El verano pasado salimos de Girona para una gran aventura y el portabicis fue clave. En Venecia, usamos las bicis para movernos por la ciudad, lo que nos permitió explorar de forma ágil sus calles. En Austria, las bicicletas se convirtieron en la herramienta para hacer senderos de mountain bike desafiantes. También exploramos Hungría y sus paisajes.
Y por último, llegamos a los Alpes Dolomitas, que son un auténtico paraíso para cualquier ciclista, con rutas de MTB simplemente espectaculares. Más allá de estos viajes, la bicicleta es una parte fundamental de nuestra vida. Yo sigo participando en algún triatlón, aunque ahora sin la dedicación de antes y sin buscar un gran resultado, y mis hijos, de 6 y 9 años, se inician en triatlones infantiles.
Un buen portabicicletas es un accesorio fundamental para poder vivir estas experiencias. Por ello, me gustaría compartir lo que he aprendido en el proceso de búsqueda, para que otros en mi misma situación puedan encontrar el más adecuado.
La elección: analizando las opciones disponibles
El primer paso fue entender qué opciones existían en el mercado. Hay varios tipos de portabicicletas, cada uno con sus propias ventajas y desventajas. Los más comunes son:
● Portabicicletas de techo: Son muy aerodinámicos y no bloquean el acceso al maletero. Sin embargo, subir las bicicletas, especialmente las más pesadas, puede ser un desafío. Además, aumentan la altura del vehículo, lo que puede restringir el acceso a ciertos estacionamientos con altura limitada.
● Portabicicletas de maletero o portón: Se fijan con correas al maletero o la puerta trasera del coche. Son una opción económica y fácil de instalar sin necesidad de barras de techo o bola de remolque. El inconveniente principal es que bloquean el acceso al maletero.
● Portabicicletas de bola de remolque: Se instalan en el enganche de remolque del vehículo. Ofrecen varias ventajas importantes. Son más aerodinámicos que los de techo, lo que se traduce en un menor consumo de combustible. Son fáciles de montar y desmontar, y la carga de las bicicletas es mucho más sencilla, ya que no tienes que levantarlas a gran altura. Su único inconveniente es que sobresalen por la parte trasera, por lo que debes tenerlo en cuenta al aparcar.
Por todas estas razones, me decidí por un portabicicletas de bola de remolque, ya que era la mejor opción para transportar las cuatro bicicletas de la familia.
La búsqueda del portabicis ideal y la prueba definitiva
Adquirí un portabicis de bola de remolque económico que, en teoría, cumplía con mis requisitos. Sin embargo, no tardé en darme cuenta de los problemas. Era muy pesado y difícil de manejar. Tenía unas barras fijas para sujetar las bicicletas que hacían que encajar las cuatro bicis fuera un auténtico dolor de cabeza. Además, si quería acceder al maletero, el sistema de inclinación no era nada práctico. Tenía que aflojar una tuerca y volver a apretarla después, lo que resultaba incómodo y lento, sobre todo con las bicicletas ya cargadas en el portabicis.
Recientemente, tuve la oportunidad de probar el Thule EasyFold XT. A diferencia del modelo que tenía antes, este portabicis no tiene barras fijas que estorben. Las bicicletas se sujetan con brazos desmontables que se fijan a la bicicleta y a la estructura del portabicis, y esto facilita mucho la colocación de las bicis, incluso de la cuarta. Al ser un portabicis diseñado para la ergonomía del usuario, todo resulta mucho más sencillo. Las correas de las ruedas se aprietan con facilidad y tienen una pestaña para guardarlas cuando no se usan. Además, todos los cierres tienen un candado integrado, lo que aumenta la seguridad de las bicicletas.
Al desmontarlo, se pliega de forma muy compacta y, al ser ligero, es muy fácil de maniobrar. Y lo mejor de todo, tiene unas ruedas en la parte inferior que me permiten desplazarlo sin tener que cargarlo a peso. El sistema de basculación también es infinitamente mejor. Con un simple pedal puedes abatir el portabicis, incluso con las bicis cargadas, para acceder al maletero sin problema.
Lo que he aprendido: claves para elegir un portabicis de bola
● Capacidad de carga y facilidad de uso: Elige un portabicis que se adapte al número de bicicletas que necesitas transportar, pero también considera el peso y la facilidad de montaje, especialmente si llevas bicicletas infantiles o pesadas.
● Ergonomía: Un buen portabicis debe ser ligero y fácil de manejar. La posibilidad de plegarlo para guardarlo y que tenga ruedas para transportarlo sin esfuerzo marca una gran diferencia.
● Seguridad: Asegúrate de que las bicicletas queden bien sujetas al portabicis. Un sistema de cierre con llave en los brazos de sujeción proporciona tranquilidad en los viajes.
● Funcionalidad: Opta por modelos que permitan inclinar el portabicis para poder acceder al maletero. Un sistema de basculación sencillo y rápido es fundamental para que la experiencia sea práctica.







