no hay manera de disfrutar de una cenita sin que nos pase factura.

  • La solución

Si tu conciencia dietética no te permite cenar con dos platos y postre, nada mejor que cenar ensaladas variadas y una fruta o yogur de postre. En las ensaladas has de combinar entre 5 y 7 ingredientes (lechugas, verduras, hortalizas, pescados, quesos, frutos secos, frutas, aceite de oliva, etc.) para que sean platos completos y saciantes, pero bajos en calorías. De postre elige frutas de temporada o un lácteo desnatado para que no te aporten grasas.

Publicidad
  • El problema

El problema: Si eres como la redacción de Runner´s World seguro que aprovechas la hora de comer para entrenar. Muchas personas corredoras aprovechamos la hora de la comida para entrenar en el trabajo y nos tomamos un sándwich o una ensalada rápida frente al ordenador, el problema llega al llegar a casa con el estómago más que vacío a las 9 de la noche, es muy difícil no atiborrarse.

  • La solución

Hay que evitar hacer de la cena la comida principal del día. Para conseguirlo hay que hacer 5 comidas al día como mínimo. Las tres principales serán el desayuno, comida y cena, intercalando almuerzos y meriendas ligeras con frutas, yogures o un puñado de frutos secos. Si respetas estas 5 comidas, especialmente la merienda tu metabolismo no pasará hambre y no llegarás a la hora de la cena con un "hambre de lobo". Para equilibrar tu menú, intenta que la cena sea ligera pero completa, con un primer plato de ensalada o verduras cocidas con patata y un segundo plato de carne o pescado a la plancha o tortilla española. De postre un yogur desnatado o fruta de temporada.

Publicidad
  • El problema

En España es muy común la cena de "embutidos", cuando todo el mundo trabaja o estudia en casa no hay mucho tiempo para dedicarlo a cocinar, por eso se compran embutidos y quesos variados y cada uno "se busca la vida" frente al televisor. Estas cenas son un error clásico que no sólo destroza la dieta, pues son bombas calóricas de grasas, aditivos y conservantes, también destroza la familia. Está claro que las madres no han de cargar con la responsabilidad de hacer la cena cada día, cocinar puede convertirse en un placer, o al menos en algo divertido que pueden compartir todos los miembros de la familia por turnos.

  • La solución

Empieza por platos sencillos. Las ensaladas no necesitan cocinados y ahora hay verduras congeladas que sólo tienes que calentar y listo. Cuando vayas aprendiendo puedes atreverte con platos de pasta o arroz, sólo tienes que hervir y dejar al punto. Las sopas son también una solución, parecen difíciles pero basta lavar y cortar los ingredientes y dejar que se hagan a fuego lento o en la olla exprés. Si te gusta comer bien, invierte en una plancha de cocina y una paleta especial para no rallarla, ahora sólo tienes que "lonchear", salar, vuelta y punto, por supuesto con unas gotas de aceite de oliva para dar ese toque de grill tan especial.

Publicidad
  • El problema

No estamos hablando de velas, música agradable y una cena para dos, estamos hablando de la perfección desde el punto de vista nutricional; aunque una buena cena no es incompatible con el romanticismo, pero eso es cosa tuya. La cena perfecta es diferente para cada ocasión, debe estar adaptada a tu entrenamiento, especialmente si es la de la noche antes de una competición.

  • La solución

Adapta la cena a cada situación, planifica tus cenas igual que tus entrenamientos. Si mañana has de competir, la pasta o el arroz cargan los depósitos musculares con glucógeno. Si toca series a primera hora: una cena ligera pero contundente con sopa puede ser tu solución. Si vas a hacer resistencia, más vale que cenes dos platos con postre. Pero si tienes que perder unos kilos, la ensalada es tu mejor opción.

Publicidad
Te recomendamos

El nuevo Peugeot 508 apuesta por cambiar tu concepto de berlina...

Ecuestre e Ifema Madrid Horse Week te ofrecen la oportunidad de asistir a la Copa del...

En estos tiempos digitales que nos ha tocado vivir no hay nada como jugar para poder ...

Nos invitan a probar gratis las nuevas Solar Boost de adidas en el RUN SOLAR 5K, ¿vi...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...