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Subir la cuerda, te explicamos todas las fases de la trepa para que lo logres

¡En conocer las fases de este ejercicio está el truco!
Domingo Sánchez/ Fotos: César Lloreda -
Subir la cuerda, te explicamos todas las fases de la trepa para que lo logres

La trepa es un ejercicio estupendo para ganar fuerza de forma funcional e implicando casi toda tu musculatura, ¡funcional, eficiente y productivo!

Si antes te explicábamos los ejercicios previos para lograr subir la cuerda, ahora te despiezamos su secuencia para que tengas muy claro cada una de sus fases. Salida, bajada y trepa componen esta prueba tan necesaria para superar determinadas oposiciones como la de bomberos, ¡vamos a ello!


Subir la cuerda tiene 3 fases, cada una de ellas con algunas características específicas

1. La salida

Si quieres ahorrar energías puedes comenzar subiendo con un pequeño salto vertical que te ayude a salvar los primeros metros, pero si tu objetivo es superar las pruebas de bomberos, la cosa se complica. Es obligatorio iniciar el ejercicio sentado en el suelo y además para que no sea nulo, los pies no pueden abandonar la superficie después de la cadera, así que la salida es el movimiento más crítico y determinante.
La cuerda debe estar totalmente vertical, así evitarás balanceos, y el agarre lo más alto posible. El primer pull se realiza con los dos brazos y a partir de ahí se continúa con un movimiento alternativo de los agarres y la oscilación de la cadera moviendo las piernas.


2. La trepa

Si la técnica de subida es ayudándote con las piernas, debes intentar hacer presa con los pies lo más arriba posible, flexionado rodillas y sobre todo la cadera. Extiende las piernas al tiempo que elevas el brazo para ascender en el agarre.

Aunque no lo parezca, la opción de no utilizar las piernas es la más rápida ya que no se pierde tiempo en colocar las piernas haciendo presa sobre la cuerda. El inconveniente es que requiere más potencia y sobre todo técnica y experiencia.

En esta fase es donde cobran importancia el movimiento de la cadera y las piernas, una buena coordinación supondrá mayor eficiencia consiguiendo brazadas mas largas.


3. La bajada

Es la fase olvidada, pero resulta fundamental para terminar con seguridad. El trabajo excéntrico de la bajada es intenso, sobre todo si  se realiza de forma controlada. Si estás muy fatigado o, en el peor de los casos, tienes un calambre u otro percance, siempre puedes optar por ayudarte con las piernas haciendo una presa, por esta razón es bueno tener aprendida esta técnica, puede ser un seguro en estas situaciones.

Agradecemos la colaboración al centro
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