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Nil Llop, el pionero del hielo

Hay cosas que casi son imposibles y se logran. Este barcelonés de 23 años ha logrado ser el primer español en ser olímpico en patinaje sobre hielo…¡cuando en España no hay ni una sola pista para entrenar!

Fran Chico

4 minutos

Nil Llop, el pionero del hielo

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¿Cómo llega uno a ser la persona que logra que España tenga plaza para competir por primera vez en patinaje sobre hielo en unos Juegos Olímpicos?

Viene de familia. Mi madre y su familia han patinado sobre ruedas toda la vida. Yo hacía fútbol, pero me cuentan que me escapaba para patinar con mis hermanas y acabé pasándome al patinaje con ellas. Desde entonces no me he quitado los patines. Pasó de ser un extraescolar básicamente que practicaba como hobby a empezar a formar parte de la escuela del club CPV El Prat, donde mi madre era entrenadora, y pasé a federarme... Con los años mis padres y mis entrenadores vieron que había progresión. No hubo un click concreto.

¿Cómo fue el salto al hielo?

A mi entrenadora, que actualmente es la seleccionadora, y a mí nos ofrecieron entrar en un proyecto de la Federación Catalana de Deportes de Hielo dentro del proyecto que había para tener los Juegos Olímpicos de Invierno Barcelona 2030 que al final se van a hacer en los Alpes franceses. A partir de ahí fuimos creciendo, se unió la Federación Española y hemos ido avanzando como hemos podido. El proyecto fue muy familiar y lo hemos creado nosotros desde la base, con prueba y error. Imitando lo que hacían en Países Bajos, Estados Unidos, Canadá…que son la referencia en nuestro deporte.

¿El paso de las ruedas al hielo es tan complicado como parece?

Nosotros estábamos acostumbrados a las ruedas, pero esto es muy diferente. Prácticamente empezábamos de cero A simple vista, en los dos movemos las piernas y cruzamos en la curva, pero hay bastantes diferencias. En uno vamos sobre cuatro ruedas y sobre patines sobre hielo vamos en una cuchilla que tenemos que afilar, que tiene unas curvaturas distintas para cada deportista...Cambiar de un patinaje a otro no es muy difícil para patinar normal. Lo difícil es ir rápido, conseguir los 60 kilómetros por hora en mi caso en las curvas y no salirte de ella, no tener miedo, sentir la presión bien para no perder velocidad. Eso es lo más complicado.

Lograste una medalla de plata que fue el espaldarazo a este camino que parecía imposible.

Fue en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno de Lausana 2020, plata en los 500 metros. Fue un momento increíble en el que el proyecto empezó a tener sentido.

Has sido olímpico en 2026 pero pudiste serlo ya en 2022 cuando siendo junior pudiste ganar una plaza para Juegos de Beijing 2022.

Fue un error mínimo y muy poco común que aún duele. Cada vez que pienso me entran unos calores por dentro que no lo puedo olvidar. Se me han hecho eternos estos cuatro años. Parecía que los días eran de 48 horas y no de 24, no pasaban los días. Saber que llevas tanto tiempo trabajando y que por un cono más pequeño que dos dedos te quedes fuera... No te lo crees, piensas que cómo te ha podido pasar a ti con toda la gente que compite... Con todas las carreras que hago, no he vuelto a tocar un cono nunca más. Solo fue esa vez. He tenido que hacer un trabajo con mi psicóloga, Ana Merayo, y este ciclo olímpico nos ha salido muy bien. Fue el momento más triste de mi carrera, pero también el momento más de dialogar conmigo y saber que estaba ahí, que tenía una oportunidad en los siguientes Juegos, y que no podía dejar de dar el 100% en ningún entrenamiento estos cuatro años para prepararme.

El último gran obstáculo ha sido el grave accidente que tuviste en una competición.

Me caí y choqué contra una valla metálica, de una pista antigua. Me rompí un hueso de la pelvis. Estuve media temporada parado, perdí muchos puntos y el ranking se me fue abajo, así que no pude competir todo lo que habría querido. Pero me recuperé rápido y terminé bien la temporada. Ahora estoy como nuevo.

En los Juegos has sido vigésimo, a sólo seis centésimas del top 15 con un tiempo de 34.86 (su marca personal son 34.35). ¿Qué balance haces?

Han sido días muy largos, con muchos nervios y procurando prepararme de la mejor manera posible para la competición de hoy. Por fin he cumplido mi sueño y solo puedo agradecer a la gente que me ha apoyado tanto aquí como desde casa. Es casi imposible que salga todo bien, siempre hay algún paso que falla… siempre quiero más. Pero el resultado ha estado bastante bien, ya que me he quedado a 0.06 de cuatro o cinco patinadores. Ahora toca seguir trabajando y, dentro de cuatro años, otra oportunidad.

Nil Llop
¿Cómo entrena un patinador de velocidad durante los meses que no tiene una pista de hielo?

Entreno gimnasio; entreno técnica en seco, que es en zapatillas; mucho pliométrico, saltos, técnica.... Y bicicleta, ya sean series, tiradas largas, o depende un poco del punto de la temporada o la pretemporada. Lo difícil es trasladar después todo ese trabajo al hielo, encontrar el feeling. El objetivo es que el día de competición se sienta como un día más de entrenamiento. Mi rutina, mi movilidad, mis estiramientos, mi calentamiento... Calcarlo literalmente. Mismas repeticiones, segundos, minutos... Lo tengo todo apuntado para no sorprender a a ninguna parte de mi cuerpo.

Dices que es un nómada del hielo...

Cuando acaba la temporada de ruedas, tengo que emigrar a otros países. Por ejemplo, este año viajamos en septiembre en Canadá. Desde pequeño, si quería patinar en hielo, no me quedaba otra que salir fuera.

¿Cómo entrena un patinador de velocidad durante los meses que no tiene una pista de hielo?

Entreno gimnasio; entreno técnica en seco, que es en zapatillas; mucho pliométrico, saltos, técnica.... Y bicicleta, ya sean series, tiradas largas, o depende un poco del punto de la temporada o la pretemporada. Lo difícil es trasladar después todo ese trabajo al hielo, encontrar el feeling. El objetivo es que el día de competición se sienta como un día más de entrenamiento. Mi rutina, mi movilidad, mis estiramientos, mi calentamiento... Calcarlo literalmente. Mismas repeticiones, segundos, minutos... Lo tengo todo apuntado para no sorprender a a ninguna parte de mi cuerpo.

Ahora que ya puedes decir has sido olímpico, ¿qué balance haces si miras hacia atrás? 

No ha sido magia, ha sido cuestión de trabajo y dedicación. Estoy muy orgulloso de nunca haberme rendido, y muy agradecido a mis compañeros, a mi familia, a la Federación... He tenido momentos muy malos y sin ellos habría sido imposible. Mi sueño sería poder competir algún día en casa. Cada vez lo veo más difícil, pero no pierdo la esperanza.

 

 

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