Y al final, la foto se la llevó adidas

Si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo. Así le gano la marca alemana a Nike la carrera por bajar de dos horas en maratón

Fernando Chacón, gerente de Als Sport Shop Sevilla. (www.alssport.es)

Sabastian Sawe, primer ser humano por debajo de las dos horas en maratón
Sabastian Sawe, primer ser humano por debajo de las dos horas en maratón

Desde que comenzó el siglo XXI Nike y Adidas han competido en cada gran maratón por la foto de la victoria. Ha habido momentos de dominio de la marca norteamericana, de la germana y en algún momento se han colado invitados de excepción como Asics. Cada foto contaba pero sin duda quien se llevara la foto con el reloj marcando menos de dos horas sería el vencedor sin paliativos.

EL GERMÉN
Haciendo un poco de recorrido en el tiempo todo comienza cuando en 2007 Haile Gebresselasie revienta el record de aquel entonces y lo vuelve a hacer al año siguiente con 02:03:59. Esto no solo le vale a Adidas para ganar una enorme reputación entre los corredores sino que se empieza a hablar de un proyecto para bajar de las dos horas. Aun faltaba, pero la idea ya rondaba. Adidas, hasta aquí, llevaba unos años realmente oscuros y de la mano de un veterano y más que amortizado Haile se pone en el epicentro del mundo del running. Su máxima rival, Nike, parece inoperante e incluso poco interesada y centra sus esfuerzos en el atletismo de pista.

LA HERIDA:
Adidas vio el filón y sabía que Gebresselasie tenía ya poco que ofrecer así que se tiró a contratar a jóvenes talentos que batieron el record en pocos años en sucesivas ocasiones. Tras Gebre vinieron Makau, Kimetto y Kipsang que con la marca germana consiguieron ir rebajando el record poco a poco. Había pasado ya una década prácticamente y en Nike ya se empezaban a dar cuenta de que dejarle todas las fotos en meta a la competencia no era buena idea.

6 DE MAYO DE 2017: LA RESPUESTA
Tardó mucho la marca norteamericana en responder pero cuando lo hizo cambió el mundo del atletismo en ruta. Nike tenía un enorme problema y la solución fue tan contundente que nadie la esperó. Los norteamericanos tiraron de chequera y pusieron toda la carne en el asador con un plantel de atletas, esos mismos que habían brillado en la pista años atrás, pero sobre todo con una zapatilla que rompería todos los moldes, la Nike Vaporfly.  

Ciertamente Nike había tardado una década en responder pero lo hizo de una manera brillante porque pese a tener al mejor maratoniano de las historia calzando sus zapatillas en ningún momento el producto se vio ensombrecido por la figura de Kipchogue, era un binomio perfecto. Esto ocurrió así porque ni siquiera cuando Kipchogue reventó los records una y otra vez y acumuló victorias por doquier la zapatilla perdió protagonismo pues el resto de atletas de Nike también arrasaban allá por donde iban. Parecía el jaque mate definitivo pues en los primeros dos años ninguna marca parecía poder contestar la hegemonía de Nike e incluso vimos a bastantes atletas de otras marcas correr con zapatillas de Nike “tuneadas”. Más que de respuesta podríamos hablar de humillación en toda regla. Quien quiera recordar que busque el maratón de los Mundiales de Doha.

2023, PARA QUIEN LO SUPO VER
Llegamos a septiembre de 2023 y Adidas presenta una nueva zapatilla, la Adizero Adios Pro EVO. Además de hacer ruido por su precio algunos nos dimos cuenta de que, al menos en tecnología, esa zapatilla suponía un paso adelante muy palpable. Mientras tanto Nike comienza a ver los nubarrones no solo porque el resto de marcas ya tiene producto igual o mejor sino que su estandarte, Eliud Kipchoge, empieza a agotar su ciclo. Hasta lo a priori bueno le sale mal a Nike pues un atleta semidesconocido, Kelvin Kiptum, bate el récord del mundo trabajando para la marca norteamericana pero el muchacho llega a utilizar hasta versiones antiguas de la Vaporfly porque no le gustan las Alpha, ahí es nada. Para colmo de males ya sabemos cómo y lo rápido que acabó su carrera. Adidas no batía records pero elevaba el nivel medio de los atletas que corrían con sus zapatillas, solo era cuestión de encontrar al jinete adecuado.

Sabastian Sawe London Marathon 07
Sabastian Sawe con las Adidas Adizero Adios Pro Evo 3




MARATÓN DE LONDRES DE 2026: EL DESASTRE PARA NIKE, LA GLORIA PARA ADIDAS
Ni en los mejores sueños de Adidas se pudo imaginar lo que hoy vimos en el maratón de Londres.  El viernes la marca presentó en las previas al maratón la Adidas Adios Pro Evo 3 que si cabe volvía a dar otra vuelta de tuerca a lo que había. Sin embargo las miradas las acaparaba un atleta de Nike, Jacob Kiplimo, que si bien acudía con la segunda mejor marca por detrás del atleta de Adidas Sebastian Sawe, tenía la vitola de favorito por su estado de forma y también era el elegido por muchos para bajar de las dos horas en un circuito más favorable como Berlín o Chicago. A lo sumo esperábamos que el bueno se Sawe fuera capaz de plantarle una seria batalla o incluso batirle si tenía aun día bueno y rozar/batir el record de Kiptum.

Como aperitivo, en la carrera femenina, Assefa estrenaba el palmarés de las Adios Evo 3 venciendo con una solvencia que hay que leer entre líneas. No solo batió el record del mundo en carrera exclusivamente femenina sino que, incluso teniendo a rivales con un final muy potente, no tuvo reparos en esperar a los últimos metros para rematarlas como si los kilómetros no le hubieran hecho mella. Para esos momentos en la carrera masculina la cosa se le torcía a Nike pues Jacob Kiplimo perdía unos metros no solo con Sebastian Sawe sino contra un superclase, sí pero debutante, Kejelcha que también patrocina Adidas. A todos nos sorprendía que perdiera esos metros hasta que vimos la salvajada que estaban haciendo el dúo de cabeza. Si ya el paso por la primera media fue a unos estratosféricos 1:00:10 se habían guardado una segunda en 59 minutos pelados. A pesar de que la pantalla nos mostraba la proyección de marca por debajo de las dos horas ni los comentaristas de la televisión le daban credibilidad hasta que Sebastian Sawe se plantaba en 1 hora 59 minutos y 30 segundos en la línea de meta. La foto era suya, la foto era de Adidas. Por si faltaba algo el segundo en meta era el propio Kejelcha, también de Adidas, que lo hacía en 1 hora 59 minutos y 40 segundos. A un minuto de ellos llegaba un Jacob Kiplimo que como se preveía estaba para batir el récord de Kelvin Kiptum pero tan solo le servía para hacer de comparsa a dos que hoy se vistieron de extraterrestres. Para colmo de males para Nike el cuarto era un Tamirat Tola que reventaba su marca personal en más de dos minutos y entraba en 2 horas y 01 minutos, otra barabaridad.

Los números hablan y podemos decir que los atletas de Adidas tuvieron un desempeño mejor de lo esperado y podríamos aventurarnos a decir que corrieron sobre un minuto más de lo previsto pero es que yéndonos a sus anteriores marcas fueron hasta dos, una barbaridad. Por el contrario los atletas de Nike tuvieron un desempeño acorde a lo que se esperaba de ellos o incluso inferior pues figuras como Chepteguei o Kamworor ni se acercaban a sus registros ¿Casualidad? Que lo haga un atleta y por poco margen lo mismo pero que te lo hagan casi todos y con tanta solvencia es que hay un factor común.

LA MORALEJA: SI EL CAMINO ES LARGO CORRE MÁS EL MASTÍN QUE EL GALGO
No se me ocurre mejor analogía para este caso. Nike rompió la baraja cuando lanzó la primera Vaporfly, gozó de una ventaja tecnológica que se materizalizó con las Alphafly pero dejaron de invertir y desarrollar sus zapatillas con la solvencia y prontitud que el mercado imponía. Adidas comenzó la batalla muy rezagada, con dos años de retraso, parecía ir por detrás durante años pero nunca cejó en su empeño de crear una zapatilla que realmente marcara la diferencia. Quizás ni ellos mismos esperaban tal resultado pero encontraron en Sawe y Kejelcha a los mejores pilotos posibles. Sin duda en Nike esto ha debido picar y van a tener que poner de nuevo toda la carne en el asador porque da la sensación de que Jacob Kiplimo es el mejor atleta pero ahora mismo se encuentra en desventaja tecnológica. Sea como fuere la foto que pasará a la historia lleva tres rayas.

Por Fernando Chacón, gerente de ALS SPORT SEVILLA.