Noticias

Austria, el rival de España que pasó de "Equipo Maravilla" al partido más vergonzoso de un Mundial

La selección que dominó el fútbol en los años 30, perdió a su gran estrella frente al nazismo y hoy vuelve a desafiar a La Roja con el revolucionario sistema de presión de Ralf Rangnick.

Gerardo Centeno García-Rodrigo

2 minutos

Selección de fútbol de Austria. (Imagen generada por ChatGPT)

El camino de La Roja hacia la final de Nueva York tiene su próxima parada frente al combinado de un país que hace casi un siglo dominó el escenario futbolístico mundial. Se trata de la selección de Austria. La misma que en los años 30 de la anterior centuria ganó con sus actuaciones el sobrenombre de Wunderteam o Equipo Maravilla.

Sus 14 partidos internacionales invictos entre los años 1931 y 1932 fueron considerados un orgullo nacional, casi al nivel de la Riesenradde, la famosa noria del parque de atracciones del Prater.

Pero su trayectoria se vio interrumpida de la peor forma posible. La invasión nazi y la obligatoriedad impuesta a los mejores jugadores austriacos de integrarse en la selección del Tercer Reich terminaron con aquel mítico equipo. Su principal estrella por aquel entonces, Matthias Sindelar, conocido como el Mozart del balón, se negó a representar a la Alemania de Hitler. En 1939, él y su pareja fallecían por una inhalación de gases que dejó muchos interrogantes. Más de quince mil personas asistieron a su funeral en el Cementerio Central de Viena desafiando a la Wehrmacht.

Pasada la Segunda Guerra Mundial, el futbol austriaco intentó recomponerse. En la Copa del Mundo de 1954 endosaron un 7-5 a Suiza en lo que sigue siendo el marcador más abultado en la historia de las fases finales. Pero los viejos laureles no florecieron. Tras discretos resultados en las siguientes décadas, Austria tuvo el escaso honor de protagonizar en el Mundial de España 82 el llamado partido de la vergüenza, cuando en Gijón escenificaron un pacto de empate con la República Federal Alemana que clasificaba a ambos conjuntos para la siguiente fase, dejando en la cuneta a la selección de Argelia. Más de 60 minutos de encuentro sin un tiro a puerta ni un mínimo atisbo de competitividad hicieron que la FIFA instaurara la regla que hace jugar simultáneamente los últimos partidos de la última jornada de la fase de grupos. 

Y así, 28 años después, los herederos de aquella mítica selección regresaron a una fase final. Tras superar los primeros envites, tocará el examen definitivo contra España. Pero ¿cómo es esta nueva selección austriaca?

El principal activo de los austriacos lo encontraremos en su banquillo, ocupado por Ralf Rangnick, un entrenador básico para entender el futbol moderno. No por ello se dice del alemán que es el padre deportivo de técnicos de la talla de Jürgen Klopp o Hansi Flick.

Su idea de presión alta y asfixiante ha sido llevada al combinado austriaco hasta el límite máximo de la metodología. Con cronómetro en mano, Rangnick exige a sus pupilos contragolpes de diez segundos y recuperaciones tras pérdida de tan solo cinco. Con su sistema, se ha colocado al frente de las estadísticas FIFA de presión, no dejando que sus rivales den más de 7 pases seguidos de media. Un ritmo vertiginoso que España habrá de sortear con una precisa circulación del balón.

En cuanto a los jugadores más destacados, encontramos en el once titular a dos veteranos curtidos en mil batallas. David Alaba, el hasta esta temporada zaguero del Real Madrid, dirige la defensa liberado de las lesiones que le han venido lastrando en los últimos cursos.

En la delantera, Marko Arnautović, jugador del Estrella Roja de Belgrado, sigue siendo a sus 37 años la principal referencia ofensiva.

Junto a ellos, Marcel Sabitzer, del Borussia Dortmund, dirige el mediocampo de la selección de elástica blanca.

Un rival histórico para la selección española que esperemos espere a otra ocasión para volver a sacar sus maravillas.

Etiquetas: