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El delantero francés pone fin a casi dos décadas junto a Nike y firma por diez años con On, en un acuerdo que combina dinero en efectivo y acciones de la compañía suiza. El movimiento supone mucho más que un cambio de botas: On entra de lleno en el fútbol con uno de los grandes iconos deportivos del planeta.
Kylian Mbappé ha cambiado de camiseta en el terreno del sports business. El delantero del Real Madrid y capitán de la selección francesa ha puesto fin a su relación con Nike, una alianza que comenzó cuando apenas tenía ocho o nueve años, para convertirse en uno de los grandes embajadores de On.
El acuerdo anunciado este viernes contempla diez años de relación y convierte a Mbappé no solo en embajador mundial de la marca, sino también en accionista. On ha confirmado que el acuerdo incluye una parte económica y otra en acciones, aunque no ha hecho público cuánto dinero recibirá el futbolista ni qué porcentaje de la compañía pasará a controlar.
La operación tiene, por tanto, una dimensión diferente a la de un patrocinio deportivo convencional. Mbappé participará también en el desarrollo de los productos de fútbol de On, que prepara su desembarco en el mercado de las botas y la ropa específica para este deporte a partir de 2027. Thierry Henry, leyenda del fútbol francés, ha sido incorporado como director de fútbol de la compañía y ha tenido un papel relevante en la llegada de Mbappé.
De Nike a On después de casi 20 años
La relación entre Mbappé y Nike comenzó cuando el jugador todavía era un niño. Durante su carrera profesional se convirtió progresivamente en una de las principales caras de Nike Football y protagonizó numerosas campañas y modelos personalizados de las Mercurial. Ahora, aquella asociación llega a su final.
Nike ha reconocido públicamente la trayectoria compartida con el jugador y le ha deseado éxito en la siguiente etapa. La salida de Mbappé se produce después de que Nike también haya perdido recientemente a otros futbolistas de gran perfil, entre ellos Lamine Yamal, que pasó a Adidas.
Pero para On la operación tiene un significado mucho mayor: supone utilizar a uno de los futbolistas más reconocibles del mundo para entrar en una categoría dominada históricamente por Nike, Adidas y Puma.
Y la compañía no quiere limitarse a poner su logotipo en las botas de Mbappé. El propio jugador participará en la creación de la nueva gama de fútbol.
¿Cuánto cobrará Mbappé?
Es una de las grandes preguntas que deja el acuerdo. Por ahora no existe una cifra oficial. On ha confirmado que la remuneración combina efectivo y acciones, pero no ha revelado ni el importe económico ni el volumen de acciones concedido al futbolista. Lo que sí está confirmado es la duración: diez años.
La estructura resulta especialmente interesante porque convierte a Mbappé en algo más que un deportista patrocinado. Al recibir acciones, su relación con On queda vinculada también a la evolución futura de la compañía. Es un modelo que recuerda, aunque con diferencias, al camino seguido por Roger Federer.
Roger Federer, mucho más que una imagen
Para entender por qué On ha apostado por Mbappé hay que mirar a Roger Federer. El tenista suizo se incorporó a On en 2019. Pero su relación no nació como un patrocinio deportivo tradicional. Federer entró como socio y emprendedor, participando en el desarrollo de producto, marketing y experiencias para los aficionados. Desde entonces, su nombre se ha convertido en una parte importante de la estrategia de expansión de On.
Uno de los ejemplos más visibles es la familia de productos THE ROGER, desarrollada junto al tenista. La colaboración permitió a On pasar progresivamente del territorio puramente técnico del running hacia una propuesta más amplia que combina deporte, diseño y estilo de vida.
Federer también desempeñó un papel en la entrada de On en el tenis. La compañía fue incorporando posteriormente a figuras como Iga Świątek y otros jugadores, utilizando el conocimiento y la credibilidad del campeón suizo para construir su presencia en este deporte.
La fórmula es significativa: no se trata simplemente de pagar a un deportista para que lleve una determinada zapatilla, sino de incorporarlo al proceso de construcción de la marca y del producto. Con Mbappé, On parece querer trasladar ese modelo al fútbol.
De una startup suiza a una compañía de más de 3.000 millones
On nació en Suiza en 2010, fundada por Olivier Bernhard, David Allemann y Caspar Coppetti. Su objetivo inicial era revolucionar el mercado del running mediante una nueva tecnología de amortiguación, CloudTec. Durante sus primeros años, la compañía se hizo un hueco en el mundo del running gracias a su diseño característico y a una estrategia basada en posicionamiento premium.
El salto empresarial llegó en 2021, cuando On salió a Bolsa en Nueva York bajo el símbolo ONON.Desde entonces, el crecimiento ha sido notable.
En 2023 la compañía registró unas ventas netas de 1.792,1 millones de francos suizos. En 2024 alcanzó 2.318,3 millones, y en 2025 superó por primera vez los 3.000 millones, con 3.014 millones de francos suizos. Eso supone un crecimiento del 30% en ventas durante 2025 respecto al año anterior.
Y no todo el crecimiento procede de las zapatillas. Aunque el calzado continúa siendo el corazón del negocio —generó CHF 2.804,4 millones en 2025—, la ropa aumentó sus ventas un 68,2% y los accesorios un 124,1%. Geográficamente también está creciendo. En 2025 las ventas en Asia-Pacífico aumentaron un 96,4%, mientras que Europa, Oriente Medio y África crecieron un 32% y América un 17,6%.
El siguiente salto: del running al fútbol
Ese crecimiento explica el movimiento de Mbappé. On ya ha construido una posición relevante en running y ha utilizado a Federer para ganar terreno en tenis. Ahora el fútbol representa el siguiente gran territorio.
La compañía prepara sus primeras botas de fútbol para 2027 y ha incorporado a Thierry Henry como director de fútbol. En ese proyecto, Mbappé tendrá un papel especialmente relevante como embajador y como participante en el desarrollo de los productos.
La apuesta tiene una lógica evidente: en lugar de intentar conquistar el fútbol empezando desde cero con una campaña tradicional, On incorpora directamente a uno de los rostros más importantes del deporte mundial.
Federer ayudó a convertir a On en algo más que una marca de running. Mbappé puede ser ahora la pieza con la que la compañía intente hacer lo mismo en el fútbol.
La diferencia es que el desafío es mucho mayor. En el tenis, On llegó con Federer y posteriormente construyó una nueva generación de atletas. En el fútbol se enfrenta a décadas de dominio de Nike, Adidas y Puma y a un mercado global en el que las botas son uno de los grandes escaparates comerciales del deporte.
El fichaje de Mbappé es, por tanto, también una declaración de intenciones. On ya no quiere ser únicamente la marca suiza que revolucionó el running. Quiere convertirse en una de las grandes compañ







