PEDALES DE TIERRA NORTE: Cuatro días de gravel entre Álava y La Rioja
Hay rutas que se recorren. Otras se viven. Y algunas, muy pocas, consiguen quedarse contigo mucho después de haber guardado la bicicleta.
Pedales de Tierra Norte, la propuesta gravel de Pedales del Mundo, es una de ellas. Un recorrido diseñado para descubrir la diversidad paisajística y cultural de Álava y La Rioja a través de caminos que unen naturaleza, historia, gastronomía y aventura.
Esta experiencia tuvo además un ingrediente especial: compartir el viaje con Israel, creador de la ruta. Pedalear junto a quien ha imaginado cada tramo aporta una dimensión distinta al recorrido. Cada desvío tiene una razón de ser, cada sendero una historia y cada paisaje una intención.
La aventura comienza en Vitoria‑Gasteiz. Tras la obligada fotografía de salida y una visita a Gama Bike, colaborador de la ruta y punto de alquiler de bicicletas gravel, arrancamos un viaje que durante cuatro días nos llevará por vías verdes, embalses, bosques, viñedos, montañas y algunos de los pueblos más bellos del norte peninsular.
Etapa 1 · Vitoria-Gasteiz – Maeztu | 120 km | +1.070 m
La primera jornada funciona como una perfecta introducción al carácter de la ruta. Comenzamos rodando por la Vía Verde del Ferrocarril Vasco‑Navarro, un terreno amable que permite encontrar rápidamente el ritmo.
Las pistas cómodas y los antiguos trazados ferroviarios se combinan con las explicaciones de Isra, que va desvelando la lógica que hay detrás de cada decisión del recorrido. El camino deja de ser un simple itinerario para convertirse en una narración.
El embalse de Ullíbarri‑Gamboa abre el paisaje de manera espectacular. Las zonas de baño de Landa aparecen como un oasis natural y las pasarelas sobre el agua invitan a reducir la velocidad para contemplar el entorno. Más de diez kilómetros de senderos estrechos bordeando el embalse ofrecen uno de los tramos más divertidos de la etapa.
La parada en la terraza del Parador de Argómaniz supone uno de esos momentos sencillos que terminan convirtiéndose en recuerdos imborrables. A veces una ruta también se construye en esos pequeños instantes.
Los hayedos de los Montes de Vitoria aportan un cambio de atmósfera. La luz se vuelve más íntima y los túneles iluminados de la vía verde crean una transición casi mágica entre paisajes.
La subida de La Minoria, completamente ciclable, pone el punto de exigencia antes de una larga bajada por amplias pistas que conduce hasta Maeztu, donde la recompensa llega en forma de buena gastronomía, descanso y conversación.
Etapa 2 · Maeztu – Elciego | 80 km | +1.300 m
La segunda jornada marca una clara transición. Dejamos atrás los paisajes más húmedos y verdes para adentrarnos en un territorio dominado por la piedra, la tierra y el viñedo.
Desde los primeros kilómetros se percibe que el paisaje habla un idioma diferente. Las montañas quedan atrás y los viñedos comienzan a ocupar el horizonte. Filas perfectamente alineadas acompañan buena parte del recorrido, creando una sensación hipnótica.
Pedalear entre viñas tiene algo especial. La luz parece distinta, los colores adquieren otra profundidad y el aire transmite la identidad de una tierra estrechamente ligada al vino.
La parada en Laguardia añade un componente gastronómico imprescindible al viaje. Tras recuperar fuerzas, continuamos hacia Elciego por pistas más rápidas y cómodas.
La llegada está presidida por una de las imágenes más icónicas de la Rioja Alavesa: el Hotel Marqués de Riscal, diseñado por Frank Gehry. Sus formas onduladas y placas metálicas de colores crean un contraste fascinante con el paisaje tradicional que lo rodea. Un final de etapa espectacular.
Etapa 3 · Elciego – Espejo | 100 km | +1.900 m
La tercera etapa es probablemente la más intensa y variada del recorrido. La Sierra de Toloño nos acompaña durante buena parte de la jornada, dominando el horizonte con una presencia constante y poderosa.
El terreno vuelve a transformarse continuamente. Alternamos pistas rápidas de gravel con senderos más técnicos y sinuosos que exigen atención y habilidad. Es una jornada para disfrutar plenamente de la bicicleta.
Sin apenas darnos cuenta cruzamos a tierras burgalesas. El paso entre territorios se produce de forma natural, demostrando el cuidado con el que está diseñado el itinerario.
Haro aporta una dimensión cultural al viaje. La capital del vino riojano respira tradición en cada rincón y recuerda la estrecha relación entre paisaje, agricultura e identidad local.
Más adelante aparecen localidades como Sajazarra, auténticas joyas detenidas en el tiempo, y Pancorbo, encajado entre montañas como una puerta natural entre regiones.
El regreso a Álava nos conduce hacia la Sierra de Arcena. El bosque se vuelve más profundo, la luz cambia y el silencio gana protagonismo. Son kilómetros capaces de recordar por qué el viaje en bicicleta sigue siendo una de las formas más auténticas de descubrir un territorio.
Etapa 4 · Espejo – Vitoria-Gasteiz | 100 km | +1.600 m
La última etapa se presenta como una jornada de contrastes, alternando pistas rápidas, senderos estrechos y continuos cambios de ritmo.
El gran protagonista del día son las Salinas de Añana. Declaradas Patrimonio Cultural, constituyen uno de los paisajes más singulares de la península. La combinación de historia, tradición y naturaleza crea una experiencia difícil de olvidar.
Después de varios días de ruta, llegar a este lugar tiene algo simbólico. La bicicleta deja paso por un momento a la curiosidad. Paseamos entre las estructuras salineras, descubrimos su funcionamiento y comprendemos la importancia histórica de este enclave.
La visita guiada aporta profundidad a la experiencia y convierte la parada en mucho más que un simple punto de interés turístico. Incluso pequeños detalles, como el pediluvio, se transforman en una forma diferente de descanso y recuperación.
Los últimos kilómetros hacia Vitoria‑Gasteiz se recorren con una mezcla de satisfacción y nostalgia. La aventura termina, pero la sensación de viaje permanece.
Resumiendo
Pedales de Tierra Norte no es únicamente una ruta de gravel. Es una propuesta que combina deporte, naturaleza, cultura, patrimonio y gastronomía con un equilibrio difícil de encontrar.
Durante cuatro jornadas el recorrido atraviesa bosques, embalses, montañas, viñedos, vías verdes y pueblos llenos de historia. Pero más allá de los paisajes, lo que realmente permanece es la sensación de haber recorrido un territorio pensado para ser comprendido desde la bicicleta.
Porque hay rutas que se diseñan sobre un mapa y otras que se sienten. Y esta, gracias al trabajo de Israel y al proyecto de Pedales del Mundo, pertenece claramente a la segunda categoría.
Información práctica:
• Ruta diseñada por Pedales del Mundo.
• Posibilidad de alquiler de bicicletas gravel en Gama Bike (Vitoria‑Gasteiz).
• Recorrido por Álava, Rioja Alavesa, La Rioja y norte de Burgos.
• Ideal para ciclistas que buscan combinar aventura, paisaje, cultura y gastronomía.
Más información en la web: La Mejor Red de Rutas en Bici y Viajes Ciclistas | Pedales del Mundo













