Correr

¿Cuál es la mejor estrategia para correr un maratón?

¿Es mejor correr más lenta la primera media que la segunda o al revés?

Fernando Chacón, gerente de Als Sport Shop Sevilla. (www.alssport.es)

3 minutos

Salida del Zurich Maratón de Sevilla

Con la maratón de Sevilla se abre el periplo de maratones de primavera y uno de los quebraderos de cabeza para todo corredor es cómo afrontar la carrera. En este artículo vamos a ver las ventajas e inconvenientes de las diferentes estrategias, para quienes pueden ir mejor, los factores externos que te pueden hacer inclinarte por una u otra y una buena fórmula para calcular tu tiempo en maratón.

PASAR LAS DOS MEDIAS MARATONES IGUALES
También conocido como “doblar”.  Hablamos de intentar correr las dos medias maratones que componen una maratón con una diferencia mínima, inferior a un minuto aproximadamente. Esta estrategia tiene como ventaja que a priori es la más indicada para intentar hacer marca personal pues la gestión de la fatiga es lineal. Tiene como contrapartida que exige un gran control del ritmo, cosa que desgasta mucho mentalmente, te da muy poco margen de error y sobre todo un autoconocimiento total de tu cuerpo. Obviamente está indicada para atletas expertos que pueden predecir con gran exactitud cómo va a responder su cuerpo con el paso de los kilómetros. Esta estrategia es aplicable en carreras planas en las que ninguna de las dos partes tiene mayor dificultad que la otra. Es la estrategia más utilizada por la élite que a menudo utiliza liebres que restan trabajo mental a los verdaderos protagonistas.

El Zurich Maraton Sevilla a su paso por la Torre del Oro



PASAR MÁS LENTA LA PRIMERA QUE LA SEGUNDA.
Aquí hablamos de hacer un paso de al menos un minuto más lento por la primera media con la esperanza de poder recuperar dicha desventaja en la segunda parte corriendo más rápido. Obviamente hablamos de una táctica conservadora que bien puede venir porque la carrera tenga más dificultad orográfica, más curvas o incluso se esperen inclemencias en la segunda parte de la carrera. También, sobre todo, es una estrategia muy útil para corredores debutantes que tienen poca experiencia en la prueba y una gran incertidumbre sobre cómo actuará su cuerpo en los kilómetros finales. Obviamente, y aunque hay excepciones, es una estrategia que reduce las posibilidades de hacer marca personal pues en la práctica, aunque vayamos relativamente frescos, es muy difícil cambiar de ritmo en los últimos kilómetros pues el cuerpo tiende a acomodarse al ritmo que ya llevamos.

PASAR MÁS RÁPIDA LA PRIMERA MEDIA QUE LA SEGUNDA.
Al contrario que la anterior esta vez la idea es pasar más rápida la primera media que la segunda. Las razones lógicamente son las inversas a la anterior, es decir que la primera parte de la carrera sea más favorable o las condiciones climáticas sean más favorables a priori al comienzo. Pero más allá de estos condicionantes hay otros que son de mucho más peso para optar por esta estratégica que, dicho sea de paso, es muy arriesgada. La primera razón es que muchos atletas la consideran la mejor opción para hacer una gran marca, algo así como “de perdidos al río” haciendo la primera media más rápido de lo que a priori corresponde e intentando sostener la caída en la segunda todo lo que se pueda. Pese a ser una estrategia arriesgada tampoco es descartable para atleta debutantes pero, ojo, no hablamos de cualquier debutante, hablamos de atletas con experiencia y rendimiento en distancias inferiores que prefrieren correr más al límite por economía. No es fácil de entender pero un atleta de, por ejemplo, 30 minutos en 10 kilómetros, es muy eficiente corriendo a 3.10 por km pero sabe que a ese ritmo no aguantará el maratón y que su media final seguramente ronde los 3.15. Seguramente este atleta correrá al ritmo que sabe correr, 3.10, hasta que el cuerpo aguante y luego mantener el nivel de esfuerzo aunque ya el cansancio le obligue a ir bastante más lento. La desventaja de esta estrategia lógicamente es que eres carne de cañón para conocer las “bondades del muro” y acabar los últimos kilómetros arrastrándote. Frente a esto quizás lo mejor es que a nivel psicológico tiene ciertas ventajas como el saber que tienes cierto colchón para bajar el ritmo o el no tener que llevar un ritmo tan milimétrico en la primera mitad. Por el contrario hay que tener una gran determinación cuando aparece la crisis pues suele ser bastante acuciada.

¿CÓMO SABER LO QUE PUEDO HACER EN EL MARATÓN?
Aunque será el entrenamiento continuo quien más te puede hacer una idea de tu futuro rendimiento puedes utilizar tu tiempo en media maratón como predictor. Por lo general tu tiempo en media maratón multiplicado por dos y sumando diez minutos más suele ser bastante fiable para individuos bien entrenados. Si no las tienes todas contigo, quieres ser conservador o llevas un entrenamiento deficiente puedes aumentar este margen hasta 15 o 20 minutos más del doble de tu media para acabar solventemente. Hay que tener en cuenta que estos cálculos son para atletas populares porque los élites a menudo utilizan un margen de 1-3 minutos de su tiempo en media al maratón.

En resumen podemos decir que cualquier estrategia es buena si la tenemos bien fundamentada teniendo en cuenta nuestro estado físico, nuestra experiencia en la prueba y el perfil de la carrera. Conocerse es la clave.