Nutrición y deporte

Ajo, el antibiótico natural

El ajo crudo tiene muchas propiedades saludables y es una ayuda como antibiótico natural para la salud general y el rendimiento deportivo.

Yolanda Vázquez Mazariego

3 minutos

Ajo crudo, antibiótico natural

En el extranjero tenemos la fama de que España huele a ajo, ya que este popular alimento aparece en la mayoría de las recetas más populares, desde el gazpacho a cualquier rehogado de verduras, pasando por los encurtidos y ensaladas. Lo que no saben fuera es que una de las razones por las que en España tenemos una mayor esperanza de vida está en que seguimos una dieta tradicional mediterránea, en la que es un ingrediente básico y no falta en nuestros platos, especialmente cuando nos ponemos enfermos. 

Es uno de los alimentos más útiles en medicina natural, se considera un antibiótico natural, aunque en realidad es un antiséptico, ya que no 'mata' microorganismos como los antibióticos, más bien refuerza las defensas inmunológicas y no perjudica a la flora intestinal beneficiosa, ayudando a prevenir infecciones de hongos, bacterias y virus.

El ajo puede ser un aliado natural para combatir infecciones y fortalecer el sistema inmunológico, pero es fundamental consumirlo crudo y de manera adecuada, y consultar a un profesional de la salud si es necesario. También es un buen aliado del corazón, fluidifica la sangre, equilibra el colesterol y protege las venas y arterias del envejecimiento.

El secreto está en sus ingredientes que le dan el olor característico, la alicina y los sulfuranos, unos compuestos volátiles que pasan al sudor y la saliva, de ahí que sea tan difícil disimular el olor durante las horas siguientes.

 

Beneficios del ajo crudo como antibiótico:
  1. Combate infecciones: Puede ayudar a combatir infecciones respiratorias, infecciones en la piel y afecciones del oído.
  2. Fortalece el sistema inmunológico: Consumirlo regularmente puede ayudar al cuerpo a defenderse de virus y bacterias.
  3. Propiedades antiinflamatorias: Los compuestos también pueden ayudar a reducir la inflamación. 

 

Cómo utilizar el ajo como antibiótico

 

La forma más efectiva de consumirlo para aprovechar sus propiedades antibióticas es en crudo. Machaca o tritura un diente de ajo y déjalo reposar unos minutos antes de consumirlo para activar la alicina, su principal compuesto activo. 

Puedes tomar el ajo picado con agua, como si fueran pequeñas pastillas, o añade el ajo crudo picado a ensaladas, tostadas con aceite de oliva, o combínalo machacado con salsas, aderezos y otros alimentos saludables. 

Para prevenir infecciones se recomienda consumir un diente de ajo al día. 

En caso de infección, se puede tomar machacado con miel y zumo de limón cada 3 horas para reforzar las defensas y ayudar al cuerpo a recuperarse.

Importante

Aunque el ajo tiene propiedades beneficiosas, no debe sustituir a los antibióticos farmacéuticos, ya que estos últimos han sido probados científicamente para tratar infecciones específicas

Y puede interactuar con algunos medicamentos, como los anticoagulantes. Consulta a un profesional de la salud si estás bajo tratamiento médico. 

 
Ajo como alimento para deportistas
 

Incluir ajo crudo en la dieta ha sido una práctica común entre deportistas, no sólo para prevenir infecciones en épocas de entrenamiento intenso y competiciones, también porque mejora la circulación sanguínea y aumenta la oxigenación muscular, lo que potencia el desarrollo muscular, la resistencia y la recuperación, además de ofrecer propiedades antiinflamatorias y inmunoestimulantes. También ayuda a la salud cardiovascular, contribuyendo a controlar la presión arterial y el colesterol, y puede retardar la fatiga, mejorando el rendimiento general.

 

Y además
El ajo ayuda a evitar las picaduras de mosquitos, ya que las personas que comen ajo, exudan el olor característico después de comerlo, lo que aleja a los mosquitos. También se puede friccionar en las picaduras para prevenir la infección y disminuir la inflamación. 

Si lo que te ha picado es una avispa aplícate zumo de limón, pues la acidez alivia la picadura; si te ha picado una abeja, jugo de perejil y miel. Y si no puedes con el olor, pon albahaca y melisa en las ventanas, su olor mantiene alejados a los mosquitos y tu olfato agradecerá su perfume.

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