El sistema cardiovascular del cuerpo del deportista

El sistema cardiovascular del cuerpo del deportista

¿Quieres saber cómo funciona tu sistema cardiovascular cuando le das a tu cuerpo alegría macarena?

 

El sistema cardiovascular está constituido por el corazón y una árbol vascular ramificado por todo el cuerpo donde la sangre se encarga de transportar el oxigeno y nutrientes y recoger los residuos metabólicos.

Es un sistema que responde al ejercicio físico cardiovascular generando adaptaciones que además de mejorar el rendimiento, mejoran la salud y la calidad de vida de la persona deportista.
 
→ Captación de aire

La nariz y la boca se encargan de captar el aire del exterior. La frecuencia respiratoria aumenta con el ejercicio.

→  Retorno venoso con CO2

El CO2 se transporta a través del retorno venos que, ayudado por las contracciones musculares, asciende de nuevo hasta el corazón para ser bombardeado a los pulmones y ser expulsado finalmente al exterior.

→  Expulsión de agua (sudor)

El agua producida en la obtención de energía se expulsa en forma de sudor haciendo la función de regulación de la temperatura a modo de radiador humano.

→  Obtención de energía

El oxígeneo pasa a las células donde junto a los diferentes sustratos energéticos (glucosa, ácidos grasos) se obtiene energía química, agua y dióxido de carbono.

La energía química se transforma en energía mecánica produciéndose la contracción muscular necesaria para el movimiento.

→  Intercambio gaseoso

Una vez llegaa los pulmones, los alveolos se encargan de realizar el intercambio gaseoso: el oxígeno pasa a la sangre y se expulsa el dióxido de carbono. Con el ejercicio, este intercambio gaseoso mejora la eficiencia en la difusión alveolo-capilar.

→  Bombeo del corazón

La sangre enriquecida en oxígeno llega al corazón y es enviada a todo el sistema por el ventrículo izquierdo. El músculo cardíaco se adapta al ejercicio convirtiéndose en un músculo más grande, fuerte y potente, mejorando el sistema de bombeo sanguíneo.

→ Transporte de O2

El oxígeno es transportado por la sangre a través de la hemoglobina llegando a los diferentes órganos y músculos que demandan oxígeno. En personas entrenadas cardiovascularmente, la cantidad de hemoglobina en sangre es más elevada.

→  Aporte de O2 celular

Los capilares consituyen las últimas ramificaciones de las arterias periféricas, sus pardes están formadas por una única capa de células permitiendo así el intercambio de sustancias entre la sangre y las células. El oxígeno pasa a las células y el dióxido de carbono y otros residuos metabólicos pasan al interior capilar.

 

El ejercicio favorece el retorno venoso gracias a contracciones musculares dinámicas que
El ejercicio favorece el retorno venoso gracias a contracciones musculares dinámicas que "bombean" la sangre.

La circulación

El retorno venoso se produce en contra de la gravedad. Los vasos venosos poseen unas válvulas internas que impiden su reflujo. El ejercicio favorece el retorno venoso gracias a contracciones musculares dinámicas que "bombean" la sangre.

La circulación es un sistema cerrado compuesto por dos circuitos. El circuito menor que corresponde a la circulación pulmonar encargado de llevar a los pulmones la sangre pobre en oxigeno y retornarla al corazón purificada con oxígeno.

El circuito mayor o circulación sistémica, es impulsado por el ventrículo izquierdo aportando sangre oxigenada a todos lo tejidos.

Durante el ejercicio cardiovascular, se produce una redistribución del flujo sanguíneo aportando mas sangre a los músculos activos.

El sistema nervioso simpático reduce la cantidad de sangre aportada a estómago, intestinos, riñones y piel, mientras que se produce una vasodilatación en los vasos que aportan sangre a los músculos, llegando más cantidad de sangre y con ello, nutrientes y oxígeno.

En condiciones de reposo el flujo de sangre a través de los músculos varía entre 4-7 ml por cada 100 g de músculo, y durante el ejercicio intenso puede aumentar hasta 60-80 ml por cada 100 g de músculo, es decir, unas 15-20 veces más elevado.

El corazón es la bomba que se encarga de enviar la sangre por todo el organismo
El corazón es la bomba que se encarga de enviar la sangre por todo el organismo

La sangre

Con el entrenamiento cardiovascular se generan mayor cantidad de glóbulos rojos, aumentado ligeramente el nivel de hematocrito en sangre.

Aumenta la capacidad de transporte de oxígeno y mejora el rendimiento aeróbico.

Los hematíes, eritrocitos o glóbulos rojos son las células encargadas fundamentalmente del transporte de oxígeno  a las células del organismo.

El hematocrito es el porcentaje del volumen de la sangre que ocupa la fracción de los glóbulos rojos.

Las cifras normales oscilan entre: hombres, de 40,7% a 50,3%; mujeres, de 36,1% a 44,3%.

Cuando se entrena en altura (1500/1600m) el aporte de oxígeno se reduce, se estimula la liberación de eritropoyetina (EPO) desde los riñones, aumenta el hematocrito aumentando el número de eritrocitos en sangre, hasta que se vuelve a recuperar el aporte adecuado de oxígeno. Al volver a descender existe una mejora de la capacidad de transporte de oxígeno.

El gasto cardíaco puede aumentar desde los 5 l/min en reposo hasta 30 l/min en ejercicio máximo
El gasto cardíaco puede aumentar desde los 5 l/min en reposo hasta 30 l/min en ejercicio máximo

El corazón
   
El corazón es la bomba que se encarga de enviar la sangre por todo el organismo. Tiene el tamaño de un puño, sus latidos se deben al sonido que se produce al cerrarse las válvulas.

Los latidos del corazón por minuto (frecuencia cardiaca, F.C.) es una referencia objetiva de la intensidad del ejercicio.
La F.C. máxima disminuye con la edad y no se modifica con el ejercicio.

Si la F.C. en reposo que es menor en deportistas, el músculo cardiaco es mas eficiente y bombea mayor cantidad de sangre en cada latido.

A la misma intensidad, los sujetos sedentarios mantienen F.C. más elevadas.

  •  Con el trabajo cardiovascular, aumentan las cavidades del corazón.
  • Las paredes del corazón son algo más gruesas que en la población no deportista.

En conjunto el corazón crece de una forma armónica sin que se produzcan desequilibrios entre el volumen de las cavidades cardiacas y los espesores de las paredes.

  • Pueden provocarse cambios estructurales de hasta un 25%.
  • Como consecuencia de esta mejora del músculo cardiaco, la frecuenta cardiaca de reposo disminuye.

Durante el ejercicio, el corazón, bombea llenando aún más sus cavidades y además con más frecuencia. El gasto cardíaco, puede aumentar desde los 5 l/min en reposo hasta 30 l/min en ejercicio máximo, representando un aumento de 5-6 veces.

  • La tensión arterial sistólica se eleva hasta el doble que en reposo.
  • Esta máxima expresión del músculo cardiaco se produce a intensidades del 80%.
  • Siendo esta intensidad la ideal para producir adaptaciones cardiacas beneficiosas para la salud.


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