“Tenemos unidades de test de una bici muy interesante de Brompton, la G-Line eléctrica, ¿te apetece probar una?” Eso es lo que me propuso Tom, de la agencia Walden Outdoor, que lleva la comunicación de la marca inglesa y, la verdad, pensé que sería una buena oportunidad de contaros nuestras sensaciones, sobre todo para los que están pensándose eso de tener un vehículo alternativo, para olvidarse del coche mientras se mueven por la ciudad.
Las Brompton tienen el plegado más eficiente del mercado, unos excelentes acabados y mucha, mucha experiencia creando soluciones de movilidad sostenible. Llevan 50 años investigando y lanzando sus emblemáticas bicicletas por el mundo, desde su centro neurálgico en Londres. Con su línea G-Line con asistencia eléctrica, la que hemos disfrutado durante un buen periodo de tiempo, tienen un producto que hará las delicias de muchos de vosotros. De entrada, spoiler, os diremos que nos ha gustado mucho.
¡Desplegamos!
El sistema de plegado de la Brompton nos encanta y no es un invento nuevo, ni mucho menos; el concepto original fue creado por su fundador Andrew Ritchie en 1975, y sigue dando guerra, con sus lógicas evoluciones y mejoras con el paso del tiempo. El único truco para convertir una bici en orden de marcha en un compacto pack que cabe en cualquier parte es seguir la secuencia siempre en el mismo orden: primero desbloqueamos y levantamos la rueda trasera, que se va hacia delante, luego desbloqueamos el cuadro, después el manillar y por último el sillín, todo en menos de 20 segundos. El desplegado sigue el orden inverso, empezando por subir el sillín.
En casa la G-Line plegada nos cabía debajo de una mesa pequeña, no obstante, desplegada nos daba sensaciones casi idénticas a las de una bicicleta grande convencional. De hecho, esta G-Line con ruedas de 20” es probablemente la plegable menos distinguible de una bici convencional en cuanto a comportamiento. Es rígida, precisa, estable y noble de conducir, nada que ver con algunas plegables que son más bien juguetes de dos ruedas.
Todo está pensado y repensado
Su diseño inteligente nos permite también plegar todo menos el manillar y llevarla como un trolley, usando el manillar como guía mientras se desliza sobre las ruedecillas de su portabultos trasero: cómodo y práctico. Es el sistema Superroll+, opcional en algunos modelos de Brompton, y que nos parece más que recomendable, salvo que lo tuyo sea el puro rendimiento deportivo y estés buscando la máxima ligereza posible, como la que nos dio en su momento la espectacular CHPT3, rápida, deportiva y divertidísima.
Muy inteligente también su sistema de aparcamiento sin necesidad de un soporte o pata de cabra; cuando tiras del sillín hacia arriba liberando el cuadro y la rueda trasera se adelanta, la puedes dejar aparcada cómodamente en cualquier sitio, con una acción de dos segundos.
Corriente para un modelo nada corriente
La asistencia eléctrica no es algo que se hayan tomado a la ligera, es todo un sistema completo creado por Brompton, e-Motiq, que cuenta incluso con su propia app. El corazón es su motor integrado en el buje trasero, de 250 W, que cuenta con un nuevo modo de arranque asistido. La energía llega desde una batería muy compacta de 345 Wh que viaja en su propia bolsa frente al manillar, con un inteligente diseño que fija el peso a la parte baja de la pipa de dirección, no al manillar, con lo que no acusas apenas el peso extra. Se carga al 100% en unas 5 horas, si está totalmente agotada y en 4 horas llegas al 80%.
El sistema E-Motiq tiene la particularidad de analizar tu forma de montar para calcular la autonomía eléctrica; digamos que se toma el tiempo de conocerte y va ajustando sus estimaciones cuando montas para que sean lo más precisas posible. En sus especificaciones hablan de una autonomía que oscila entre los 30 y los 70 km, pero nosotros siempre obtuvimos bastantes kilómetros más. Según tu conducción, puede llegar hasta unos 90 km.
El control de sus tres modos de asistencia lo realizas desde su elegante y minimalista pantalla pivotante, que a su vez es un mando. Tocas la parte superior y la pantalla bascula para elegir un modo de asistencia más alto; tocas la parte inferior y vas a modos más bajos.
Mantienes pulsada la parte superior y cambias de luz apagada a encendida o automática (se activa cuando baja la luminosidad exterior, interesante cuando pasas por un túnel, por ejemplo). Por cierto, el sistema de iluminación va a cargo de un faro delantero Lezyne E115 y una unidad trasera Busch&Müller Toplight 2C, ambas de la máxima calidad y homologadas por StVZO.
Así (de bien) se comporta
De las cosas que más nos han gustado en esta Brompton, aparte de su plegado y sus acabados, la primera y la más importante a nuestro criterio es la sensación de estabilidad y seguridad de conducción. Es fruto de sus ruedas de 20”, a diferencia de las de 16” habituales en otros modelos de Brompton, sus frenos de disco hidráulicos potentes y dosificables y, lo mejor, el estudiado diseño de su geometría y de su cuadro, que no es sencillo hacer que un chasis sea estable cuando además se puede plegar. Obviamente, ese largo tubo que conecta el manillar con el resto de la bici flexa algo, pero no hasta el punto de enturbiar nuestras buenas sensaciones. Además, otro punto fuerte: está disponible en tres tallas, un detalle que pocas plegables ofrecen. Lo habitual en otras marcas es que haya una talla y ya te apañas tú.
El cambio que le haríamos al cambio
Hasta ahora todo han sido flores y es que, un producto tan bien elaborado como esta Brompton las merece, sin embargo, también tenemos alguna corrección que hacer, siempre desde nuestro humilde criterio. Es sencilla la crítica: con solo 4 marchas, el cambio se nos queda corto, o mejor diríamos que se nos queda largo, o sea que su marcha más suave es dura y en los ascensos más empinados eso nos obligaba a llevar una cadencia de pedaleo inferior a la recomendable. Bien podréis decir que, con la asistencia eléctrica, no es problema subir ninguna cuesta, cierto, pero no nos gusta depender de la potencia de su motor para desplazarnos. A esto se une el hecho de que las 4 coronas de su piñón trasero tienen poca diferencia entre sí, 11-13-15-18, solo 7 dientes entre el 11 y el 18, así que no hay una gran variación entre marchas. Si el sistema solo admite un piñón de 4 coronas, habríamos usado mayor amplitud, quizá con un 23 como corona grande; ahí lo dejamos como idea. Si en tu zona no hay grandes desniveles, este punto no te debería afectar; pero en Madrid, donde la hemos probado, hay áreas con bastante desnivel.
¿Entonces?
Pues sí, a pesar de lo que comentamos de su cambio, no deja de ser un bicicletón que os recomendamos y que nos ha permitido disfrutar mucho: como utilitaria para hacer recados, que la puedes meter a cualquier sitio plegándola, y como vehículo de ocio para oxigenarnos y pedalear con el objetivo de ganar salud y mantenernos en forma. Su sistema de asistencia está realmente conseguido y la versatilidad de su cuadro es máxima. Te va a permitir dejar el coche aparcado para ir al trabajo sin sudar (si quieres, que no tienes más que poner asistencia mínima o nula para esforzarte más) y para esos recados diarios en los que te evitas aparcar. Con su práctico bolso frontal podrás llevar pequeños objetos sin necesidad de usar una mochila y es una bici que destila clase y elegancia por los cuatro costados.
OK
- Comportamiento impecable en estabilidad, control, buena rigidez, precisión…
- El mejor sistema de plegado del mercado
- Acabados y calidades prémium
- Tres tallas
KO
- Solo 4 marchas, las 4 muy parecidas en desarrollo y algo duras para zonas de mucho desnivel
- Con solo 345 Wh podría tener un modo de carga rápida para cuando vamos con prisa
Precio recomendado: 4249 €
Peso: 19,80 kg (15,90 kg + 3,90 kg bolsa con la batería y el cargador)
Más información en es.brompton.com
