Quiero añadir gratis SportLife como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.
Son muchas las personas que tienene la fruta un básico para sus cenas. Y pocos saben que lo que elijas en la frutería puede afectar a la calidad de tu sueño. Uno de nuestros influencers de salud favoritos, el cardiólogo Aurelio Rojas, ha compartido sus recomendaciones para elegir mejor qué comer antes de acostarse, aunque conviene distinguir entre los beneficios nutricionales de las frutas y las pruebas científicas sobre su efecto real en el sueño.
Dormir bien no depende únicamente de acostarse temprano o evitar las pantallas antes de ir a la cama. La alimentación también puede influir en el descanso, especialmente cuando se consumen comidas abundantes, productos con mucho azúcar añadido o alimentos que provocan molestias digestivas.
En este contexto, el cardiólogo Aurelio Rojas pone el foco en tres frutas que, por su composición nutricional, pueden ser buenas opciones para la noche. También señala otras tres que conviene consumir con moderación, aunque hay un matiz importante: ninguna de estas frutas está demostrada como una causa general de insomnio o de interrupciones del sueño en personas sanas.
Las 3 mejores frutas para tomar por la noche
1. El kiwi: el favorito para favorecer el descanso
El kiwi ocupa el primer puesto en las recomendaciones del cardiólogo Aurelio Rojas. Esta fruta destaca por su contenido en vitamina C, fibra y otros compuestos beneficiosos para la salud. Además, contiene sustancias relacionadas con el metabolismo de la serotonina, un neurotransmisor que participa en la regulación del estado de ánimo y los procesos relacionados con el sueño.
Algunos estudios preliminares han observado mejoras en determinados parámetros del descanso entre personas qu e consumían kiwi antes de acostarse. Sin embargo, la investigación disponible todavía es limitada y no permite asegurar que esta fruta ayude a todo el mundo a dormirse más rápido. Otro de sus puntos fuertes es su contenido en fibra y su aporte de nutrientes con pocas calorías en una ración habitual.
Cómo tomarlo: uno o dos kiwis, según el tamaño y las necesidades individuales, pueden ser una buena opción como tentempié nocturno. Si tienes reflujo o notas que los alimentos ácidos te sientan mal antes de acostarte, es preferible tomarlos antes.
2. Los arándanos: pequeños frutos con grandes beneficios
Los arándanos son la segunda opción destacada por Rojas. Pertenecen al grupo de los frutos rojos y contienen polifenoles, entre ellos antocianinas, que se estudian por su posible papel en la protección cardiovascular y frente al estrés oxidativo.
Su contenido en fibra y agua, junto con su aporte de compuestos vegetales, los convierte en una alternativa interesante para quienes buscan un tentempié ligero. También pueden incorporarse fácilmente a una alimentación saludable sin recurrir a postres azucarados o productos ultraprocesados.
Ahora bien, conviene evitar afirmaciones demasiado tajantes: no está demostrado que los arándanos impidan los picos de glucosa en todas las personas ni que garanticen un sueño más profundo. La respuesta glucémica depende de la cantidad consumida, del resto de la comida y de las características de cada persona.
Cómo tomarlos: un pequeño cuenco de arándanos frescos o congelados sin azúcar añadido es suficiente para disfrutar de sus propiedades. Puedes combinarlos con yogur natural sin azúcar si te apetece un tentempié más saciante.
3. La manzana: fibra, saciedad y una digestión más equilibrada
La tercera fruta recomendada es una de las más habituales en los hogares: la manzana. Su principal ventaja es la fibra, especialmente la pectina, una fibra soluble presente en su pulpa y en otras partes del fruto. Esta sustancia contribuye a la salud intestinal y puede ayudar a aumentar la sensación de saciedad.
Consumir una manzana puede ser útil si tienes hambre antes de dormir y quieres evitar picar galletas, bollería o dulces. Además, aporta agua y nutrientes en una ración relativamente moderada en calorías. El doctor Rojas recomienda comerla bien lavada y con piel, ya que esta también contiene fibra y compuestos vegetales beneficiosos.
No obstante, la manzana no garantiza que vayas a descansar mejor ni que te levantes con menos hambre en todos los casos. Su efecto dependerá de tu alimentación general y de tus necesidades.
Cómo tomarla: una manzana mediana, bien lavada y con piel, es una alternativa sencilla para quienes necesitan comer algo antes de acostarse. Si te provoca hinchazón o gases, puedes probar a tomarla más temprano.
Las 3 frutas que deberías vigilar por la noche
El cardiólogo también menciona el plátano, las uvas y el mango entre las frutas que, por su contenido en azúcares naturales, convendría moderar antes de dormir.
Sin embargo, es importante aclarar que estas frutas contienen agua, fibra y otros nutrientes, y pueden formar parte de una dieta saludable. No existen pruebas sólidas de que deban evitarse sistemáticamente por la noche ni de que rompan el sueño por provocar una subida de insulina.
Lo más relevante es la cantidad, el contexto de la comida y la respuesta individual.
1. El plátano: nutritivo, pero depende de la ración
El plátano aporta hidratos de carbono, potasio, vitamina B6 y fibra. Su contenido en azúcares y almidón varía según el grado de maduración: los plátanos más maduros suelen tener una mayor proporción de azúcares disponibles. Esto no significa que comer un plátano por la noche vaya a alterar necesariamente el descanso. De hecho, puede ser una opción práctica para quienes necesitan un tentempié después de hacer ejercicio o llegan a la noche con hambre.
El posible problema aparece cuando se consumen grandes cantidades de alimentos o se añaden calorías innecesarias a una cena que ya ha sido suficiente.
El consejo: si te gusta el plátano, no necesitas eliminarlo de tu alimentación nocturna. Prueba una ración moderada y observa cómo te sienta.
2. Las uvas: dulces y fáciles de comer en exceso
Las uvas contienen agua, fibra y antioxidantes, pero también azúcares naturales. Como son pequeñas y fáciles de comer una tras otra, resulta sencillo consumir una cantidad considerable sin darse cuenta. Una ración abundante puede aportar más hidratos de carbono de lo previsto, aunque eso no implica que vaya a provocar una alteración del sueño. En personas con diabetes o con dificultades para controlar la glucosa, la cantidad consumida y el conjunto de la alimentación sí pueden ser especialmente importantes.
El consejo: si eliges uvas por la noche, sírvete una ración en un recipiente en lugar de comer directamente de un racimo grande. No es necesario descartarlas si te gustan y las toleras bien.
3. El mango: una fruta saludable que también aporta azúcares
El mango es rico en vitamina C, carotenoides y otros compuestos vegetales. Su sabor dulce se debe, en parte, a los azúcares naturales que contiene. Como sucede con el plátano y las uvas, una ración grande aporta más hidratos de carbono que una pequeña. Sin embargo, eso no convierte al mango en un alimento perjudicial antes de dormir ni demuestra que provoque despertares nocturnos.
Para la mayoría de las personas, la clave consiste en mantener una alimentación equilibrada y evitar las comidas excesivamente copiosas a última hora.
El consejo: disfruta de una porción moderada de mango si te apetece. Si necesitas controlar la glucosa, ajusta la cantidad a tus necesidades y sigue las recomendaciones de tu profesional sanitario.
¿Qué dice realmente la ciencia sobre la fruta y el sueño?
La relación entre alimentación y descanso es compleja. Aunque algunas investigaciones han estudiado el kiwi y otros alimentos por sus posibles efectos sobre el sueño, no hay evidencia suficiente para establecer una clasificación definitiva de frutas que mejoran el descanso frente a otras que lo perjudican.
Tampoco es correcto afirmar que cualquier aumento de insulina durante la noche fragmenta el sueño o daña el corazón. La insulina es una hormona normal y necesaria para regular la glucosa, y su respuesta depende de diversos factores.
En términos prácticos, hay hábitos con un respaldo más sólido para favorecer el descanso:
-
Cena con suficiente antelación: intenta evitar las comidas muy abundantes justo antes de acostarte, especialmente si tienes reflujo.
-
Limita la cafeína por la tarde y por la noche: su efecto estimulante puede dificultar el sueño durante varias horas.
-
Evita el alcohol como supuesto somnífero: aunque puede provocar somnolencia inicial, también puede empeorar la calidad del descanso.
-
Mantén horarios regulares: acostarte y levantarte a horas similares ayuda a regular el ritmo circadiano.
-
Elige tentempiés sencillos: si tienes hambre antes de dormir, una pieza de fruta puede ser una buena opción frente a productos ricos en azúcares añadidos y grasas.







