Adelgazar sin dietas: olvídate de las dietas si quieres perder peso

Pon mucha atención porque vamos a revolucionar el mundo de la dieta, queremos convencerte de que para adelgazar debes olvidarte de ponerte a dieta y, sobre todo, de pasar hambre.
Yolanda Vázquez Mazariego -
Adelgazar sin dietas: olvídate de las dietas si quieres perder peso
Adelgazar sin dietas: olvídate de las dietas si quieres perder peso

 

Deja de sabotear tu metabolismo y apuesta por perder peso de una forma sana, natural y sin pasar hambre. Sólo tienes qué educar a tu cerebro para aprender a comer bien y desterrar la palabra dieta de tu mente para siempre.

  • La insoportable levedad de la lechuga

Prácticamente todas las dietas consiguen hacer que pierdas peso, pero al final fracasan porque los kilos se recuperan al volver a la alimentación normal. La única forma de mantener el peso una vez que se ha llegado al peso deseado es que, los alimentos que se tomen sean normales y que no supongan un sacrificio en el menú diario para que puedas seguir comiendo lo mismo después de adelgazar. Piensa cuanta gente conoces que ha estado sometida a un régimen estricto durante unos meses, sin comer con la familia, sin cenas con los amigos, con una férrea voluntad hasta alcanzar su peso "ideal". Y de esas personas ¿a cuántas conoces que no hayan recuperado el peso perdido? La mayoría recaen después del sacrificio porque vuelven a la rutina diaria, pero es lógico, pocas dietas consideran adelgazar comiendo los mismos alimentos de siempre pero de una forma diferente y más sana.

Otro problema es el famoso efecto yo-yo, que aparece en las personas que se someten a dietas ridículas hasta que pierden peso. Al abandonarlas, ganan peso y vuelven a otro dieta milagrosa y así durante todo el año. Al poco tiempo el metabolismo se rebela y se ganan más kilos de los perdidos y se termina odiando cada alimento mágico para adelgazar. Este efecto diabólico se produce porque la mayoría de estas dietas se basan en tomar alimentos diuréticos o laxantes que hacen perder líquidos rápidamente y son repetitivas (se come sopa todos los días)

Al final se adelgaza por aburrimiento y se pasa mucha hambre. En cuanto se termina el periodo de dieta, tu mente te pide comida, no puede más, las células demandan energía y en cuanto se vuelve a la alimentación normal, se recuperan los kilos, simplemente por la rehidratación de los tejidos, y porque el metabolismo se ve forzado a guardar reservas por si a tu "cabeza loca" le vuelve a dar por seguir una nueva dieta restrictiva.

  • Un plan para toda la vida: la escuela para aprender a comer

Abre tu mente, la mejor garantía para perder peso y no volverlo a recuperar es seguir una alimentación sana, equilibrada y natural, fácil de hacer y adecuada a tu estilo de vida y gustos gastronómicos. Olvídate de la palabra dieta, para adelgazar necesitas cambiar tu mente al mismo tiempo que tu despensa. Hay que comer de todo, porque descubrirás que es más importante la forma de cocinar y la proporción y cantidad de cada grupo principal de alimentos, que seguir una mono-dieta aburrida a base de apio y lechuga.

La mayoría de las personas que pierden peso y se mantienen durante toda la vida no han seguido una dieta específica, han aprendido a comer. Son conscientes de que su peso se mantiene en el punto que ellos quieren porque toman los alimentos que se adaptan a su estilo de vida y al gasto de energía que realizan.

Y por supuesto, no te vamos a descubrir ningún secreto porque tu ya lo sabes: la actividad física diaria, es tu mejor aliada para adelgazar sin pasar hambre, evitar la ganancia de kilos con la edad y para que tu cuerpo se acostumbre a mantener el motor en marcha y las bisagras engrasadas.

 Los pros y los contras

Adelgazar sin pasar hambre puede resultarte chocante, más si los resultados son contrarios a las promesas a las que estamos acostumbrados:

  • Los resultados no son inmediatos
  • Los kilos perdidos no aseguran que te conviertan en un cuerpo perfecto
  • Cada persona adelgaza de forma diferente y no se aseguran los resultados
  • La dieta se puede seguir toda la vida
  • Es imprescindible poner algo de tu parte y hacer actividad física todos los días


Sin embargo, las ventajas te convencerán:

  • No vas a pasar hambre
  • Seguirás disfrutando de la comida
  • No tienes porque comer un menú diferente al resto
  • No provoca mal humor, ansiedad, depresión
  • No recuperarás los kilos perdidos
  • No sentirás cansancio ni falta de energía.
  • No tienes porque sufrir flacidez, estrías, descolgamiento, etc. si haces ejercicio físico.

Publicidad

 

7 claves para perder peso sin hambre

1. Cambio de mentalidad. Recuerda que tu objetivo es estar delgado/a toda la vida  y no puedes estar a dieta indefinidamente. Educa tu mente para comer bien y no ganarás peso.

2. Moderación. Ningún extremo es bueno, ni por exceso de comida ni por defecto. Busca el equilibrio en tu plato para conseguir el equilibrio en la báscula.

3. Variedad. El metabolismo está diseñado para conseguir energía de los alimentos por lo que si tomas siempre los mismos alimentos, terminarás engordando con la ensalada de lechuga, por muy pocas calorías que tenga. Compra alimentos de temporada y enriquece tu recetario para despistar a los michelines.

4. Salud. Asegúrate que la dieta te haga fuerte frente a la enfermedad. Los kilos de más pueden hacer que veas a los alimentos como a enemigos cuando son defensores de tu salud, aliméntate para vencer.

5. Cocina casera. Si cocinas en casa, controlas los ingredientes de cada comida y la forma de cocinarlos, la clave para comer de todo sin engordar.

6. Paciencia. No desesperes por pensar que necesitas un año para perder 20 kilos de peso. El tiempo que inviertes en adelgazar de forma sana es un seguro de que lo haces bien y no vas a recuperarlo.

7. Una hora de ejercicio físico. Imprescindible, necesaria, obligatoria. Es como una religión, una vez que empiezas no puedes dejarlo. Es la garantía del éxito y tu camino a un cuerpo más armonioso y definido. En definitiva, a gustarte delante del espejo.

Dos extremos del mundo de las calorías

Para perder peso se aconseja seguir una dieta hipocalórica, es decir, con menos calorías de las que consumes habitualmente. Normalmente se recomienda disminuir entre 500 y 1.000 calorías diarias tu alimentación normal, pero es importante tener en cuenta las condiciones de las que partimos.

Hay dos casos dispares; por un lado, está el caso de las personas que toman una dieta muy calórica con bollos, helados, refrescos, embutidos, carnes grasas, fritos, etc. y que llegan a pasar de las 2.500  o 3.000 calorías al día recomendadas, debido a la alta proporción de grasas que consumen al día. En estos casos, al eliminar las grasas, se reducen más de 1.000 calorías al día.

El caso opuesto es el de las personas que llevan a dieta toda la vida, se alimentan con ensaladas, frutas, yogures y barritas dietéticas y consumen menos de 1.500 calorías al día, pero ya no pierden peso. Como es lógico, no se las puede reducir las calorías más. En estos casos, con nuestra dieta revolucionaria, incluso comerían más, pero de una forma que equilibre los nutrientes y compense el estancamiento del metabolismo con ejercicio aeróbico.

Los alimentos que te aseguran no pasar hambre

  • Verduras frescas o cocinadas al vapor

Si quieres olvidarte de la desagradable sensación de hambre, llena tu estómago de vegetales. Un primer plato de ensalada o verdura cocinada al vapor a discreción, te aseguran levantarte de la mesa con la sensación de plenitud y sin sentir hambre durante tres o cuatro hora. Tus aliadas son las espinacas, acelgas, coles de Bruselas, repollo, lombarda, brécol, alcachofas, berros, espárragos, todo tipo de lechugas (endibia, escarola, lechuga francesa, etc.) Cualquiera de estos alimentos frescos o cocidos tienen pocas calorías con la ventaja de que la energía que  proporcionan es en forma de carbohidratos complejos que aseguran un aporte de glucosa continuado. Además, todas las verduras contienen fibra insoluble que tiene un efecto saciante al hincharse en el estómago y enviar señales al cerebro de plenitud para que se deje de ingerir alimentos. Junto al efecto laxante de la fibra que evita el estreñimiento y mejora las condiciones de la  flora intestinal. Por último, los vegetales están de moda por el descubrimiento de sustancias fitoquímicas con nombres de moda como los indoles de las coles, la cinarina de la alcachofa o la alicina del ajo. Se ha demostrado que estas sustancias tienen propiedades medicinales para prevenir tumores, mejorar la salud cardiovascular, evitar la diabetes, es decir, retrasan el envejecimiento y las enfermedades asociadas a la vejez.

  • Hortalizas ricas en carbohidratos

La mayoría de las hortalizas que se consideran más calóricas, no lo son tanto. Las patatas, zanahorias, puerros, nabos, ajos, cebollas, berenjenas, calabacines, boniatos, calabaza, remolacha, etc. Son alimentos vegetales con una alta proporción en carbohidratos complejos, generalmente porque son tubérculos o raíces que el vegetal utiliza de reserva para mantenerse durante el invierno. Pero si miramos los números, las calorías no son tantas, mira que 100 g de patatas sólo tienen 71 calorías, y de zanahorias sólo 27 calorías y de puerros son 110 calorías. Si lo comparas con las 267 calorías de 100 g de salmón (media rodaja) o a las 294 calorías de un pequeño filete de ternera, los vegetales pierden su fama de engordar. Recuerda que estos alimentos levantan el ánimo porque los hidratos de carbono que contienen elevan los niveles de serotonina, un relajante natural que aleja la ansiedad provocada por las dietas estrictas.

  • Frutas frescas al natural

Las frutas son tu comodín para adelgazar. Puedes comer todo tipo de frutas al día, se recomienda tomar un mínimo de tres piezas y un máximo de 5 frutas variadas al día. Tienen la ventaja de que se pueden llevar en cualquier bolsillo y se pueden tomar a cualquier hora. Para perder peso sólo debes tener en cuenta que se toman crudas y qué hay algunas más calóricas como el plátano, aguacate, uvas o kakis de las que sólo debes tomar una pieza al día. Aportan fructosa, un azúcar sencillo que se asimila más lentamente que la glucosa simple y no provoca bajadas de azúcar o hipoglucemias. Además son ricas en fibra, vitaminas y minerales para conseguir una alimentación completa y sin carencias. También aportan agua para rehidratar y al ser alimentos vegetales contienen sustancias fitoquímicas medicinales como los flavonoides tipo quercitina, resverastrol, antocianidinas, etc. cada vez más de moda en la nutrición para ganar salud.

  • Legumbres cocinadas sin grasas

Las legumbres son las grandes olvidadas de la alimentación mediterránea, pero empiezan a recuperar su fama de buenos alimentos. Para los deportistas que quieren perder peso son un plato único ideal porque contienen carbohidratos y proteínas en un alimento vegetal y mucha fibra. Olvídate de su fama de calórica y toma entre tres y cinco platos de legumbres a la semana, bien cocidas con hortalizas (tomate, zanahorias, cebollas, patatas, etc.) o en ensaladas frías ahora que suben las temperaturas. Las legumbres ayudan a adelgazar porque aportan mucha fibra saciante y se hinchan en el estómago (como seguro que tu ya has notado) por lo que evitan que sientas hambre entre comidas. Además son muy ricas en vitaminas del grupo B, encargadas del metabolismo de los nutrientes y que su carencia puede provocar depresión y ansiedad. También contienen minerales y fitonutrientes para que tu alimentación sea completa y equilibrada.

  • Pescados

Los pescados son el plato preferido de las personas que cuidan su línea, por su agradable sabor y porque contienen un tipo de ácidos grasos llamados omega-3 que protegen el corazón y las arterias y te mantienen en forma. Para adelgazar, los pescados contienen muy pocas calorías si se cocinan al horno o a la plancha. La ventaja del pescado fresco de calidad es que asegura el sabor delicioso del pescado y sólo con un chorrito de aceite de oliva y unas hierbas aromáticas se consigue un segundo plato bajo en calorías. Intenta ampliar tus horizontes y escoge pescados diferentes, no te quedes en el emperador, el salmón, el atún y la merluza, investiga en la pescadería y prueba otros pescados como lenguados, rape, sardinas, rodaballo, mero, trucha, bacalao, caballa, etc.

  • Lácteos semidesnatados

Vivimos en una cultura láctea, los quesos, yogures y derivados forman parte de nuestra alimentación española, pero estos alimentos tienen el mismo problema que las carnes: los lácteos son ricos en grasas saturadas que no debemos tomar. Para poder beneficiarnos de la riqueza en calcio, fósforo, vitaminas y proteínas de los lácteos, sólo tenemos que escoger las versiones ligeras o desnatadas de los yogures y leches y escoger quesos frescos tipo requesón, de Burgos o Villalón, evitando la leche entera, la nata y la mantequilla y los quesos grasos o curados. Y por supuesto, procura tomar yogures porque son uno de los alimentos más beneficiosos para la salud. Contienen millones de bacterias beneficiosas que mejoran la flora intestinal, ayudan al sistema inmune y previenen la osteoporosis.

  • Cereales integrales

Los cereales son alimentos ricos en carbohidratos, proteínas y grasas vegetales, por eso son la base de la alimentación humana en todas las culturas. Estamos volviendo a recuperar los beneficios de los cereales enteros: pan integral, galletas integrales, muesli, avena, cebada, centeno, etc. Y es lo que más nos conviene para perder peso. Al refinar los cereales se obtiene una harina blanca y fina pero se pierde la fibra insoluble y las vitaminas y minerales del germen. Al escoger cereales y derivados enteros la alimentación se hace más completa y nos saciamos antes al comer, evitando picoteos entre comidas y regulando nuestro apetito.

  • Carnes magras

Las carnes animales parecen enemigas de nuestra dieta y de nuestra salud porque son muy ricas en grasas saturadas, las que se pegan en las arterias y conducen a problemas cardiovasculares y de colesterol. Pero no debemos eliminarlas de la dieta porque aportan proteínas de alto valor biológico y vitaminas y minerales como la B12, el zinc y el hierro que son escasos en el mundo vegetal o que no se absorben fácilmente. Para no ganar kilos y perder salud, hay que tomar un medida centrada que es elegir los cortes de las carnes con menos grasa, y tomar aves como el pollo o el pavo que son bajas en calorías y ricas en proteínas.

Para que te convenzas mira la tabla donde puedes comparar cada corte de la carne con las calorías que te proporcionan y así poder comprar en la carnicería con conocimiento.

100 gramos de carne de... Calorías Grasas

Cabeza de cerdo

324 cal 29, 1 g.

Filete magro de cerdo

111 cal 3 g.

Hígado de cerdo

134 cal 5, 7 g.

Paletilla de cerdo

271 cal 22,5 g.

Tocino de cerdo

759 cal 82, 5 g

Magro de cordero

112 cal 3,4 g

Costillas de cordero

348 cal 32 g

Pierna de cordero

234 cal 18 g

Bistec de ternera

294 cal 25, 4 gr

Filete magro de ternera

105 cal 1,7 g

Carne picada

216 cal 14 g

Costillas de ternera

223 cal 16, 5 g

Solomillo de ternera

116 cal 4, 4 g

Rabo de toro

184 cal 11, 5 g

Filete de ternera lechal

99 cal 1, 8 g

Pato

227 cal 3, 1 g

Muslo de pavo

114 cal 3, 6 g

Pechuga de pavo

105 cal 1 g

Muslo de pollo

110 cal 3, 1 g

Pechuga de pollo

99 CAL 0,9 g

 

Publicidad

 

Un pequeño cursillo de cocina

Por lo que has visto, puedes comer prácticamente de todo y hay pocas limitaciones en la cantidad de alimentos que te hemos contado. Te preguntarás dónde está el truco para poder comer de todo sin engordar. Es muy fácil: el gran secreto está en la forma de cocinar los alimentos.

El ejemplo más sencillo es el de la patata, aquí puedes comparar las calorías o energía que te proporcionan 100 gramos de patata según el método que elijas para cocinarlas:

100 g de...

Patata cruda

Patata hervida

Patata frita

Patata chips

Calorías

71 cal

121 cal

264 cal

539 cal

 

 

 

 

Tu decides, puedes seguir engordando con las patatas fritas o tomarte un sabroso plato de patatas cocidas aliñadas con aceite de oliva, orégano y pimentón y evitar ganar peso.

Tus herramientas de trabajo contra los kilos son:

  •  Horno: ese aparato con ventana que existe en la cocina no es una salida al hiperespacio. Úsalo porque la cocción al horno te permite cocinar los alimentos sin añadir grasas para darle sabor.
  • Olla de vapor: La olla exprés ha evolucionado a las ollas rápidas que disminuyen el tiempo de cocción de alimentos como las verduras, carnes y pescados para que no necesites añadir grasas (o calorías) y se pierdan pocas vitaminas y minerales en el agua de la cocción.
  • Wok: Un toque oriental de moda entre los "new age". Tiene la ventaja de que funciona sin añadir aceite y no se pegan los alimentos, repartiéndose el calor por todas las zonas.
  • Ollas de bambú: son unas cestas especiales para cocinar al vapor y sin grasas las verduras y hortalizas. Se utilizan en la cocina oriental y se recomienda seguir las instrucciones de uso y de lavado para no destruirlas en su primer uso.
  • Ollas de barro: Típicas de la cocina española, permiten cocinar los alimentos a fuego lento y en sus propios jugos, lo que evita el uso de grasas adiccionales. Son perfectas para cocinar las legumbres más duras (garbanzos, lentejas, judías, etc.) con hortalizas.
  • Plancha: para los amantes de los segundos platos como pescados y carnes, es la mejor opción, permite que el alimento se dore por fuera rápidamente. También se puede utilizar para hortalizas como espárragos, berenjenas, cebollas, tomates calabacines y para hacer huevos a la plancha y tortillas sin aceite. Es importante invertir en una buena plancha para que te dure toda la vida y evitar que los alimentos se peguen o que se pierda rápidamente la capa aislante durante los lavados.
  • A la piedra: se ha puesto de moda como método para cocinar la carne o el pescado en las reuniones con los amigos. Siempre que se elijan cortes de carnes con pocas grasas es una forma divertida de compartir la comida y escoger el punto de la carne al gusto de cada uno/a.
  •  Alimentos crudos: para los vagos en la cocina, es ideal. La mayoría de las frutas se toman al natural y muchas verduras y hortalizas se pueden servir crudas como palitos de zanahoria, de apio, ensalada de espinacas, rábanos, etc. y asegurar el máximo aporte de vitaminas y minerales y un trabajo extra para nuestro intestino porque al ser más duras se deben digerir con más tiempo.

Publicidad

 

Las trampas de las dietas famosas

Las dietas más famosas para perder peso tomando alimentos "mágicos" producen problemas de salud. Infórmate bien antes de seguirlas para no caer en un error muy poco saludable.

  • Dieta Atkins

Se basa en
Puedes comer alimentos ricos en grasas y proteínas sin límite, pero limitas los carbohidratos a 15-60 g al día. Es la tierra prometida de los amantes de alimentos como carnes, lácteos, embutidos, pescados, etc. Pero no permite comer vegetales, frutas, cereales, patatas, etc.

La trampa
Conduce a graves desequilibrios orgánicos y es un seguro para un problema cardiovascular. Los altos niveles en grasa pueden ser peligrosos para todos tus órganos. El exceso de proteínas provoca elevación del ácido úrico y puede dañar los riñones. Al limitar los carbohidratos,  puede provocar alteraciones de ánimo y bajar la moral. Si haces ejercicio, es incompatible con tu entrenamiento porque no proporciona la energía que necesitas para recargar tus músculos.

  • Dietas de barritas y batidos

Se basa en
Se sustituyen las comidas por batidos especiales, sopas o barritas dietéticas. Parecen una atractiva golosina. Se toman con un litro de agua para producir efecto saciante. Las fórmulas son muy variadas, las más sofisticadas incluyen, fibra, omega-3, vitaminas y minerales. Se utilizan mucho entre mujeres trabajadoras para evitar perder tiempo en la comida.

La trampa
Te hacen ignorar el placer de comer con la excusa de ganar tiempo y adelgazar. La mayoría de las veces se sigue trabajando mientras se come y te vuelven anti-social con los/las compañeros/as de oficina. Es importante tomar alimentos naturales y dejar las chocolatinas dietéticas para ocasiones especiales. No debes de utilizarlas habitualmente.

  • Dieta de la sopa

Se basa en
Consiste en una semana a base de sopa de repollo, tomate, cebolla, zanahoria y ajo a discreción. Sus supuestas virtudes son: tienen enzimas vegetales que queman la grasa rápidamente y pierdes muchos kilos en una semana (justo antes de irte de vacaciones) Paulatinamente, va incluyendo un alimento cada día para evitar la inanición por deshidratación.

La trampa
Después de una semana, odiarás la sopa. En realidad no se pierde grasa, se pierde líquido porque son vegetales diuréticos y laxantes que te hacen visitar el baño con frecuencia. No es nada recomendable, hay personas que han acabado en urgencias por bajadas de potasio y arritmias cardiacas provocadas por la pérdida de minerales en la orina. No merece la pena ni hablar de ella.

  • La dieta del pomelo

Se basa en
Un menú de 21 días a base de pomelo y alimentos proteicos. No se toma nada más. Se apoya en la existencia de enzimas quema-grasas en el pomelo, hasta ahora no descubiertas por la ciencia. No llega a las 1.000 calorías por día.

La trampa
Aunque te guste el pomelo terminarás por aborrecerlo, como la dieta de la sopa provoca carencias nutricionales graves, más si tenemos en cuenta que dura tres semanas. Al ser tan baja en calorías, te garantiza una pérdida de peso rápida, pero también te garantiza el efecto yo-yo. Es incompatible con el ejercicio y acaba con el buen humor, es imposible sonreír con un pomelo en tu plato.

Publicidad

 

Trucos para adelgazar sin dieta

Los pequeños cambios te conducen a un cuerpo delgado para toda la vida. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a conseguir que la comida sea un placer que no engorda.

1. Verde que te quiero verde. Si miras una tabla de calorías encontrarás pocos alimentos vegetales que superen las 100 calorías por 100 g. Si además tienen fibra con efecto saciante, comiendo un plato de vegetales en cada comida, conseguirás olvidarte de la sensación de hambre.

2. Las salsas para la sala de baile. Poner un poco de salsa a un plato puede aumentar las calorías considerablemente. Elimina la salsa o escoge una menos calórica: Dos cucharadas de mahonesa proporcionan casi 300 calorías a tu plato. Una cucharada de salsa de tomate sólo 100 calorías y la mostaza 75 calorías.

3. Un toque de hierbas frescas. Las grasas proporcionan sabor a los alimentos y al eliminarlas podemos perder el gusto y provocar ansiedad. Para evitarlo, añade hierbas frescas al cocinar,  no contienen calorías y son una fuente de vitaminas y minerales muy buena.

4. Mejor crudo. Los alimentos crudos son más difíciles de digerir, quemas más calorías con la digestión de una ensalada que con un plato de verdura cocinada. Además tienen un mayor efecto saciante.

5. Descubre las verdaderas recetas de la abuela. Los expertos dicen que la alimentación mediterránea es la mejor para la salud, pero pregunta a tus abuelos como cocinaban el cocido o la fabada. Apenas añadían carne y grasas, en cambio comían todos los días mucho guiso de legumbres y hortalizas. Nuestros abuelos se cuidaban mejor que nosotros.

6. Las ranas no están gordas. Beber agua durante todo el día ayuda a mantener la línea, a evitar el hambre y a desanimar a las tentaciones entre comidas. Además es muy importante para evitar la deshidratación durante el ejercicio (tu mejor aliado)

7. Usa las matemáticas y aprende a calcular raciones. Si disfrutas cocinando conseguirás adelgazar más rápido pero ten cuidado con hacer comida de sobra. Puedes terminar comiendo más de lo que te apetece con la excusa de que no se estropee tu maravilloso plato.

8. Moderniza la pasta. La pasta con pimientos, al ajo, con cebolla y puerros, con zanahoria y apio, es mucho más ligera que la tradicional boloñesa, cuatro quesos, carbonara. Igual pasa con los platos de arroz, al hacerlos vegetarianos, eliminamos calorías y ganamos variedad y sabor.

9. No te quemes con los fritos. Destierra la freidora de la cocina, siempre hay una opción apetecible para cocinar sin freír los alimentos. Las frituras son un multiplicador de las calorías.

10. Grasas sanas para tu corazón. No hay que dejar de comer grasas, nos moriríamos. Lo que si debemos hacer es elegir bien las grasas, prefiriendo las de origen vegetal como el aceite de oliva, los frutos secos y las del germen de los cereales y la soja.

11. Desayuna como un rey. O como una reina, cuanto mejor te alimentes por las mañanas, menos hambre tendrás por la tarde y evitarás ir a la cama con la cena en el esófago, retrasando la digestión y el metabolismo energético.

12. Comer en compañía. Mientras hablas no puedes comer. La conversación enlentece la comida y evita comer impulsivamente alimentos que sustituyen los afectos.

13. Sobremesa con infusión. Las infusiones no tienen calorías, ayudan a digerir los alimentos y evitan que nos levantemos de la mesa con ganas de dulces o algo más.

14. Libera tus tentaciones. El chuletón, el helado, los quesos más sabrosos, cada persona tiene una debilidad. No es conveniente eliminarlas para toda la vida. Es mejor que una vez al mes te permitas un capricho y que contrarrestes las calorías con ejercicio aeróbico extra.

15. No pares de moverte. Quemar calorías es fácil en el gimnasio, pero hay pequeñas costumbres que ayudan a perder peso. Además de tu hora de ejercicio diario, ayúdate al subir y bajar escaleras, ir andando a la compra, pasear al perro, arreglar el jardín, ir de compras, etc.

Publicidad
Te recomendamos

En estos tiempos digitales que nos ha tocado vivir no hay nada como jugar para poder ...

En noviembre queremos que cuides de ti...

Nos invitan a probar gratis las nuevas Solar Boost de adidas en el RUN SOLAR 5K, ¿vi...

Buff® se reinventa con el tejido DryFlx® ...

El espíritu de la maratón más internacional...