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Hago de todo y no adelgazo

Adelgazar es el sueño de muchas personas que llevan toda la vida a dieta y ya no saben qué hacer para perder los kilos o la grasa que les sobra. En la mayoría de los casos, falla o la dieta o el ejercicio, o las dos cosas. En este artículo te mostramos el por qué.
Yolanda Vázquez -
Hago de todo y no adelgazo

1. Tu dieta es muy baja en calorías.

Sí, para perder peso hay que rebajar el número de calorías, pero hasta un límite, si sigues una dieta muy hipocalórica, pasas hambre, adelgazas rápidamente al principio pero llega un momento en que ya no notas el hambre y te acostumbras a comer poco y… dejas de perder peso. También gastas menos energía, bien porque te cuesta moverte, estás triste y de mal humor, o porque se ralentiza el metabolismo, entra en ‘modo ahorro’ porque cuanto menos gasolina le das, menos calorías consume.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Adapta la dieta a tu vida y no bajes de las 1200 calorías diarias. Si entrenas una hora al día, ten en cuenta el gasto calórico que realizas, y permítete incluso 200 o 300 calorías más al día para que no te falte energía y el motor funcione al 100%.

2. No quemas suficientes calorías.

Acaba de hacerse público un estudio en el que se ha comprobado que las personas con trabajos sedentarios, como estar en la oficina frente al ordenador, o los estudiantes que pasan muchas horas sentados, necesitan hacer más de una hora de ejercicio al día para contrarrestar la inmovilidad diaria y no engordar. En cambio, un trabajo activo gasta calorías a lo largo del día, generalmente muchas más que una hora de ejercicio intenso en la que puedes quemar un máximo de 500-600 calorías.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Apúntate al "coffe-break" europeo, y cada dos horas levántate a rellenar la botella de agua, a tomar una infusión, al baño, a hablar con ese compañero de la otra planta en vez de enviarle un correo electrónico, o simplemente sube y baja las escaleras para estirar las piernas. Esto no sólo te ayuda a quemar calorías, también mejora tu salud mental y tu eficacia en el trabajo o en el estudio.

3. No haces ejercicio.

Este fallo es típico de las personas que prefieren sacrificarse durante unos meses con dietas restrictiva que les hacen perder todos los kilos que les sobran, de 5 a 40 o más kilos, pero sin ponerse las zapatillas de deporte. No se puede estar a dieta, y menos a dieta restrictiva toda la vida, y cuando vuelves a comer "normal", sin excesos, vuelven los kilos. Lo que falla es que sin ejercicio los kilos no se mantienen, las dietas con ejercicio son 100% efectivas y duraderas, porque crean hábitos de vida saludables que permiten comer sano y hacer deporte toda la vida, sin sacrificios mensuales y gastando menos dinero y menos mal humor.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Prueba a adelgazar con una dieta de toda la vida: ensalada, verdura y carnes y pescados a la plancha con lácteos desnatados, legumbres y mucha fruta, desconfía de las dietas que te prohiben la fruta y verduras.

4. Tu dieta está llena de trampas.

Tú te lo guisas y tú te lo comes… y cuando te pones a dieta sigues tus instintos, desayunas fruta y cereales integrales, te tomas un yogur desnatado para media mañana y llegas a la comida y pides el menú sano con tu ensalada y pollo a la plancha, pero a la hora de la merienda te permites un bollo de chocolate y para cenar te tomas una cervecita de premio ¡porque te estás portando muy bien! Y claro, no adelgazas, afortunadamente tampoco no engordas, porque esta dieta no funciona.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Sigue una dieta para adelgazar, por muy sana que sea la cerveza y el chocolate, no puedes permitírtelos todos los días cuando quieres perder peso (al menos si no sabes hacerlo.)

5. No todos los vegetales adelgazan.

Sí, parece que comiendo verde se adelgaza, pero no todos los vegetarianos son delgados, y es que las calorías no entienden de colores en la cocina, pues si bien unas espinacas en ensaladas aportan tan sólo 21 calorías por ración, un plato de espinacas con piñones, pasas y bechamel puede llegar a 400 por ración.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Infórmate bien, hay tablas de calorías por comidas, no por alimentos donde puedes comprobar que la mayoría de las veces las calorías vienen por alimentos crudos y no cocinados ni diferencias entre las formas de cocinar, porque no es lo mismo una patata cocida o al horno con su piel de unos 150 g, un alimento sano y saciante que aporta menos de 100 calorías, a la misma  ración de patatas fritas que se te pone en casi 400 calorías.

1. Tu dieta es muy baja en calorías.

Sí, para perder peso hay que rebajar el número de calorías, pero hasta un límite, si sigues una dieta muy hipocalórica, pasas hambre, adelgazas rápidamente al principio pero llega un momento en que ya no notas el hambre y te acostumbras a comer poco y… dejas de perder peso. También gastas menos energía, bien porque te cuesta moverte, estás triste y de mal humor, o porque se ralentiza el metabolismo, entra en ‘modo ahorro’ porque cuanto menos gasolina le das, menos calorías consume.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Adapta la dieta a tu vida y no bajes de las 1200 calorías diarias. Si entrenas una hora al día, ten en cuenta el gasto calórico que realizas, y permítete incluso 200 o 300 calorías más al día para que no te falte energía y el motor funcione al 100%.

2. No quemas suficientes calorías.

Acaba de hacerse público un estudio en el que se ha comprobado que las personas con trabajos sedentarios, como estar en la oficina frente al ordenador, o los estudiantes que pasan muchas horas sentados, necesitan hacer más de una hora de ejercicio al día para contrarrestar la inmovilidad diaria y no engordar. En cambio, un trabajo activo gasta calorías a lo largo del día, generalmente muchas más que una hora de ejercicio intenso en la que puedes quemar un máximo de 500-600 calorías.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Apúntate al "coffe-break" europeo, y cada dos horas levántate a rellenar la botella de agua, a tomar una infusión, al baño, a hablar con ese compañero de la otra planta en vez de enviarle un correo electrónico, o simplemente sube y baja las escaleras para estirar las piernas. Esto no sólo te ayuda a quemar calorías, también mejora tu salud mental y tu eficacia en el trabajo o en el estudio.

3. No haces ejercicio.

Este fallo es típico de las personas que prefieren sacrificarse durante unos meses con dietas restrictiva que les hacen perder todos los kilos que les sobran, de 5 a 40 o más kilos, pero sin ponerse las zapatillas de deporte. No se puede estar a dieta, y menos a dieta restrictiva toda la vida, y cuando vuelves a comer "normal", sin excesos, vuelven los kilos. Lo que falla es que sin ejercicio los kilos no se mantienen, las dietas con ejercicio son 100% efectivas y duraderas, porque crean hábitos de vida saludables que permiten comer sano y hacer deporte toda la vida, sin sacrificios mensuales y gastando menos dinero y menos mal humor.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Prueba a adelgazar con una dieta de toda la vida: ensalada, verdura y carnes y pescados a la plancha con lácteos desnatados, legumbres y mucha fruta, desconfía de las dietas que te prohiben la fruta y verduras.

4. Tu dieta está llena de trampas.

Tú te lo guisas y tú te lo comes… y cuando te pones a dieta sigues tus instintos, desayunas fruta y cereales integrales, te tomas un yogur desnatado para media mañana y llegas a la comida y pides el menú sano con tu ensalada y pollo a la plancha, pero a la hora de la merienda te permites un bollo de chocolate y para cenar te tomas una cervecita de premio ¡porque te estás portando muy bien! Y claro, no adelgazas, afortunadamente tampoco no engordas, porque esta dieta no funciona.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Sigue una dieta para adelgazar, por muy sana que sea la cerveza y el chocolate, no puedes permitírtelos todos los días cuando quieres perder peso (al menos si no sabes hacerlo.)

5. No todos los vegetales adelgazan.

Sí, parece que comiendo verde se adelgaza, pero no todos los vegetarianos son delgados, y es que las calorías no entienden de colores en la cocina, pues si bien unas espinacas en ensaladas aportan tan sólo 21 calorías por ración, un plato de espinacas con piñones, pasas y bechamel puede llegar a 400 por ración.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Infórmate bien, hay tablas de calorías por comidas, no por alimentos donde puedes comprobar que la mayoría de las veces las calorías vienen por alimentos crudos y no cocinados ni diferencias entre las formas de cocinar, porque no es lo mismo una patata cocida o al horno con su piel de unos 150 g, un alimento sano y saciante que aporta menos de 100 calorías, a la misma  ración de patatas fritas que se te pone en casi 400 calorías.

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6. Los alimentos "bajos en calorías" son engañosos.

¿Sabías que lo que le quitan por un lado se lo ponen por otro? Porque si a un alimento sabroso le quitas los azúcares, o las grasas, se queda sin sabor, así que o bien si le quitan carbohidratos le ponen grasas o si le quitan grasas le ponen azúcares y a veces la versión Light o ligera de un alimento tiene tan sólo tiene 20 calorías menos que la original. Si además piensas que cuando realmente se rebajan las calorías es a corta de perder sabor o añadir edulcorantes, saborizantes, colorantes, vitaminas extras…entonces no tiene sentido pagar más por peor calidad, por muchas calorías que te ahorres.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Lee las etiquetas y evita los alimentos Light, soy muy pesada pero si lo haces aprenderás mucho sobre ‘marketing nutricional’ y te llevarás unas cuantas sorpresas.

7. Aliñas sano pero en exceso.

Sí, el aceite de oliva virgen extra es la grasa más saludable, te ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares, retrasa el envejecimiento, es antioxidante, previene tumores y mejora las articulaciones y hasta tiene efectos beneficiosos sobre el buen humor y el cerebro, pero es una grasa, piensa que 100 g de aceite de oliva son 900 calorías, una cucharada de 14 g te aporta 119 calorías, así que si aliñas en plan ‘millonario’, imagina cuántas calorías en forma de grasas estás poniendo a esa ensaladita de berros con manzana de tan sólo 90 calorías….

EL CAMBIO SPORT LIFE: Aliña con moderación, hazte con un spray o difusor para el aceite de oliva porque no sólo añadirás menos cantidad, también se aplica uniformemente y sin engrasar los platos y disfrutas más el sabor del buen aceite.

8. Tus ensaladas están suplementadas.

Eres fan de las ensaladas y no entiendes porque no adelgazas si te pasas el día combinando hojas de verduras con frutas y algo más… y ese algo más es una bomba de relojería bien el puñado de frutos secos que es tipo "mano de gigante" o el pollo rebozado de la ensalada Cesar, o las tiras de bacon fritas, o los picatostes, o la salsa especial de mayonesa con mostaza, o las tiras de cebolla caramelizadas, o el salmón ahumado.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Piensa que le pones a la ensalada y sigue la regla de menos es más, si le pones 4-5 ingredientes diferentes a la ensalada te irá bien si combinas verduras o vegetales crudos, frutas naturales, carne de ave o de conejo o ternera a la plancha, huevo cocido y pescado a la plancha. Puedes añadir algún extra calórico, uno sólo en pequeña cantidad, bien el aliño, bien los frutos secos, decide o no lo pongas.

9. No cuentas las calorías de las bebidas.

Muchas personas piensan que lo que beben no tiene calorías y no engorda, y salvo el agua, el café solo y el té e infusiones sin azúcar, todo tiene calorías. Los deportistas además tenemos la buena costumbre de hidratarnos correctamente antes, durante y después del ejercicio, y bebemos bebidas deportistas sin leer las etiquetas. Al final del día puedes haber añadido a tu dieta más de 500 calorías en forma de bebidas varias, y sin darnos cuenta.

EL CAMBIO SPORT LIFE: Siempre que tengas sed bebe agua preferentemente, y si necesitas hidratarte, opta por bebidas con sales que puedes encontrar bajas en calorías (pero sin edulcorantes) o hacer en casa con té, rooibos, menta, zumo de limón y un poquito de sal, bicarbonato y miel.

10. Tus raciones no se ajustan a tu actividad, peso y altura.

Fallo nuestro, lo reconozco, cuando os hablamos de raciones no especificamos qué es una ración, y claro si en tu caso los platos son grandes, las raciones son grandes, pero cada persona tiene un tamaño físico que en la mayor parte de los casos indica lo que debe comer, aunque no siempre. Normalmente las mujeres comen menos que los hombres porque son más pequeñas, y a mismo sexo, una ración de una persona bajita y delgada debería ser más pequeña que la de una persona alta y robusta, pero como no es así, nos cuesta poner reglas sobre lo que es una ración.

EL CAMBIO SPORT LIFE:  Infórmate de cuál es la ración adecuada para ti, hay una regla que suele funcionar y que relaciona el tamaño de la ración con el tamaño de las manos, por ejemplo un puñado de frutos secos no ocupa lo mismo en una persona de 1,50 m que en una de 2 metros, y una mano abierta puede definir el tamaño de un filete a la plancha, así como un vaso, una cucharada, un bol, un plato pequeño o un plato de postre, pueden ayudarte a definir las raciones de cada alimento.

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