Las berenjenas son unas verduras muy apreciadas en la cocina por su sabor y propiedades nutritivas, pero contienen solanina, un ingrediente que puede producir inflamación. Aquí tienes qué hacer para evitarlo.
Es un vegetal bajo en calorías, rico en fibra y con un buen aporte de vitaminas y minerales, especialmente potasio, magnesio y vitaminas del grupo B. Además, contiene antioxidantes como la nasunina, que le da el color morado y que protege las células del daño oxidativo.
Pertenece a la familia de las solanáceas como el tomate, que se caracterizan por tener un alcaloide conocido com solanina, una sustancia que da el sabor amargo y que puede aumentar la inflamación y empeora algunas enfermedades como la artritis.
Las personas alérgicas pueden reaccionar a la solanina al comer berenjena y otros vegetales de la misma familia. Los síntomas de una reacción alérgica incluyen sarpullido, hinchazón facial, picazón, urticaria y voz ronca.
Cómo preparar las berenjenas para reducir la solanina
Para eliminar la solanina de la berenjena, puedes cortar la verdura en rodajas o cubos y espolvorear sal gruesa sobre ella, dejándola reposar en un colador entre 30 minutos y 2 horas para que sude y libere el amargor.
Otra opción es sumergir las piezas de berenjena en agua con sal (o incluso leche) o agua con vinagre durante unos 30 minutos para que suelte los compuestos amargos. Finalmente, enjuaga bien las berenjenas para eliminar la sal o la mezcla de agua y sécalas antes de cocinar.
Cómo cocinar la berenjena de forma saludable
Antes de cocinar la berenjena, lávala y corta ambos extremos. La piel se puede comer, pero puedes quitársela si la encuentras demasiado gomosa, pero en la piel tienes la mayor parte de la fibra y antioxidantes.
Para reducir el amargor y la solanina, espolvoréala con sal y déjala reposar 30 minutos. La sal absorberá parte del amargor. También evitará que la berenjena absorba demasiado aceite y se vuelva grasosa durante la cocción. Enjuaga la sal antes de cocinarla.
Puedes prepararla de muchas maneras, lo mejor es cortarla en rodajas que puedes asar, hornear, cocinar al vapor o saltear la berenjena.
Una de las recetas favoritas es la berenjena a la parmesana, pero recuerda que rebozarla en pan rallado y freírla en aceite añadirá calorías y grasa.
Para una versión más ligera, hornéala o haz la receta de berenjenas en freidora de aire o airfryer.