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Es un mecanismo sencillo al que le debemos la vida: cuando la cantidad de líquidos del cuerpo baja de cierto nivel aparece la ansiosa e imperiosa necesidad de beber, ¡nos entra sed!
Nuestro organismo tiene un conjunto de sensores eficientes que ayudan a controlar nuestro nivel de hidratación. La pérdida de líquidos dispara una catarata de señales que alertan al centro de la sed que está ubicado en nuestro cerebro. Este nos obliga a beber.
Así se produce la sensación de sed
- La reducción de agua dentro de las células hace que los riñones segreguen vasopresina II, que hace que la presión arterial aumente.
- Las glándulas suprarrenales liberan aldosterona a la sangre. Esta hormona favorece la retención de agua y sodio en los riñones.
- El corazón bloquea ciertas sustancias inhibidoras de la sed como el péptido atrial natiurémico (ANP) y el propanodol.
- Los mensajes que mandan las neuronas (propanodiol, aldosterona y vasopresina) y la señal de descenso de ANP viajan al cerebro.
- Las señales se procesan en el centro de la sed del cerebro (OCPLT), un órgano que se encuentra cerca de la hipófisis y el hipocampo.
- El OCPLT estimula las neuronas integradoras que provocan el deseo de beber: hacen que notemos sequedad en la boca.
- La hipófisis libera la hormona anidiurética ADH al torrente sanguíneo.
- La hormona ADH hace que los riñones retengan agua.
- Al beber se humedece la boca y se disparan los mensajes nerviosos para activar la saciedad mucho antes de que el agua se absorbida en el intestino.
Señales de deshidratación
- Crece el nivel de sodio por la falta de las reservas de agua.
- Baja la presión arterial y/o la disminución del volumen de sangre.
- Se produce la salida del agua interior de la célula al espacio intercelular.
La pérdida del 1% de los fluidos activa nuestros órganos sensibles a la hidratación. Sus señales bioquímicas llegan al cerebro y este estimula la sed e inhibe las ganas de orinar.
¿Cuándo y cuánto hay que beber?
- Inactivo: 8-10 vasos diarios (1,9-2,4 litros de agua)
- Activo: 10-12 vasos diarios (2,4-2,8 l)
→ Antes del ejercicio: (1-2 horas antes): 500 ml de agua
→ Durante el ejercicio: (cada 15-20 minutos): 120-140 ml
→ Después del ejercicio: por lo menos 600 ml de agua
Funciones del agua en el cuerpo
- El 85% del cerebro está compuesto de agua
- Regula la temperatura
- Compone el 79% de la sangre
- Forma el 22% de los huesos
- Amortigua las articulaciones
- Compone el 73% de los músculos
- Remueve los desechos
- Humedece el oxígeno que respiramos
Pero cuidado, una ingesta excesiva de agua puede desencadenar una inflamación cerebral potencialmente mortal conocida como pokidipsia.
¿Sabías que...?
- La sensación de sed se genera en la misma zona del cerebro que la de hambre, por eso ambas sensaciones se confunden frecuentemente y muchas veces comemos porque creemos que estamos hambrientos cuando en realidad lo que necesitamos es hidratarnos. Si te has propuesto adelgazar, bebe y deja pasar unos minutos antes de lanzarte sobre la nevera.
- Otro de los motivos por los que beber justo antes de las comidas contribuye a adelgazar es porque el agua ocupa un espacio en nuestro estómago y produce sensación de saciedad, por lo que comemos menos.
- En los ancianos la sensación de sed disminuye, pero no así sus necesidades de hidratación, por lo que estas personas deben estar más atentas a beber a menudo, especialmente cuando llegan las altas temperaturas.
- Si padeces un problema de retención de líquidos, curiosamente, los expertos recomiendan beber más agua (más a menudo, en pequeñas cantidades).
- No solo los líquidos contribuyen a reponer nuestras reservas de agua, gran parte se recibe a través de los alimentos, especialmente de las frutas y verduras.
- Deberíamos beber al levantarnos. Tras más de 8 horas sin beber ni comer siempre se produce un ligero grado de deshidratación. La manera más eficaz y ligera de ponerle remedio es empezar el día con un vaso de agua.
- La sed produce una de las necesidades más acuciantes y que más nos impulsan a la acción. Estamos programados para no detenernos ante nada cuando necesitamos agua. Por eso, cuando alguien siente una atracción irremediable hacia algo decimos que tiene sed… de poder, de venganza, etc.













