¿Te acuerdas cuando comías pollo con arroz y verduras? ¡Qué tiempos!
Ahora pensamos en ‘macros’ a la hora de incluir ingredientes en el plato. Esto se traduce en que, si hay que incluir 3 ‘macros’ en cada comida, vamos a jugar con ellos, subiendo o bajando unos u otros según los objetivos.
Por ejemplo, si buscas una dieta proteica, las proteínas son los macros prioritarios en el plato, que pueden pasar a ser la mitad del plato, el pollo de antes, y los carbohidratos pasan a ser un poco más del cuarto del plato, con el arroz y las verduras, y las grasas un poco menos del cuarto con el aliño de aceite de oliva.
Esto es un ejemplo, porque calcular macros no es sencillo y depende de tus objetivos. Y no podemos trivializar y pensar que los alimentos son solo proteínas o carbohidratos, contienen un poco de todo, además de vitaminas, minerales, fibras, etc.
PROS:
- Es nutrición avanzada y se consiguen resultados en poco tiempo, especialmente a la hora de conseguir bajar grasas y ganar músculo.
- A nivel deportista de alta competición, se sigue estas dietas tan restrictivas y medidas bajo control del equipo médico, nutricionista y psicólogo del equipo, bien para conseguir resultados como bajar kilos en deportes con categorías de peso, o ciclos de entrenamiento en los que es necesario ganar músculo en etapa precompetición, etc.
CONTRAS:
- Hay que tener nociones más avanzadas de nutrición para hacer un buen plan de alimentación por macros, o contar con un buen nutricionista.
- Psicológicamente debes estar preparado, disponerte a pesar todo en una báscula y a tener mucha paciencia y fuerza de voluntad, porque vas a comer diferente al resto de tu familia y amigos y se acabó la vida social.
- Con el tiempo, aprendes a contar macros casi inconscientemente, pero tu dieta suele ser poco variada y muy restrictiva, lo que te puede llevar a abandonarla o a trastornos de la conducta alimentaria.
