Dietas y Nutrición

Consejos de nutrición de la Clínica Mayo durante el tratamiento de cáncer

Durante el tratamiento de cáncer, la alimentación juega un papel importante para aliviar los efectos secundarios y mejorar la calidad de vida del paciente.

Yolanda Vázquez Mazariego

4 minutos

Consejos de nutrición de la Clínica Mayo durante el tratamiento de cáncer
Consejos dietéticos durante el tratamiento del cáncer de la Clínica Mayo

 

Los tratamientos contra el cáncer pueden afectar considerablemente al organismo de una persona. El tratamiento puede provocar náuseas, cambios en el apetito, en el gusto y en el olfato, además de diarrea o estreñimiento, lo que dificulta cubrir sus necesidades nutricionales. Afortunadamente, existen estrategias que pueden utilizar para afrontar estos efectos secundarios.

Apoyo a la nutrición durante el tratamiento del cáncer

 

1/ Cambios de peso

Los cambios de peso son frecuentes. La pérdida de peso involuntaria puede reducir la masa muscular, la resistencia y la calidad de vida. El aumento de peso puede conducir al desarrollo de otras enfermedades, como la diabetes o las enfermedades cardíacas. Intente mantener el peso durante el tratamiento, incluso si está fuera de un rango considerado normal.

2/ Cambios en el apetito.

El cáncer y el tratamiento contra el cáncer pueden hacer que se pierda el apetito o al revés, comer más de lo habitual.

  • Si se pierde el apetito:
    • Come refrigerios más pequeños y ricos en calorías, como yogur, frutos secos, mantequilla de cacahuete y aguacate.
    • Come más cuando el apetito sea mayor.
    • La comida puede parecer poco apetecible incluso cuando tienes hambre, lo que dificulta comer. Intenta encontrar algo que resulte apetecible.
    • Ten aperitivos saludables a mano.
  • Si comes más cuando estás estresado:
    • Elige alimentos como frutas, verduras y palomitas de maíz naturales.
    • Busca formas de gestionar el estrés sin recurrir a la comida, como salir a caminar o llamar a un amigo. 

3/ Náuseas

Es habitual sentir náuseas o vomitar debido a los tratamientos dificulta la alimentación.

Unos pequeños cambios en lo que comes y en cómo lo comes pueden ayudarte a sentirte mejor.

  • Come alimentos suaves para el estómago, como tostadas, caldo o sopas a base de caldo, helados casero, pasta simple y arroz.
  • Haz de cinco o seis comidas pequeñas al día. Las comidas más pequeñas suelen ser más fáciles de tolerar.
  • No te saltes comidas ni refrigerios. Incluso cuando no tengas hambre, intenta comer; el estómago vacío puede empeorar las náuseas.
  • Bebe pequeñas cantidades de líquido durante las comidas y a lo largo del día.

4/ Cambios en el gusto y el olfato 

El tratamiento contra el cáncer puede alterar el sabor o el olor de los alimentos. Algunas personas dicen que la comida no sabe nada, es insípida. Otras dicen que tiene sabor metálico o demasiado dulce o salado. Puede que necesites probar distintos alimentos hasta encontrar los que mejor te funcionan.

Para ayudar con los cambios en el gusto: 

  • Intensifica el sabor. Añade un poco de limón, lima o vinagre, hierbas aromáticas, salvo que tenga la boca dolorida.
  • Prueba sabores fuertes. Utiliza especias como canela, jengibre, albahaca o romero.
  • Endulza los alimentos. Añade miel, o pasta de dátiles o panela si la comida sabe amarga o ácida.
  • Marina con especias, limón, ajo, pimentón, curry, etc., antes de cocinar.
  • Escoge proteínas variadas. Si la carne no te sabe bien, prueba legumbres, frutos secos, derivados de la soja o pescado. 
  • Utiliza utensilios de plástico o bambú. Pueden ayudar si la comida tiene sabor metálico. 
  • Prueba alimentos nuevos. No tendrás expectativas sobre su sabor.

Para ayudar con los olores intensos:

  • Cocina en el microondas o utiliza una olla de cocción lenta o vaporera.
  • Consume los alimentos fríos o a temperatura ambiente.
  • Cubre los alimentos mientras se cocinan para evitar el olor.
  • Utiliza el aspirahumos o un ventilador para ayudar a eliminar los olores desagradables.
  • Bebe de un vaso con tapa.
  • Pide a otra persona que cocine por ti.

5/ Dolor de garganta, dolor en la boca o dificultad para tragar

Cuando duele la garganta o resulta difícil tragar, comer puede ser doloroso o agotador. Estos consejos pueden ayudar:

  • Suaviza la textura. Opta por alimentos suaves, como cereales cocidos, puré de patatas o huevos revueltos.
  • Enfría los alimentos. Elige batidos, infusiones frías o helados caseros. 
  • Da bocados más pequeños y corta la comida en trozos muy pequeños.
  • Evita lo que te moleste. Los alimentos picantes, ácidos, crujientes o a base de vinagre, las frutas cítricas, la salsa de tomate o las bebidas carbonatadas pueden causar incómodo. 
  • Chupa trocitos de hielo o polos de hielo.

6/ Diarrea y estreñimiento.

Los cambios en el funcionamiento intestinal son efectos secundarios desagradables pero frecuentes del tratamiento contra el cáncer. 

Para ayudar con la diarrea:

  • Haz comidas y aperitivos pequeños y frecuentes.
  • Elige alimentos blandos y bajos en fibra.
  • Evita la cafeína y el alcohol.
  • Limita la lactosa presente en la leche y el yogur.
  • Evita sustitutos del azúcar como sorbitol, xilitol o manitol, que a menudo se encuentran en caramelos o chicles sin azúcar. 
  • Bebe abundantes líquidos con electrolitos, para mantenerse hidratado.

Para el estreñimiento, procure:

  • Bebe suficiente líquido para mantenerte hidratado y mantener las heces blandas. Intenta beber entre ocho y diez tazas de agua al día. El café caliente, el té o la sopa a base de caldo por la mañana pueden ayudar a que el intestino se mueva. Usa el baño cuando sientas la necesidad.
  • Mueve el cuerpo. Incluso los paseos cortos ayudan a que el sistema digestivo funcione mejor.
  • Mantén horarios regulares de comidas.
  • Sigue una dieta rica en fibra.

Consejos de Grace Fjeldberg, dietista-nutricionista colegiada, Nutrición/Oncología, Sistema de Salud de Mayo Clinic, Mankato, Minnesota.

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