En una sola temporada en el tenis de élite se celebran más de 50 torneos. De ellos, al menos el 35 % tiene lugar en Europa, algo menos en Extremo Oriente, y el 20 % y el 10 % en Norteamérica y Australia, respectivamente. También se celebran algunos torneos en Oriente Medio.
“Viajar al otro lado del mundo para competir en la pista es emocionante, pero consume una enorme cantidad de energía. Muchos aficionados no se dan cuenta de esto porque solo ven a las jugadoras durante un breve instante: durante un partido”, afirma Jasmine Paolini, una destacada tenista italiana situada entre las diez mejores del mundo. “La mayor parte del trabajo se realiza fuera de la pista. Lejos de las cámaras, entrenamos y nos preparamos para torneos específicos. Parte de esa preparación consiste en adaptarse a un nuevo huso horario”.
Las recomendaciones de Jasmine
Los torneos que se celebran actualmente en California, seguidos en breve por los de Florida, obligan a las jugadoras europeas a cambiar su reloj biológico entre 7 y 9 horas. Esto puede provocar fatiga, falta de energía, disminución de la concentración y problemas de sueño, aspectos cruciales para la recuperación del cuerpo.
Los deportistas aficionados que participan en otros deportes y competiciones en países lejanos se enfrentan a retos similares. En estas situaciones, las estrategias que utiliza Jasmine Paolini pueden resultar útiles
Jet Lag Manager
La atleta italiana ha disputado cientos de partidos al más alto nivel, no solo en Europa, sino también en Norteamérica, Australia y Asia. Por lo general, empieza a prepararse para un nuevo huso horario unos días antes de volar, utilizando la sencilla aplicación Jet Lag Manager.
Disponible en los relojes Amazfit, incluidos el Active 3 Premium, el Active Max, el Balance 2, el T-Rex 3 Pro y el T-Rex Ultra 2, esta herramienta crea un programa personalizado del ritmo circadiano 72 horas antes del viaje. Indica cuándo exponerse a la luz solar, cuándo evitarla, cuándo entrenar y cuándo dormir. Tras la llegada, supervisa el cuerpo y guía gradualmente al deportista hacia el ritmo objetivo, ayudando a minimizar los efectos del cambio de huso horario.
“Tras la llegada, es importante ceñirse a unos puntos fijos: comidas, entrenamiento y descanso. El cuerpo se sentirá somnoliento, pero vale la pena superar el sueño e irse a la cama a la hora local de la noche”, afirma Paolini.
Rutina clave
En una nueva zona horaria, la fatiga puede durar varios días. Algunos parámetros registrados por el reloj pueden diferir de los valores previos al vuelo. Las fases de sueño profundo y la variabilidad de la frecuencia cardíaca, que indican indirectamente la fatiga del sistema nervioso, pueden verse alteradas. El índice BioCharge —la “batería interna” del cuerpo— también puede disminuir.
“Los deportistas profesionales son conscientes de ello. Por eso llegan al país anfitrión del torneo mucho antes de su primer partido, para disponer de tiempo suficiente para aclimatarse. Muchos tenistas lo hacen antes del torneo de enero en Australia. A mitad de temporada, resulta más difícil conseguir esa comodidad. Entonces, la clave vuelve a estar en las rutinas y herramientas probadas, como el Jet Lag Manager de Active 3 Premium”, añade Jasmine Paolini.

ESTRUCTURA DEL PLAN DE ENTRENAMIENTO, FEBRERO DE 2026*
Lunes:
10:00–10:30 | Ejercicios de velocidad y cambio de dirección
10:30–11:30 | Entrenamiento de fuerza (parte superior e inferior del cuerpo)
11:30–13:30 | Tenis
Martes:
10:00–11:00 | Ejercicios de movilidad y prevención de lesiones
11:00–13:00 | Tenis
Miércoles:
10:00–11:00 | Entrenamiento de fuerza en el gimnasio (parte superior e inferior del cuerpo)
11:00–11:30 | Ejercicios de acondicionamiento (desarrollo de los sistemas energéticos)
11:30–13:30 | Tenis
Jueves:
10:00–11:00 | Ejercicios de movilidad y prevención de lesiones
11:00–13:00 | Tenis
Viernes:
10:00–11:00 | Entrenamiento de fuerza (cuerpo completo)
11:00–13:00 | Tenis
Sábado:
9:30–10:00 | Calentamiento
10:00–12:00 | Tenis
Domingo:
Recuperación
*Llevado a cabo cuando no había torneos programados.
*Se llevaba a cabo cuando no había torneos.



