Vida Sana

Ejercicio, el mejor tratamiento natural para la depresión

Los científicos lo tienen claro, el ejercicio puede ser una buena terapia para el tratamiento de la depresión sin necesidad de fármacos.

Yolanda Vázquez Mazariego

3 minutos

Ejercicio, el mejor tratamiento natural para la depresión

 

Cada vez hay más pruebas que sugieren que mover el cuerpo podría aliviar la depresión casi tan bien como la terapia, sin necesidad de receta médica. 

 

Una amplia revisión de estudios sugiere que el ejercicio puede aliviar la depresión con una eficacia similar a la de la terapia psicológica. En comparación con los antidepresivos, el ejercicio mostró beneficios similares, aunque la evidencia fue menos concluyente.

Los investigadores descubrieron que la actividad física ligera o moderada en varias sesiones fue la más eficaz, con pocos efectos secundarios. Si bien no es una panacea, el ejercicio puede ser una herramienta poderosa y accesible para muchas personas.

 

El ejercicio puede reducir los síntomas de depresión con la misma eficacia que la terapia, e incluso posiblemente los antidepresivos, según una importante revisión de ensayos clínicos. 

 

Según una revisión Cochrane actualizada, la actividad física regular puede aliviar los síntomas de la depresión con una eficacia similar a la de la terapia psicológica. Al comparar el ejercicio con la medicación antidepresiva, los investigadores observaron beneficios similares, aunque la certeza de dicha evidencia fue menor.

La depresión sigue siendo un importante problema de salud mundial, que afecta a más de 280 millones de personas en todo el mundo y contribuye significativamente a la discapacidad. El ejercicio se destaca como una opción económica y ampliamente accesible que, además, mejora la salud física, lo que la hace atractiva tanto para pacientes como para profesionales de la salud.

 

Dentro de la Revisión Cochrane

 

El análisis fue dirigido por investigadores de la Universidad de Lancashire y se basó en datos de 73 ensayos controlados aleatorizados con casi 5000 adultos diagnosticados con depresión. Estos estudios analizaron la comparación del ejercicio con la ausencia de tratamiento o con condiciones de control, así como con terapias psicológicas y antidepresivos.

En general, los hallazgos mostraron que el ejercicio produjo reducciones moderadas de los síntomas depresivos en comparación con la ausencia de tratamiento. Al compararlo con la terapia psicológica, el ejercicio produjo mejoras similares, según evidencia de certeza moderada de diez ensayos.

Las comparaciones con antidepresivos también sugirieron efectos comparables, pero la evidencia que lo respaldaba fue limitada y se consideró de certeza baja. Pocos estudios realizaron un seguimiento de los participantes tras finalizar el tratamiento, lo que deja incierto el impacto a largo plazo.

Seguridad y efectos secundarios

 

Los efectos secundarios reportados fueron poco frecuentes. Las personas que participaban en programas de ejercicio experimentaron ocasionalmente lesiones musculares o articulares, mientras que quienes tomaban antidepresivos reportaron problemas típicos relacionados con la medicación, como fatiga y problemas gastrointestinales.

"Nuestros hallazgos sugieren que el ejercicio parece ser una opción segura y accesible para ayudar a controlar los síntomas de la depresión", afirmó el profesor Andrew Clegg, autor principal de la revisión. "Esto sugiere que el ejercicio funciona bien para algunas personas, pero no para todas, y es importante encontrar enfoques que las personas estén dispuestas y sean capaces de mantener".

 
¿Qué tipo de ejercicio funciona mejor?

 

La revisión reveló que la actividad física de intensidad ligera a moderada puede ser más beneficiosa que los entrenamientos intensos. Se observó una mayor mejoría en los síntomas depresivos al completar entre 13 y 36 sesiones de ejercicio.

Ninguna forma de ejercicio superó claramente a otras. Sin embargo, los programas que combinaban diferentes tipos de actividad y entrenamiento de resistencia resultaron ser más efectivos que el ejercicio aeróbico por sí solo.

Algunas actividades, como el yoga, el qigong y los estiramientos, no se evaluaron en este análisis y quedan áreas para futuros estudios. Al igual que con otros hallazgos, los beneficios a largo plazo aún son inciertos debido al limitado seguimiento.

 
Por qué las conclusiones siguen siendo cautelosas

 

Esta actualización añadió 35 nuevos ensayos a versiones anteriores de la revisión publicadas en 2008 y 2013. Incluso con la base de evidencia ampliada, las conclusiones principales apenas cambiaron. Muchos de los estudios incluidos fueron pequeños, a menudo con menos de 100 participantes, lo que dificulta la elaboración de conclusiones definitivas.

"Aunque hemos añadido más ensayos en esta actualización, los hallazgos son similares", afirmó el profesor Clegg. "El ejercicio puede ayudar a las personas con depresión, pero si queremos determinar qué tipos funcionan mejor, para quiénes y si los beneficios perduran en el tiempo, aún necesitamos estudios más amplios y de alta calidad. Un ensayo amplio y bien realizado es mucho mejor que numerosos ensayos pequeños de baja calidad con un número limitado de participantes cada uno".

 

Fuente

Andrew J Clegg, James E Hill, Donncha S Mullin, Catherine Harris, Chris J Smith, C Elizabeth Lightbody, Kerry Dwan, Gary M Cooney, Gillian E Mead, Caroline L Watkins. Exercise for depressionCochrane Database of Systematic Reviews, 2026; 2026 (1) DOI: 10.1002/14651858.CD004366.pub7

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