Los profesionales del ejercicio usamos multitud de herramientas sofisticadas para mejorar nuestra condición física y a veces despreciamos elementos naturales sencillos porque no sabemos que están llenos de beneficios. Es el caso del tronco de madera, un implemento tan simple como fácil de conseguir: empleándolo de la forma correcta vamos a lograr que nuestra forma física mejore de forma sustancial.
No hace falta más que un apoyo diferente al habitual, como el que supone esta herramienta sobre la que pisaremos con los pies descalzos, para generar adaptaciones por medio de la propiocepción. Realmente no emplearemos un tronco tal cual llega del monte, y tampoco es necesario que sea un tronco, como veréis lo que tenemos es la mitad de un cilindro, medio tronco, y está convenientemente suavizado para no lastimarnos la planta del pie.
El mayor trabajo de propiocepción va a conseguir que mejoremos nuestra postura e incluso que hagamos intervenir la musculatura del suelo pélvico.
