Olga Carmona nunca podrá olvidar el domingo 20 de agosto. Durante toda su vida esta sevillana había soñado con jugar la final de un Mundial. Con sólo 23 años lo consiguió, dando además la victoria a la selección española con un disparo espectacular. Desgraciadamente Olga no sólo recordará el día de ayer como una jornada de gloria y alegría. Al terminar el encuentro, su madre, que se había desplazado a Australia junto al hermano mellizo de la jugadora del Real Madrid, le comunicaba la triste noticia del fallecimiento de su padre tras una larga enfermedad.
Olga, que sin saber la desparición de su padre había dedicado el gol con un mensaje en su camiseta interior dedicada a la madre de una amiga recientemente fallecida, dedicaba estas bonitas palabras a su padre como despedida en las redes sociales: "Y sin saberlo tenía mi estrella antes de que empezase el partido. Sé que me has dado la fuerza para conseguir algo único. Sé que me has estado viendo esta noche y que estás orgulloso de mí. Descansa en paz, papá".
