Correr

Drop alto o bajo en zapatillas de running: cuál elegir según tu pisada (y evitar lesiones)

Por si lo has escuchado y no sabes bien lo que es o cómo te influye, te contamos qué es el drop, cómo afecta tu forma de correr y qué tipo (alto, medio o bajo) te conviene si eres principiante, tienes molestias o quieres mejorar tu rendimiento.

Gerardo Centeno García-Rodrigo

2 minutos

Drop alto o bajo en zapatillas de running: cuál elegir según tu pisada (y evitar lesiones) (Foto: iStock)

A la hora de decantarte por una zapatilla para correr, tendrás que estar atento a una serie de datos que, sin duda, las tiendas especializadas habrán colocado en la etiqueta de cada uno de los modelos a la venta. Uno de ellos será el drop de la zapatilla. Es decir, la diferencia de altura entre el talón y el antepié o la parte delantera del calzado. No debes confundir el drop con una mayor o menor altura de la suela, ahora estamos analizando el desnivel de la zapatilla. Y no es aspecto baladí, pues la inclinación de cada tipo de horma se traducirá en diferente posición corporal y, por ende, en cómo distribuirás tu peso en cada pisada. A mayor drop, más alto está el talón respecto del antepié. Drop cero significa que tu pie tiene el talón y el antepié a la misma altura, como cuando estás descalzo.

La diferencia en mm de la longitud de la flecha de la derecha (altura del talón) menos la de la izquierda (altura del antepié) es a lo que llamamos drop.

Veamos en primer lugar con qué tipos de drop podrías encontrarte en ese par de voladoras que te ha llamado la atención:

  • Drop Alto (9 a 12 mm): Es el estándar en la mayoría de las zapatillas de entrenamiento actuales. No hay más que verlas para entender que el aterrizaje con el talón se hará más confortable con esta suela.
  • Drop Medio (5 a 8 mm): De aspecto más clásico y versátil
  • Drop Bajo o Cero (0 a 4 mm): Te da la bienvenida al "natural running" invitando a priorizar el apoyo con la parte delantera del pie.

¿Y ahora? ¿Cómo sabrás cuál te conviene más? Vamos a intentar ayudarte.

Usa un drop alto si eres principiante o si ya has aceptado que no hay forma de que cambies tu aterrizaje de talón. También deberás recurrir al drop alto si sufres habitualmente de fascitis plantar o molestias en el tendón de Aquiles. Si tu punto flaco son los dolores en el talón, tu aliado será igualmente este drop.

Si eres runner habitual y tu única carga suele recogerse en las rodillas, un drop medio será tu opción natural. Tendrás una zapatilla adecuada tanto para entrenamientos como para días de carrera.

Para los que quieran experimentar el concepto barefoot, el drop 0 es su meta. Pero siempre con una transición pausada. No paséis de forma abrupta desde un drop alto a uno muy bajo, pues tus gemelos lo acusarían.

No olvides que la elección del drop no sustituye a la atención que debes prestar a la forma de tu pisada. Ser pronador, neutro o supinador es una cuestión distinta. No obstante, se ha demostrado que, en el caso de los corredores pronadores, un drop medio o alto disminuye el riesgo de lesiones al amortiguar el impacto del talón. Por contra, los atletas supinadores son más proclives a encontrar beneficios en los modelos de drop bajo al activar la zona del antepié en el contacto con el suelo y equilibrar mejor el peso del cuerpo.

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