Nutrición y deporte

¿Beber agua en una taza de cobre tiene beneficios para la salud?

En algunas culturas es costumbre beber en tazas y jarras de cobre, mineral al que se le atribuyen propiedades antimicrobianas. Pero ¿eso significa que el agua de una taza de cobre es mejor para tu salud o tus entrenamientos?

Yolanda Vázquez Mazariego

3 minutos

Tiene sentido beber agua en taza de cobre

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¿Tiene algún beneficio probado beber agua en taza de cobre?

 

Las tazas de cobre son bonitas y tienen detrás una tradición de siglos. Ahora vuelven a aparecer en redes acompañadas de una larga lista de promesas: mejor digestión, más defensas, menos inflamación e incluso un extra de energía para entrenar. Como suele pasar con los remedios que prometen tanto, merece la pena hacer una pausa y mirar los estudios.

 

El cobre es necesario; la taza, no

 

Nuestro cuerpo necesita cobre para funciones relacionadas con el metabolismo energético, el tejido conectivo y el sistema nervioso. Podemos obtenerlo de alimentos como frutos secos, semillas, legumbres, cereales integrales y marisco. Que un nutriente sea esencial, sin embargo, no significa que tomar más aporte beneficios si ya cubres tus necesidades. NIH, ficha sobre el cobre.

Si haces deporte, quizá te preguntes si beber en cobre puede ayudarte a rendir más. La respuesta, con la evidencia disponible, es que no hay estudios que demuestren ese efecto. Una revisión sobre suplementos minerales y rendimiento deportivo, disponible en PubMed, no encontró investigaciones pertinentes que permitieran atribuir al cobre una mejora del rendimiento. Y beber de una taza ni siquiera equivale a recibir una dosis conocida del mineral.

 

¿Y su fama de «purificar» el agua?

 

Aquí sí hay una base experimental, aunque conviene contarla completa. En un estudio publicado en Journal of Health, Population and Nutrition, los investigadores añadieron bacterias causantes de enfermedades intestinales a agua y la dejaron 16 horas en recipientes de cobre. Después no pudieron recuperar esas bacterias en sus cultivos. Otro trabajo con Salmonella y Vibrio cholerae también observó su inactivación tras 24 horas de almacenamiento.

Son resultados interesantes para estudiar el tratamiento de agua contaminada. Pero no prueban que beber un vaso recién servido en una taza de cobre «desinfecte» el agua al instante, ni que reduzca las infecciones de quien lo usa. Si el agua ya es potable, tampoco necesitamos la taza para hacerla segura.

 

El detalle que sí importa: qué pones dentro

 

Parte del cobre del recipiente puede pasar a la bebida. La cantidad cambia según la acidez, la temperatura, el tiempo de contacto y el revestimiento interior. Un estudio experimental realizado por investigadores de la FDA y recogido en PubMed encontró una liberación mucho mayor con líquidos ácidos que con agua, especialmente en recipientes sin revestimiento.

Por eso, si te gusta usar tu taza de cobre, resérvala para agua potable fría o a temperatura ambiente. Evita dejar durante horas en una taza sin revestir bebidas ácidas, como zumo de limón, kombucha o refrescos, y también las bebidas calientes. Comprueba que el recipiente sea apto para uso alimentario y sigue las indicaciones del fabricante para limpiarlo.

Más cobre tampoco equivale a más salud. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) mantiene para adultos un límite superior de 5 mg al día, contando el cobre procedente de todas las fuentes. En un ensayo con agua que contenía distintas concentraciones de cobre, los síntomas gastrointestinales aumentaron con la exposición. Quienes tienen una enfermedad que altera el metabolismo del cobre, como la enfermedad de Wilson, necesitan además indicaciones médicas específicas.

 

¿De dónde viene la costumbre de beber en taza de cobre?

 

La tradición ayurvédica de dejar reposar agua en cobre tiene cierto respaldo experimental: estudios realizados en India han observado menos bacterias cultivables después de 16 a 24 horas de almacenamiento. Pero todavía no se ha demostrado que beber esa agua aporte beneficios clínicos a una persona sana, ni que tomar agua de una taza de cobre tenga el mismo efecto.

 

Mi conclusión

 

Si disfrutas bebiendo agua en una taza de cobre, puedes hacerlo por gusto. Para cuidar tu salud y entrenar bien, lo importante sigue siendo beber agua potable suficiente y llevar una alimentación variada. La taza puede acompañar ese hábito; los estudios no le atribuyen beneficios especiales para el organismo ni para el rendimiento.

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