Unas investigaciones del especialista en fisiología deportiva del ejercicio Brian J. Sharkey han permitido llegar a interesantes conclusiones respecto a la cantidad de calorías consumidas y su relación con la intensidad del ejercicio. El Dr. Sharkey se centró en la carrera a pie para descubrir que la cantidad de calorías quemadas por kilómetro era siempre muy similar y casi siempre independiente de la velocidad desarrollada, algo que no parece estar muy de acuerdo con lo que el sentido común nos dicta.
En sus pruebas estimó que para recorrer un kilómetro corriendo (hablando de un sujeto determinado) se consumían alrededor de unas 80 kcal. Al recorrer dicho kilómetro lentamente se utiliza más tiempo por lo que el menor gasto termina en traducirse en un consumo muy similar al del individuo que lo recorría más rápido y por tanto en menos tiempo.
Échadle un ojo a esta tabla:
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Ritmo |
Gasto por Km |
Consumo por km |
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Carrera fuerte |
4 min/km |
20 Kcal/min |
80 kcal/km |
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Carrera rápida |
5 min/km |
16 Kcal/min |
80 kcal/km |
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Carrera media |
6 min/km |
11.3 Kcal/min |
80 kcal/km |
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Carrera suave |
7 min/km |
11.4 Kcal/min |
80 kcal/km |
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Carrera muy lenta |
8 min/km |
10 Kcal/min |
80 kcal/km |
Como podéis observar aunque el gasto por minuto es mayor a medida que aumentamos el ritmo, el consumo final resultante por kilómetro es el mismo. La consecuencia es que si lo que pretendes con la carrera a pie es perder peso, lo que importa no es tanto el ritmo sino el tiempo de ejercicio o la distancia que cubres.
