Dietas

Félix García Gallego nos cuenta cómo hace batch cooking para comer saludable cada semana

Batch cooking con Félix García Gallego: "el hábito de dos horas que cambió mi forma de comer (y que recomiendo a cualquier persona que dice no tener tiempo)".

Félix García Gallego

4 minutos

Batch cooking con Félix García Gallego

Quiero añadir gratis SportLife como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.

Activar ahora

Cada semana escucho la misma frase: "Me encantaría comer mejor, pero no tengo tiempo para cocinar".

Durante mucho tiempo pensé que el problema era la falta de motivación. Sin embargo, trabajando con personas que quieren perder grasa y mejorar su salud, me he dado cuenta de que el verdadero enemigo no es la falta de fuerza de voluntad, sino la improvisación.

"La base de una buena alimentación es la comida casera, variada y saludable, el batch cooking, cocinar un día para tener preparada la comida de toda la semana, te permite tener una buena planificación semanal para acompañar la dieta que necesitas a tus entrenamientos, ahorrando tiempo y dinero." Dra. Yolanda Vázquez Mazariego.

Cuando llegas a casa después de ocho o diez horas de trabajo, con hambre y cansancio, es muy difícil preparar una comida equilibrada desde cero. En ese momento el cerebro busca la opción más rápida, no la más saludable. Por eso muchas personas acaban pidiendo comida a domicilio, recurriendo a ultraprocesados o preparando cualquier cosa que encuentran en la nevera.

Fue precisamente esa situación la que me llevó a incorporar el batch cooking a mi rutina.

Desde hace años, todos los domingos reservo aproximadamente dos horas para cocinar toda mi alimentación de lunes a viernes. Durante ese tiempo preparo mis desayunos, comidas y meriendas. Cuando termina la semana, no he tenido que preocuparme ni una sola vez por qué iba a comer al día siguiente.

Y, sinceramente, ha sido una de las mejores decisiones que he tomado.

No cocino por obligación. Cocino para ganar libertad.

Muchas personas creen que preparar toda la comida de la semana es aburrido o demasiado estricto.

Cuando termino de cocinar el domingo siento que me he quitado un problema de encima. Durante los siguientes cinco días no tengo que pensar qué cocinar, no tengo que calcular cantidades ni improvisar cuando llego cansado. Simplemente abro la nevera, caliento mi comida y sigo con mi día.

Eso me permite centrar mi energía en entrenar, trabajar o descansar, en lugar de estar negociando constantemente conmigo mismo sobre qué comer.

La organización elimina la mayoría de las malas decisiones.

Mi estructura es muy sencilla

No preparo recetas complicadas ni platos de restaurante. La clave está en repetir una estructura nutricional que sé que funciona y que puedo mantener durante meses.

Desayunos

Todos los desayunos tienen la misma base.

  • Avena junto con proteína en polvo.

Puede parecer repetitivo, pero precisamente esa sencillez hace que nunca falle. La avena aporta hidratos de carbono complejos y fibra, mientras que la proteína ayuda a aumentar la saciedad y facilita alcanzar los requerimientos diarios de este macronutriente.

Dependiendo del día puedo variar la forma de prepararlo.

Unos días preparo una crema de avena caliente con canela.

Otros hago overnight oats (avena) para dejarla lista desde la noche anterior.

También puedo añadir fruta como plátano o frutos rojos si el entrenamiento del día requiere un mayor aporte energético.

No necesito veinte desayunos diferentes. Necesito uno que funcione y que pueda repetir sin cansarme.

Comidas completas en un solo táper

La comida principal siempre sigue la misma fórmula.

  • Una fuente de proteína.
  • Una fuente de hidratos de carbono.
  • Verduras.
  • Y algo que aporte sabor.

Mi base habitual es pasta de colores acompañada de una proteína que voy alternando durante la semana: pollo, salmón o atún.

A esa combinación añado brócoli o zanahoria cocida junto con tomates cherry, maíz y queso feta.

No se trata únicamente de cumplir macros. También es importante disfrutar de la comida para que el hábito sea sostenible.

La merienda nunca cambia

Otra decisión que me ha simplificado muchísimo la vida ha sido dejar de complicarme con la merienda. Siempre preparo exactamente la misma.

  • Un yogur griego natural acompañado de cereales y crema de cacahuete.

Es una combinación muy sencilla, rápida y saciante.

La proteína del yogur ayuda a controlar el apetito durante la tarde, mientras que los hidratos de carbono de los cereales y las grasas saludables de la crema de cacahuete proporcionan energía suficiente hasta la siguiente comida.

Cuando una opción funciona, no siento la necesidad de cambiarla constantemente.

Muchas veces buscamos variedad cuando realmente lo que necesitamos es consistencia.

El mayor beneficio no es ahorrar tiempo

La mayoría de las personas piensa que el batch cooking sirve únicamente para cocinar menos.

Y sí, el ahorro de tiempo es enorme.

Pero para mí ese no es el beneficio más importante.

Cuando tienes la comida preparada es mucho más difícil terminar comprando bollería porque has salido tarde del trabajo o pedir comida rápida porque no sabes qué cocinar.

Las decisiones saludables dejan de depender de la motivación.

Dependen de la planificación.

Y esa diferencia cambia por completo los resultados.

La ciencia también respalda este hábito

La planificación de las comidas no solo facilita la organización. Diversos estudios han observado que las personas que planifican su alimentación suelen presentar una mejor calidad de la dieta, consumen una mayor variedad de alimentos y tienen menos probabilidades de recurrir a opciones ultraprocesadas de forma habitual.

El consejo que siempre doy a quien empieza

Si nunca has hecho batch cooking, no intentes cocinar siete días completos desde el primer domingo. Empieza por tres.

Prepara únicamente los desayunos y las comidas de lunes, martes y miércoles.

Verás el tiempo que ahorras, el dinero que dejas de gastar y lo sencillo que resulta cumplir con tu alimentación.

Cuando ese hábito esté consolidado, amplía la planificación al resto de la semana, los hábitos duraderos se construyen paso a paso.

No necesitas la dieta perfecta. Necesitas un sistema.

Vivimos buscando el suplemento de moda, la dieta milagro o el alimento que promete acelerar el metabolismo.

Dedicar dos horas cada domingo me permite comer mejor durante cinco días completos.

Me asegura que cada comida aporta la proteína, los hidratos de carbono y las verduras que mi cuerpo necesita.

Etiquetas:

Relacionados