El estudio CordioPrev, cuyos resultados publicó la prestigiosa revista The Lancet. Después de una media de siete años, los 500 participantes que habían sufrido un infarto y siguieron una dieta mediterránea rica en AOVE “experimentaron una reducción de un 28% menos de recaídas en su enfermedad. Incluso en el grupo de los hombres, la reducción del riesgo cayó en mayor medida, un 33%, comparado con los otros 500 que siguieron una dieta sana, pero baja en grasas. Al final, comprobamos que el aceite de oliva es más eficaz que cualquiera de los fármacos existentes para prevenir la muerte o el reinfarto”, asegura el doctor Fernando López Segura, especialista en Medicina Interna y uno de los investigadores principales del citado estudio.
